“Conducir”

Dos colegios de Ingeniero Luiggi participan de una capacitación con simuladores virtuales para que los chicos y chicas que van a sacar su primer carnet sepan conducir un auto correctamente.
“Ahora van a ver a la profe manejar borracha”, dice Rocío y todos se ríen cuando la docente se acomoda en el simulador que la hará conducir como si estuviera bajo los efectos del alcohol. Unos metros más allá un chico y una chica tienen puestos anteojos virtuales, también luego de excederse en las copas (virtualmente), y deben tocar la punta de la nariz de quien está enfrente. En el auditorio hay risas y nadie tiene cara de aburrido o está pegado a la pantalla del celular.
“Están muy buenas estas charlas porque no es tanto teórico y se centra en la tecnología, entonces es muy activo y con cosas como lentes que simulan si estás bajo los efectos de haber consumido marihuana, cocaína, éxtasis, alcohol o si tenés exceso de medicamentos o sueño. Los simuladores te representan toda la situación si estás manejando y eso te da otra perspectiva de la conciencia que hay que tener cuando te sentás al volante”, contó Keila (18 años), del colegio Héroes de la Patria de Ingeniero Luiggi, sobre la tercera de las cinco jornadas en el auditorio municipal de esa localidad.
Adolescentes de 17 y 18 años de esa institución y del colegio Mariano Moreno fueron invitados por la Municipalidad de Luiggi (organizadora de la capacitación) a participar de las jornadas que están a cargo de “Conducirte”, una empresa pampeana que creó, fabricó y desarrolló Previus, un simulador de manejo que ayuda a aprender y a mejorar los hábitos de conducción a través de la tecnología.
“Nos invitaron a chicos y chicas que ya estamos en edad de sacar el primer carnet. Por ahí uno piensa que porque aprendió de chico ya la tiene re clara y acá te das cuenta de que no, de que hay que aprender las reglas de tránsito, saber cómo reaccionar ante un choque o si el auto muerde la banquina en la ruta. Incluso la posición al manejar, cómo se usa el cinturón de seguridad, la distancia de la cabeza con el techo. Todas cosas que te pueden salvar la vida si tenés un accidente”, valoró Ramiro (18).
Rocío Severino y Pablo Damiani son los responsables de Conducirte. Viajan a cada localidad con sus simuladores y sus equipos y generan que las charlas sean seguidas con atención.
“Otra cosa que está buena es que te ubican en el rol del peatón en el tránsito. En las charlas que vamos teniendo dicen que la prioridad es del peatón, pero no siempre es así. No hay que abusar de esa prioridad porque el peatón puede estar alcoholizado, cruzar por cualquier parte o ir atento al teléfono celular que es algo tan común y que parece tan tonto pero que puede provocar accidentes”, señaló Keila.
Para Paula (17) el hecho de vivenciar esas situaciones “en carne propia” es positivo para darse cuenta de la responsabilidad individual a la hora de salir a la calle y movilizarse en cuatro ruedas o en dos. O en dos pies. “Ponerse en ese lugar te ayuda a ver las cosas de distinta forma, a vivenciar e interactuar. Está claro que es un tema que nos involucra y nos interesa pero hay que ver la forma en que te dan las charlas, si te llega o no. En este caso es muy didáctico y entretenido, entonces nos sirve porque salís de acá con otra cabeza respecto a cómo manejar”.
Intentar patear pelotas o esquivar conos bajo los efectos de bebidas con alta graduación alcohólica o con drogas en el cuerpo es tan divertido como serio según se trate de anteojos virtuales que producen ese efecto o un auto de verdad. “Son momentos en que no te podés mantener en pie y tenés que patear una pelota, entonces te das cuenta de cómo perdés el control sobre tu cuerpo, perdés la noción de distancia y tiempo y eso te lleva a que no tengas noción del peligro”, destacó Lautaro (18).
Los controles de alcoholemia en cada fin de semana generaron un cambio cultural. En grandes y en chicos. Hoy ya se sabe que manejar con exceso de alcohol puede significar -más allá de un siniestro vial trágico- un dolor de cabeza mucho más grande que una resaca del día después.
“Me parece -dijo Keila- que somos los primeros que estamos saliendo a manejar con más conocimiento, con otra conciencia porque estas charlas sirven también para eso, para que se genere un cambio de hábitos”.
Para Andrés (18) parte de ese cambio cultural significa “ser consciente de que si salís del boliche o de un asado con alcohol encima, directamente no agarres el volante porque no se trata de ver si zafo justo del control o no y entonces no hay problema, se trata de darse cuenta de que el que puede hacer la macana grande sos vos”.
En 2017, el índice de siniestralidad vial aumentó en la Argentina un 21,5 por ciento respecto a 2016, lo que dejó 9,2 % más de muertes en accidentes y 16,2 % más de heridos graves. El 40,9 % de esas víctimas fueron jóvenes de 16 a 30 años, según los datos del Observatorio del Instituto de Educación y Seguridad Vial (Isev).
“Creo que pasa mucho que cuando sucede algo grave, ahí recién se actúa, y es al revés, cuanto más prevención y educación hagas más resultado va a dar”, dice Keyla antes de observar en la pantalla que ‘manejar no es lo mismo que conducir’. Y que estar informado y educado es clave, sobre todo si es en una virtualidad que luego se puede transformar en realidad.

En cuatro localidades
Desde Conducirte explicaron que las jornadas se desarrollan desde el año 2015 “con el propósito de brindarles a los jóvenes de la provincia las mismas herramientas y mecanismos de capacitación para futuros conductores que pueden encontrarse en las grandes ciudades”.
La iniciativa nace desde Conducirte, según explicó Pablo Damiani, “contactando a cada municipio de La Pampa para ofrecerle adherirse el ciclo de jornadas. En cuanto tenemos la confirmación de quienes están dispuestos a ser parte del proyecto ponemos fecha de inicio y arrancamos. Conducirte les bonifica a los municipios el 50 % del costo real de las actividades para que puedan participar y posteriormente enviamos la propuesta a los Ministerios para que quienes deseen apoyarnos hagan un aporte económico para que la actividad sea viable”. Este año las localidades que participan son Macachín, Alpachiri, Ingeniero Luiggi y Parera. Además, cuentan con el apoyo del Ministerio de Gobierno y Justicia.