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El arte de decir

Más de 150 chicos y chicas de la provincia mostraron su creatividad en la instancia final de los Juegos Culturales Evita, un pasaje a Mar del Plata pero sobre todo una manera de expresarse.
Lorenzo y Federico cuentan que mientras payaban con la cámara del celular encendida, algún camión pasaba por la ruta y los obligaba a repetir la escena. Una, dos, tres veces hasta que se convencieron de que el video quedaba bien y que el trabajo estaba terminado. Se miran uno al otro y de a poco vencen la timidez, sobre todo cuando la sonrisa se les dibuja en la boca al escuchar la pregunta sobre si conocen el mar.
Los dos tienen 12 años y los dos cursan en la Escuela Rural de Puelches. Hicieron un Video minuto y llegaron a la instancia final de los Juegos Culturales Evita en la categoría Sub 15 que se disputó la semana pasada en el Centro Cultural Medasur de Santa Rosa con más de 150 adolescentes de toda la provincia.
«Habíamos hecho una payada sobre el río pero era muy larga, así que hicimos una sobre la tijera tuzadora (se usa sobre las crines del caballo): nos paramos frente a la capilla, colocamos el celular y filmamos, pero como estábamos sobre la ruta justo pasaban camiones y no se escuchaba nada, así que lo teníamos que repetir. Estuvo bueno hacerlo, y llegar a la instancia final en Santa Rosa nos pone re contentos», cuenta Federico debajo de una boina y después de recibir la devolución, con comentarios y sugerencias, del jurado del certamen.
Junto a los trabajos de video minuto hubo competencias en cuento, pintura, canto solista, teatro, fotografía, danza y conjunto musical que corresponde a la Categoría Unica (de 12 a 18 años). Los seleccionados participarán de la instancia nacional, en Mar del Plata desde el 6 al 11 de octubre. Para llegar a la playa y al mar los chicos y chicas debieron atravesar las distintas instancias hasta que el Medasur los reunió un martes donde se mezclaron el sonido, la imagen, el movimiento y la palabra.
«Empecé a rapear porque no sabía cómo expresarme y el rap me abrió muchas puertas para poder decir lo que quiero. Hoy no me dedico a las batallas porque no me cabe insultar, prefiero ir por otro lado, expresarme sin insultar. Ya tengo cinco temas propios y en mi canal de YouTube hay más de mil visitas, es algo que me gusta mucho y está bueno que la gente conozca lo que hago», describe Emilio (15) que llegó desde 25 de Mayo y genera el aplauso de todos cuando entra al escenario y rapea sobre «los jóvenes».
Emilio habla detrás del telón mientras espera que termine su presentación Simón, un «chiquito» de 13 años de Macachín que canta ‘Corazón hambriento’ y domina el escenario con naturalidad.
«Siempre me gustó el rock nacional, escuchaba mucho a Los Piojos y a Ciro y Los Persas pero después me fui inclinando por el folklore y otro tipo de géneros, la música es algo que hago desde los 3 años: toco la guitarra, la batería, el piano. En mi familia no hay nadie que haga música, a mí se me dio por hacerlo y es lo que más me gusta», cuenta Simón antes de un abrazo con Emilio. Hay felicitaciones para el que pasó y deseo de «éxito» para el que viene.
En los pasillos y las salas hay adolescentes, obras, jurados. Hay arte y expresión. Guillermina (14) llegó desde Victorica y explica su cuadro: una mujer que sale con fuerza desde una lámpara.
«Significa que la chica rompe con lo establecido para ella y alumbra sus ideas, su iniciativa y su fuerza. Me gusta mucho pintar y los Culturales Evita te dan la chance de mostrarte y participar. Hay cuadros muy lindos y está bueno animarse a exhibir lo que hacés».
Para Pilar (14, de Bernardo Larroudé), la motivación que la llevó a hacer un video minuto fue muy íntima. «Hice un trabajo sobre los derechos y el respeto a las personas con discapacidad, tengo un hermano ciego que tiene 4 años y tomé imágenes de la Escuela para Ciegos a la que va él en General Pico. Mi idea fue mostrar algo respecto a que la gente no siempre tiene en cuenta a quienes tienen una discapacidad y la necesidad de ponerse en el lugar del otro. Tener empatía con quien está al lado y por ahí no tiene las mismas posibilidades».
Ezequiel (15), del colegio Ricardo Nervi, asegura que no se inspiró en nada en especial y que su trabajo en video fue «para pasar el rato». Sin embargo, un jurado cuenta por lo bajo lo asombrado que lo dejó cuando vio el minuto de imágenes en la pantalla.
Aunque se trata de un certamen y el premio es tentador, la mayoría valora reunirse, mostrarse y compartir sus inquietudes artísticas. Como Magui (16), Bárbara (15) y Angeles (17), tres amigas de Guatraché que este año armaron el grupo Do Re Mi y con una versión de ‘Juego de la vida’ buscaron su pasaje para Mardel.
Cerca del trío musical aparecen Tisiano (15) y Mariana (15), que llegaron desde la EPET 9 de Jacinto Aráuz con distintos videos y también buscando convencer al jurado. Pero el objetivo parece ir por otro lado.
«El año pasado participé en danza y me había quedado con las ganas del video, así que este año lo hice y estoy conforme porque llegué a la final provincial», señala Tisiano mientras Mariana explica su clip sobre el trabajo de los bomberos voluntarios. En los jardines del Medasur ellos y ellas ensayan, se conocen, comparten. Son chicos y chicas que tienen algo para decir, para expresar. Es cultura adolescente.