miércoles, 16 octubre 2019
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El poder de imaginar

Elio Márquez Puhl tiene un diagnóstico de Síndrome de Asperger y desde chico desarrolló toda su imaginación: escribió un libro gracias a su pasión por el juego con bloques y ya está en camino una segunda edición.
«Nunca pensé que iba a tener un fan», dice Elio y recuerda que cuando presentó el libro en la Escuela 4 se enteró de que uno de los alumnos de otro curso ya conocía cada detalle de esas historias de un planeta con bloques alienígenas que el autor desarrolla desde chico.
«Es re lindo tener a alguien que le guste tanto lo que hacés», reconoce Elio sobre ‘Block Go!’, la obra literaria compuesta por palabras y dibujos de su autoría y que le sirve como una forma de expresión, de contar y mostrar todo lo que surge desde su imaginación a la hora de jugar.
«Desde muy chiquito fui un fanático de los bloques, todo el tiempo le pedía a mi mamá de jugar: amaba los bloques. Y un día, a los 6 o 7 años, estaba jugando con mi primo Nacho y se me ocurrió hacer una serie de bloques con piernas, brazos, cabellos; y surgió el nombre de Block Go! Al principio no me gustó mucho ese nombre porque es en inglés, pero cuando lo traduje y supe que significa Vamos Bloques, ahí me gustó. Así surgió todo y hoy ya tengo mi primer libro y ya estoy escribiendo el segundo».
Elio Rogelio Márquez Puhl tiene 11 años y su comportamiento a la hora de jugar cuando era niño llamó la atención de su mamá. «A los bloques los apilaba y clasificaba por colores y de manera súper ordenada. Además a los 5 años ya se interesaba mucho por la Historia, y a los 6 leyó cuentos de historia argentina, mucho sobre San Martín, Juan Manuel de Rosas, entre otros. En esos años era muy estricto en los horarios de entrada al colegio y también en los recorridos de las líneas de micros urbanos, podía acordarse de todas las rutas. Pero por otro lado su nivel de ansiedad y sus enojos hacían que no pudiera desenvolverse con facilidad en la escuela y en la vida cotidiana», explica María de los Angeles Puhl, su mamá. ­­
En 2016, la docente de la Escuela 1, Mariela Cerda, le advirtió que Elio estaba muy disperso en las clases aunque sabía de qué se trataba cada hora de aprendizaje. La recomendación de acudir a especialistas determinó el primer diagnóstico: Trastorno del Espectro Autista, específicamente Síndrome de Asperger.
«El libro es mi mejor creación en la vida, para mí hacerlo es una salvación. Cuando estaba solitario me ponía a dibujar, me sentaba en un escalón y dibujaba aunque me hacían bullying, se burlaban de mí, me decían ‘nerd’, se burlaban mucho pero no me importaba y yo dibujaba igual. En ese momento no tenía amigos. Cuando lo terminé me sentí muy feliz, para mí la vida es algo hermoso, a veces te da atajos increíbles pero los superás. Hoy estoy orgulloso de estar en la Escuela 4, estoy orgulloso de mi libro. Tengo Asperger y estoy orgulloso de ser Asperger».
¿Y de qué trata tu libro?
«Está lleno de drama, acción y romance. Son blocks con poderes supremos, pero no están solos, hay enemigos, y a partir de eso se genera toda una historia muy entretenida. A mi me gusta dibujar, escribir, escuchar música pero lo que más amo es jugar, jugar a los juegos. A veces me pongo muy nervioso con algunas cosas, como cuando me cambié de escuela y el primer día no podía ni sacarme la campera de los nervios. Pero como me pasó con el libro, me propuse: lo puedo hacer, lo puedo hacer. Y pude».
Elio sale al patio, es la hora del recreo y el bullicio domina todo el edificio escolar. Hay grupos de chicas saltando al elástico, otros juegan a las escondidas y varios al metegol. Él posa para las fotos junto a dos compañeritas que también se declaran como seguidoras de ‘Block Go’, el libro que tuvo una presentación oficial organizada por la misma Escuela 4.
«Desde hace tres años comenzó jugando con piezas de bloques, ladrillos y Legos ya que le gustaba armar toda clase de figuras. Luego de estos bloques formó personajes e historias sin fin. Después comenzó a dibujar muy activamente y hace prácticamente dos años que asiste a terapia psicológica. Está inscripto en la Escuela Especial donde tenemos la colaboración del equipo TEA conjuntamente con la maestra integradora Paola Hualde. En la Escuela 4 se siente muy a gusto y tiene la colaboración de docentes y de la directora Claudia Seltzer», detalla María de los Angeles.
Y agrega que en los últimos meses también se sumó la consulta con Carlos Cornaglia, especialista en Psiquiatría y Psicología. «El está sacando adelante a Elio y ha logrado un gran avance. El médico afirma que no es muy acertado el diagnóstico de Asperger y que se trata de otra psicopatología, pero lo importante es que Elio esta mejor».
¿Y qué te gustaría lograr con tus libros?
«Yo voy a seguir hasta llegar al escalón más alto. Seguramente cruce algunos obstáculos, algunos problemas, pero mi objetivo es llegar a lo más alto y que se conozcan mis historias.
Siempre supe que podía hacer el libro, porque si no hacés nada te quedás estancado y yo me dije: ‘Sí, puedo hacerlo’. Y un día estaba escribiendo y mi mamá me dijo: ‘¿Por qué no hacés el libro?’. Y en una semana lo terminé. Hice unas imágenes, las recorté y lo terminamos. Lo presenté en la Escuela y ya estoy haciendo la segunda edición. Eso me pone feliz».