Alumnos crearon una mano robótica y una matriz led para ciegos

En la EPET 1 de Santa Rosa los alumnos de Electromecánica idearon una mano robótica: con una aplicación pueden abrir y cerrar los dedos. También presentaron una matriz led para ciegos y disminuidos visuales.
Ya es una tradición. Cuando se acerca el fin de año la Escuela Provincial de Educación Técnica Nº 1 de Santa Rosa abre sus puertas al público para mostrar las ideas y el trabajo. El estruendo de un motor que hace temblar el salón, las maquetas de edificios, lámparas, o dispositivos electrónicos. Chicos y chicas que explican y muestran lo que salió de sus cabezas y que, en muchos casos, puede servir para el resto de la sociedad.
“En la materia Diseño teníamos que pensar un proyecto y elaborarlo, así que nuestra idea era crear un robot. Es una mano robótica que está comandada por una aplicación de teléfono celular que nosotros mismos creamos y con la que cerramos y abrimos los dedos”, explicó Nicolás Ramburger, de 17 años, quien junto a Elías Peralta (18), Gianluca Rosignolo (18) y Axel Hondere (17) son los responsables de llevar adelante el proyecto.
Los chicos explicaron que todas las partes de la mano robótica están impresas en 3D gracias a las máquinas con las que cuenta la Escuela. “La mano imita el movimiento del guante, es una aplicación para el celular que se conecta con Bluetooth. Lo hicimos con distintos servos, que es lo que hace pensar a la mano, y utilizamos el programa Arduino (es la placa de hardware que usaron). Cuando empezamos a inicios de año pensamos que en dos meses lo íbamos a terminar, pero la verdad que nos llevó mucho más. Es un laburo que nos encantó y al que le dedicamos muchas horas”, destacó Elías.
Según explicaron los alumnos (todos cursan sexto año), la mano “se puede adaptar a la anatomía humana, no es una prótesis, es un robot. La idea es terminar todo el brazo y hacer el bíceps, es un proyecto que vamos a seguir el año que viene”.
La idea de los chicos es que todo lo trabajado hasta ahora se prolongue en el tiempo con quienes vienen detrás. “El destino de esto es dejarlo en el colegio para que los chicos de tercero, cuarto y quinto año puedan aprender lo que es un Arduino, manejar los servos, la conexión por Bluetooth a través de la aplicación. Nosotros buscamos por internet y en el país no hay un desarrollo como el de esta mano. Y en el exterior tampoco, hay algunos proyectos pero con servos más chicos, con menor alcance, así que está buenísimo que se pueda seguir avanzando desde la EPET”, resaltaron.
Todos los trabajos elaborados a lo largo del año se pudieron observar en el salón del colegio, sobre la avenida España, durante el martes y miércoles pasado. La muestra se abre anualmente al público y allí cada grupo exhibe y explica sus “inventos”.
“Lo que hacemos, lo hacemos porque nos interesa, porque nos atrae. Por ahí empezás de a poco pero cuando ves que avanzás te entusiasma cada vez más. Aprendemos un montón de cosas y cuando te das cuenta que lo que proyectás puede servirle a alguien o a la sociedad te incentiva a meterle con todo. Y además trabajás en equipo”, apuntó Nicolás sobre la motivación de pensar y hacer.
En la mesa de al lado, también del área de Electromecánica, Mauro Kolman (18) y Emiliano Carabajal (19) explican para qué sirven todas esas lucecitas Led que están adentro de una caja y que, en pocas horas, viajarán hacia Córdoba para participar de la instancia nacional de la Feria de Ciencias. Durante el fin de semana los trabajos seleccionados en nuestra provincia estarán en la máxima cita de las ciencias colegiales y el proyecto de la EPET es uno de ellos.
“El proyecto surgió porque desde la Escuela de Ciegos y Disminuidos Visuales Número 1 de Santa Rosa se acercaron al colegio para saber si podíamos desarrollar un sistema que les permitiera trabajar de otra manera con los chicos. Tienen un sistema muy precario porque trabajan el enfoque pero no de una manera adecuada. De ahí salió la ‘Matriz Led'”, detalló Mauro junto a Emiliano.
“La matriz tiene 256 ledes con los que podés hacer cualquier cosa y tenés opciones de cuatro colores diferentes. Cuando vos tenés disminución visual vas moviendo cada vez menos los ojos y, por el contrario, más la cabeza. Lo que nosotros buscamos es que el chico se ponga de frente a la matriz y vaya cambiando cuadrados de lugares o que haya diagonales que vayan siguiendo una línea. Es un sistema que permite muchas opciones de trabajo, es muy superador para poder trabajar en este tipo de casos”, agregaron.
La matriz en realidad ya tiene tres años de desarrollo en el colegio. En el caso de Emiliano y Mauro se concentraron en la parte electrónica. “Lo más costoso fue trabajar los ledes, que no se quemaran por exceso de potencia, poder calibrar todo para que funcione correctamente. Investigamos mucho porque no hay muchos antecedentes de este tipo y en el país prácticamente es algo muy novedoso. Lo bueno es que ahora lo vamos a poder presentar en la Feria de Ciencias nacional y seguramente de ahí surjan nuevas oportunidades porque sería ideal que el proyecto se pueda poner en práctica lo antes posible. Nosotros ya sabemos que en la Escuela de Ciegos están esperando y eso nos incentiva todavía más”, dijo Mauro sobre el desafío de pensar e inventar. De trabajar y aprender. Pero sobre todo, de hacer.