Cómo hacer un backup efectivo

Cuando deja de funcionar el disco duro de la computadora o esta es infectada por un virus, muchos se dan cuenta de la importancia de hacer regularmente una copia de seguridad o backup. Sin embargo, pocos usuarios las hacen, pese a que no es complicado y con el software adecuado es mucho más sencillo de lo que se cree.
La forma ideal de hacerlo es grabar los datos de forma separada del sistema operativo en una partición del disco específica. De esa forma se puede guardar y recuperar la información por separado cuando haga falta. Porque no solo tiene sentido guardar los archivos, sino también la configuración del sistema, algo que ahorra la necesidad de instalar de nuevo todos los programas en caso de que colapse el disco duro.
El camino más corto es a través de los sistemas operativos, que traen programas específicos para ello. “En el caso de Mac no tiene sentido usar otro software”, señala Mike Belschner, del portal tecnológico “Netzwelt.de”.
“Y tambien con Windows los medios que vienen a bordo son suficientes”. La copia propia de Windows tiene la ventaja de que no hay que instalar nada adicional. “No hay que pensar sobre la forma del backup ni hay problemas en el momento de que es necesario restaurar la información”.
Sin embargo, existen algunos programas especializados en copias de seguridad que son más sencillos o claros que la solución incorporada a Windows. Además, muchos son gratuitos, como Cobian Backup, Paragon Backup & Recovery 14 Free Edition, Areca Backup o Aomei Backupper Standard.
Dependiendo de la importancia de los datos puede tener sentido hacer copias a diferentes ritmos, señala Markus Mandau, de la revista de informática “Chip”. “Por ejemplo, si trabajo en un proyecto que tiene que ver con lo laboral, puede ser útil que los datos se graben dos veces al día”.
La mayoría de los programas ofrecen dos tipos de copias de seguridad, incremental o diferencial. Las dos hacen primero un backup completo, pero en la incremental se guardan solo los cambios que se hayan producido respecto de esa primera copia o de la última acción de guardar. Es un proceso más rápido que además ahorra espacio de almacenamiento en comparación con las copias diferenciales, que graban todos los cambios respecto del último backup completo pero que a su vez son más seguras que el otro método.
La cuestión principal es dónde guardar los datos. Para las copias que se hagan a menudo, lo más práctico es tener un segundo disco duro, en la propia PC o externo.
“En muchas PCs que se venden configuradas hay solo dos unidades, en general C: y D:, pero se trata normalmente de dos particiones de un mismo disco duro”, advierte Dirk Kuchel, de “Computerbild”. “Si se rompe, los dos dejan de funcionar”. Por eso es importante tener otro disco duro o bien un dispositivo de almacenamiento en red NAS (Network Attached Storage).
Ya no es tan difícil configurar un NAS como hace un par de años, dice Mandau. Pero que las redes no tienen solamente ventajas queda claro con el troyano Locky, que encripta los datos y se transmite no solamente de manera local, sino a través de la red a todas las computadoras conectadas. Eso incluye la información en el segundo disco duro o un NAS. La única solución a esto es que el disco se conecte únicamente de vez en cuando para hacer el backup. Esto elimina la comodidad de que sea un proceso automático y no hay que olvidarse de llevarlo a cabo, pero es más seguro.
No tan cómodo como un disco duro pero también una opción es grabar en DVD. No es una buena idea para copias diarias pero sí para tesoros especiales como las fotos familiares, explica Mike Belschner. “No hay que elegir para eso los más baratos del mercado, sino buscar unos que duren bastante”, añade.
Quien quiera acceder desde cualquier lugar a los datos o requiera más copias, puede hacer uso de los servicios en la nube. El único inconveniente puede ser la lentitud con la que a veces suben los archivos a Internet, comenta Markus Mandau. Y la protección de datos. Por eso es conveniente encriptar todo lo que se suba a la red, por ejemplo con el programa gratuito Boxcryptor. Klaus Gürtler (dpa)