Pide traslado hace año y medio
Jimena Márquez tiene 30 años, es soltera y tiene tres hijas de 13, 11 y 3 años. Es cabo de la policía y se desempeña en la comisaría de Eduardo Castex hace siete años. Su trabajo comienza temprano por la mañana, así que alrededor de las 5 toma dos colectivos para llegar a la vecina localidad y no regresa hasta cerca de la medianoche.
Ayer mismo se acercó hasta la redacción de este diario para denunciar su angustiante situación. "Yo vivo en Santa Rosa, tengo mi casa propia y hace tiempo que pido el traslado porque no puedo ver a mis hijas. La mitad del sueldo se me va en niñeras", reflejó la damnificada.
Relató que hace más de un año que está solicitando el traslado a alguna dependencia de nuestra ciudad, porque "sería la única forma de tener vida familiar". En su periplo, manifestó que "primero pasé tres notas solicitando mi traslado al subcomisario de Eduardo Castex; el 3 de junio del año pasado fue a la Regional y habló con el segundo jefe, que le expresó que debía pasar un certificado y esperar (a ser reacomodada)", según explicó.
Pasó un mes y nada sucedió. Márquez explicó que retomó su trabajo y solicitó luego la venia para hablar con otro responsable, pero la respuesta no varió: le volvieron a manifestar que esperara. Por último, esta semana optó por acercarse hasta el área de Servicios Sociales de la Policía y el comisario Martínez la atendió correctamente, pero le informó que "era muy difícil conseguir un traslado".
La damnificada, visiblemente preocupada, manifestó su deseo de mantener su trabajo, pero reflejó lo tedioso del traslado diario hasta la vecina localidad, la cantidad de horas que ese viaje le restaba a su papel de madre y el miedo de quedarse sin la fuente laboral porque "es el único ingreso que tenemos con mis hijas".
Artículos relacionados
