El smartphone como salvavidas

Por Tobias Wienke.
Antes, cuando ocurría un accidente había que buscar la cabina telefónica o la columna más cercana en la autopista para llamadas de emergencia. Pero con los modernos smartphones todo el mundo lleva un teléfono encima para pedir ayuda y es muy útil tener grabado en él también los contactos familiares importantes o sobre algún problema de salud.
“Prácticamente es obligatorio llevar en el celular los datos ICE”, afirma Manolito Leyeza, de la Fundación Björn Steiger, que lleva el nombre de un accidentado que murió en 1969 y desde entonces se ocupa de casos de rescate. ICE significa “In Case of Emergency”, en caso de emergencia, y puede tratarse desde números de teléfono de los familiares a comentarios sobre alergias, grupo sanguíneo o incompatibilidades.
Mientras que los equipos de emergencia accedían antes rápido a las agendas o notas, ahora es complicado con los códigos de bloqueo de los teléfonos, el principal punto débil del uso de los smartphones como salvavidas. Por eso, Apple tomó medidas y desde iOS 8 permite guardar una serie de datos en la aplicación de datos médicos. “Además de los contactos se pueden guardar informaciones sobre enfermedades crónicas o alergias a medicamentos”, señala Leyeza. La ventaja es que los datos médicos están visibles incluso con el teléfono bloqueado.
Con Android o Windows Phone, esta función se puede añadir a través de aplicaciones extra que se pueden descargar. O bien existe la posibilidad de colocar información en la pantalla de bloqueo, en Ajustes/Seguridad/Pantalla de bloqueo/Información del propietario. Aquí, aunque hay poco espacio, se puede poner, por ejemplo: Emergencias y un número de teléfono. 
A veces ocurre también que las personas que sufren accidentes no saben dónde están, por ejemplo si se pierden en una excursión a la montaña. En las llamadas a los servicios de emergencia las autoridades pueden determinar, al menos de manera bastante exacta, dónde se encuentra la persona que llama. 
Pero, esta función es muy exacta en una ciudad con muchas antenas de telefonía, pero no tanto en el campo. En este caso, la señal de GPS que llevan hoy casi todos los teléfonos es más exacta. 
Como ejemplo sirve el caso de un pintor que se cayó de la escalera mientras trabajaba. Llamó a los bomberos para pedirles ayuda por sus fuertes dolores, pero no recordaba la dirección en la que se encontraba. Entonces envió al servicio de emergencias su ubicación a través de WhatsApp y pudo ser asistido. 

Emergencias.
El director de los Bomberos de la ciudad de Bremen, Karl-Heinz Knorr, menciona otro caso: “Quien no sepa dónde está, puede enviar una foto de los alrededores vía MMS, que ayudará a los servicios de emergencia”. En la ciudades o zonas con buena cobertura esto funcione bastante bien. Pero esto no ayuda si el smartphone está roto o fuera del alcance, por ejemplo si se golpea contra el suelo en una caída o en un accidente de coche sale volando dentro del automóvil. 
“Por nuestros tests de accidentes sabemos que incluso cuando un vehículo se estrella de frente contra una pared, casi siempre hay algún movimiento de giro con el volante que hace que el celular salga volando”, señala Arnulf Thiemel, del Automóvil Club alemán. Por eso son muy útiles las fundas y los soportes para teléfonos en el coche. Una buena funda tiene la ventaja también en el caso de celulares con baterías intercambiables de que impide que se salga por un golpe y lo deje inutilizado. 
Hay apps que ofrecen ayuda, pero Manolito Leyeza no las recomienda sin reservas. “Algunas aplicaciones gratuitas colocan las coordenadas de geolocalización en la pantalla y llaman a emergencias si uno pulsa la tecla. Pero hay que transmitir los datos telefónicamente”, explica.
Otras aplicaciones informan a los familiares por SMS sobre el lugar del accidente, pero no llaman a emergencias. Las que son de pago comunican normalmente al usuario con un call center, que es el que informa a su vez a las autoridades, y esto a veces hace perder tiempo. (DPA)