Las app antivirus no son suficientes para proteger la seguridad de tablets y celulares

“Los dispositivos móviles deben ser protegidos no sólo con alguna aplicación antivirus sino que también es recomendable instalar una app anti robo -ante el riesgo de hurto o pérdida- y una Red Privada Virtual (RPV) que encripta los datos en las redes de Wifi públicas, advirtió Vincent Steckler, el CEO de una de las principales empresas mundiales de seguridad informática. Y amplió: “Tres de cada cuatro routers domésticos en Argentina pueden ser hackeados con facilidad, lo que hace además que los dispositivos conectados a Internet (como smart TV, webcams o termostatos, entre otros) sean vulnerables a ataques”.
Las personas no suelen usar softwares de seguridad en sus celulares “porque nunca se han topado con una amenaza. Sin embargo, deberían estar atentos ante la posibilidad de ser espiados mientras usan Wifi público o ante la existencia de apps que recolectan más información de la que creen”.
El especialista relató que en el Congreso Mundial sobre Móvil (Mobile World Congress), que tuvo lugar en Barcelona, realizaron un experimento para descubrir lo grave que puede ser navegar en una red pública de Wifi sin una VPN.
“Configuramos tres redes de Wifi: una llamada ‘Starbucks’, las otras dos denominadas ‘WiFi aeropuerto’ y ‘MWC free Wi-Fi’. En cuatro horas, más de 2.000 personas se conectaron y compartieron su información con nosotros”, precisó el directivo. Y agregó: “Del 63.5% vimos su identidad y la del dispositivo; 61.7% estaba buscando información en Google o revisando su Gmail; más del 52% tenía instalado Facebook y algunos estaban usando apps de citas como Tinder o Badoo”. Ante ese escenario, recalcó la necesidad de tomar medidas preventivas e instalar apps de seguridad, entre las que incluyó apps anti-robo, una VPN -en caso de navegación al estar conectado en una red de Wifi pública- y una aplicación antivirus para prevenir ataques y troyanos (ransomware, adware y spyware).
“El ‘malware’ móvil existe. Avast detecta 12.000 nuevas muestras por día. El más común es el ‘adware’, que normalmente viene en apps de juegos o entretenimiento que parecen inofensivas pero, en realidad, recolectan información y datos de los usuarios con esos anuncios”, detalló Steckler.
Además, señaló que a partir del 2015 la empresa vio un crecimiento del “ransomware”, un tipo de troyano que bloquea los dispositivos -o los datos de las personas- y demanda un rescate (dinero) para liberarlos.”Más recientemente hemos detectado nuevas formas de malware espía, que irrumpe en la privacidad del usuario y roba sus datos”, añadió el especialista.

Amenazas.
Otras amenazas mencionadas por Steckler son las exploits potenciales del sistema operativo Android, como “Stagefright”, que puede ejecutarse si los cibercriminales envían malware vía mensaje de video en la aplicación de mensajes nativa de Android, Google Hangout o WhatsApp.
“Como estas aplicaciones de mensajería de Android autorecuperan los contenidos de audio y video, el código malicioso se ejecuta sin que el usuario tenga que hacer nada”, explicó.
En este sentido, Steckler destacó la reciente fusión entre las gigantes del sector Avast y AVG -ambas fundadas en la República Checa- para ser líderes significativos en la seguridad de Internet.
“Al combinar la base de usuarios de Avast con la de AVG, tendremos una red de más de 400 millones de terminales que actuarán como sensores de facto, brindando información sobre malware, que nos ayude a detectar y neutralizar nuevas amenazas en cuanto aparezcan”, resaltó.
En Argentina, Avast tiene seis millones de usuarios de computadoras de escritorio (desktop), un millón de usuarios móviles y una participación del 52% en el mercado. En tanto que suma 230 millones de usuarios en desktop y móvil en todo el mundo.
Steckler citó dos de los desafíos actuales vinculados con la seguridad informática: uno de ellos tiene que ver con la Internet de las Cosas, donde “hay más dispositivos implicados que nunca: desde impresoras y smart TVs a webcams y termostatos, que están conectados al router doméstico”.