Escándalo en la Policía Montada
Un total de diez efectivos de la Policía Federal y del Servicio Penitenciario Federal fueron imputados por la Justicia acusados de violar a dos menores en situación de calle y hacerlas prostituir entre 2009 y 2011, al tiempo que hay unos 130 uniformados de la Policía Montada investigados por el mismo hecho.
Fuentes policiales revelaron a Noticias Argentinas que se trata de un oficial -que al enterarse de su procesamiento judicial pidió la baja para sumarse desde mayo del año pasado a la Policía Metropolitana-, un sargento, un cabo primero, dos cabos y cuatro agentes, involucrados de cuando se desempeñaban en la Montada y ya pasados a disponibilidad, pero también hay un ex agente del Servicio Penitenciario Federal.
Declaración.
Todos ellos ya prestaron declaración indagatoria e, incluso, uno de los uniformados admitió la paternidad de uno de los dos bebés que tuvo una de las menores, quien al ocurrir los abusos tenía 13 años y hoy cuenta con 17 años. La otra tenía 16 y ahora tiene casi 20 años.
"Uno de los policías dijo que no tuvo sexo con las chicas, pero se hizo cargo de la beba que tuvo la menor en 2009", reveló una fuente judicial a NA.
Además, la Justicia tiene la información de que hay otras adolescentes que pasaron por las mismas aberraciones, pero hasta el momento no las pudieron localizar, ya que se encuentran en situación de calle y es difícil descubrir quiénes son ya que no hicieron las denuncias.
La causa está a cargo de la titular del Juzgado Criminal de Instrucción 38 Susana Vilma López, mientras que la querellante es la Defensoría General, a cargo de Stella Maris Martínez.
Descripción.
Entre los nueve imputados de la Federal aparece un oficial que desde el año pasado trabaja en la Policía Metropolitana, a pesar de la causa: luego de desempeñarse "durante nueve años en la Policía Montada, en la cual fue jefe de servicio y segundo jefe de la escuadra azul, decidió pedir la baja para sumarse a la fuerza porteña", reveló la fuente.
Las dos chicas, quienes cuentan con custodia de Gendarmería Nacional, describieron de forma "precisa" los lugares dentro de las instalaciones de la Policía Montada donde se producían las violaciones y por las cuales los uniformados les daban algo de dinero o comida, debido a la situación de pobreza en la que vivían.
También describieron que los abusos sexuales se cometían en estaciones de trenes del Conurbano y en otros lugares e incluso los efectivos se pasaban números de celulares para contactar a las adolescentes.
Otros oficiales.
Además de los imputados, la Justicia investiga la participación de otros integrantes de la Policía Montada y, según reveló un vocero de la Policía Federal, "hay toda una promoción, respecto a los de sexo masculino, involucrada en estos aberrantes hechos".
"La investigación para poder llegar a todos es difícil, porque en la mayoría de los casos las chicas dieron descripciones físicas de los policías y algunos nombres de pila o apodos, por lo que hay que cruzar bastantes datos para llegar a ellos. Se calcula que son unos 130 policías", precisó el jefe de la Federal consultado por NA.
"Veremos si se puede avanzar con la investigación para poder descubrirlos y llevarlos a la Justicia. También había un vigilador privado que aún no pudo ser identificado", agregó.
Esperan confesión.
La causa toma mayor gravedad, ya que según consta por los testimonios de las jóvenes las "tenían encerradas durante dos o tres días para tener sexo con ellas, e incluso hablaron hasta de orgías armadas por los uniformados".
De todas maneras, la jueza López espera que alguno de los imputados se quiebre y dé a conocer más datos sobre estos hechos, con el objetivo de poder encontrar a más responsables en esta causa que ya se convirtió en un escándalo para la Policía Montada. (NA)
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