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Crear, desde la llanura, un nuevo hábito

Dos alumnas de la Escuela Agrotécnica hicieron un trabajo sobre los beneficios del queso de oveja. Trabajan con el INTA Anguil y en pocos días se presentarán en la Feria Nacional de Ciencias en Tecnópolis.
Esa figura caricaturesca, con cara de buena y cubierta de un abundante pelaje blanco se asocia principalmente a su exterior: la lana que sale directo hacia la industria textil. Sin embargo, la oveja ofrece otras posibilidades respecto a su producción y una de ellas es a la que apuntaron en la Escuela Agrotécnica de Santa Rosa con el proyecto «Oveja ventajosa», una iniciativa que busca resaltar la calidad de los productos lácteos que generan esos cuadrúpedos con cara de buenos.
«Empezamos en mayo a trabajar en el proyecto con la idea de demostrar que con la leche de oveja se produce un queso de mayor calidad. Hicimos toda una investigación previa y partimos de cero porque como no tenemos ovejas en la Escuela buscamos toda la información posible y después sumamos las pasantías que estamos haciendo en el INTA Anguil. Ahí sí trabajamos directamente con las ovejas porque tenemos un convenio mediante el cual nos donan leche congelada en sachets de 20 litros y de ahí vamos a hacer queso durante la semana», contó Bárbara Rodríguez (18) que, junto a Kassandra Casenave (19), son las responsables del trabajo.
«Nosotras queríamos hacer algo distinto. En séptimo año hay que hacer un proyecto productivo o social y en nuestro caso elegimos algo que no se había hecho, decidimos instruirnos en otro tema diferente y salir de lo clásico de la Agrotécnica. A los ovinos los tienen como producción secundaria pero en realidad tienen muchos beneficios. De hecho el gobierno provincial armó un plan ovino muy interesante que impulsa todo el trabajo que se hace en La Pampa con las ovejas».
El proyecto, que fue elaborado junto a la docente Alicia Helt, llegó a la instancia nacional de la Feria de Ciencias que desde el 30 de octubre se realizará en el predio de Tecnópolis. Allí estará «La oveja ventajosa» para demostrar que la calidad láctea salida de los ovinos está garantizada.
«Lo bueno de la leche de oveja es que se puede congelar sin perder las propiedades y para eso se requiere un buen manejo, porque si no lo tenés la oveja no te da buena calidad de queso. Nosotras decidimos trabajar con la Pampinta que es una cruza de dos razas y fue creada íntegramente por científicos del INTA. Tiene gran calidad de leche, carne magra tierna muy buena y lana de calidad intermedia. Es una raza triple propósito y se adapta muy bien a nuestra zona», detalló Bárbara que el año próximo estudiará Veterinaria mientras que Kassandra también seguirá el camino de lo aprendido en la Agrotécnica porque comenzará con Administración Agropecuaria, ambas en la Universidad Nacional de La Pampa.
Las chicas viajan dos veces por semana desde la Agrotécnica a la Estación Experimental del INTA Anguil y allí realizan sus prácticas profesionalizantes, porque más allá de demostrar la calidad y las ventajas del queso de oveja, el otro objetivo de su trabajo es el de apuntar hacia un cambio de hábitos en el consumo
alimentario.
«Uno de los puntos fuertes fue culturalizar, apuntar a un cambio cultural, por eso en septiembre hicimos una degustación en el colegio y fue un éxito, les gustó mucho el queso, lo convidamos sin decir que era de oveja y quedaron asombrados cuando les dijimos. Es un queso más picante pero no fuerte, tiene muchos más nutrientes y menos lactosa, por lo tanto es más tolerable. Nuestra intención es que la gente empiece a comer otra cosa, cambiar hábitos, no concentramos tanto en lo que genera la vaca y ver posibilidades tan buenas o mejores que esa», resaltan las chicas mientras recorren los distintos sectores de un colegio alejado del centro santarroseño, con otras características y del cual chicos y chicas egresan ya listos para trabajar en distintas áreas productivas.
En la Agrotécnica se cursa en doble turno y, más allá de las clases diarias dentro del aula, quienes estudian allí conviven a diario con la apicultura, las gallinas, los conejos, las plantas, las vacas y las distintas posibilidades que brinda la producción agropecuaria.
«Un litro de leche de oveja tiene mayor rinde que el de la vaca porque posee más sólidos. El dulce de leche también es exquisito, se consigue mucho en la zona de Córdoba y es muy demandado. Nuestra idea es afianzarnos con el queso y después seguir con los otros derivados. Más adelante la idea es producir yogur, ricota, dulce de leche», señalaron las alumnas.
«La carne ovina tiene excelentes propiedades por lo tanto es muy recomendable incorporarla a la dieta de la población. Es necesario que el consumo salga del espacio histórico, que es el rural, y se transforme en una opción habitual dentro del consumo urbano. Cuanto más conozca la gente, más va a consumir, ese es nuestro objetivo y por eso este proyecto se va a extender en el tiempo, en el colegio. Los chicos de los primeros años van a tener información para seguir desarrollándolo», sostuvo Kassandra antes de que Bárbara aporte otra propuesta: «El queso de oveja tiene muchas cosas positivas y también se lo puede ofrecer como un atractivo turístico de nuestra provincia, es una buena posibilidad».