Microsoft se sumerge en la transformación digital

Por Axel Postinett (DPA)
Muchas cosas han cambiado en Microsoft, y eso se nota, entre otros, en su Worldwide Partner Conference, que este año se celebró en Toronto, Canadá, y estuvo centrada en la transformación digital, no sólo en la empresa de Windows, sino sobre todo en sus compañías asociadas. 
Un ejemplo es McDonald’s. El ruido del altavoz a través del que se hace el pedido en los McAuto hacía casi imposible para los empleados entender los pedidos sin tener que repreguntar varias veces. Todo eso cuesta tiempo y el tiempo es dinero en el restaurante de comida rápida. Por eso, la mayor cadena de hamburguesas del mundo buscó ayuda en la nube.  
El pedido se transmite ahora en tiempo real a Internet, lo analizan enormes servidores con reconocimiento de lenguaje y en milésimas de segundos aparece en las pantallas de las computadoras del restaurante. El software, que se desarrolló a partir del asistente por voz Cortana de Microsoft, ha sido optimizado para eliminar el típico ruido de fondo de un restaurante.
Unos “20.000 de nuestros mejores amigos” acudieron a la conferencia en Toronto la semana pasada en la que se presentó la “hamburguesa en la nube”, señaló el CEO de Microsoft, Satya Nadella.
Los “socios” son la extensión de Microsoft en el comercio, pero sobre todo en las empresas e instituciones y son la principal fuente de ingresos.
Nada es como solía ser en la firma de Windows. Quedó claro cuando fue sustituido en su puesto hace poco y después de 11 años Kevin Turner, “número dos” de Nadella y responsable del negocio operativo. La poderosa posición de Turner en Redmond desaparece y habrá nada menos que cinco gerentes que se distribuyan sus tareas.
La transformación digital fue un tema central de la conferencia y afecta no sólo a Microsoft, sino también a sus socios. Antes vendían licencias para Windows u Office, producían laptops o instalaban servidores y software y los programaban. Pero este negocio tiene poco potencial de crecimiento, los clientes empresariales ya están en la nube y alquilan allí sus servidores y su software. Un ejemplo claro es Amazon, que con su filial en la nube AWS dio en el blanco y hoy es líder en el sector de clientes empresariales con mucha ventaja por delante de Microsoft, IBM o Google.

Un cambio.
Microsoft quiere cambiar esto y para conseguirlo Nadella obtuvo una buena baza al ganarse a Jeff Immelt, director ejecutivo del gigante industrial General Electric (GE), que acaba de anunciar que la plataforma “Predix” para el mantenimiento y administración de equipos de todo tipo funcionará con Azure, el servicio de “cloud” de Microsoft. 
GE quiere reducir el número de sus inmensos centros de cálculo de 34 a solamente 4. Miles de programas de GE, desde el mantenimiento de motores hasta la vigilancia de turbinas, están en la nube.
“Hace 25 años, para nosotros la máxima prioridad para la tecnología de la información era tercerizar todo. Quien hoy haga eso saldrá perdiendo… y mucho”, señaló Immelt. En la sede californiana de San Ramon trabajan más de 1.200 programadores en la transformación digital de la empresa.
Esta transformación no se detendrá ante nada, promete Nadella. Incluso las administraciones de ciudades pequeñas estarán en la nube, donde con análisis de big data podrán recabar impresiones más exactas sobre las consecuencias de las decisiones. Cuentan ahora con herramientas que hace pocos años sólo estaban al alcance de grandes multinacionales. 
Los socios llevarán a esas empresas y administraciones a la nube de Microsoft y actuarán como prestadores de servicios en vez de vendedores de licencias. Nadella pronunció la palabra Windows una sola vez y al pasar en su discurso de una hora. En 2018, Microsoft quiere facturar 20.000 millones de dólares con Azure, frente a los 90.000 millones que recauda en la actualidad al año la compañía en su totalidad.

Compartir