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El «Rotor de Alvear» sorprendió en Estados Unidos

Dos alumnos de la EPET Nº 7 de Intendente Alvear sorprendieron en Estados Unidos con un rotor que recupera distintos tipos de suelos. El proyecto surgió luego de los incendios en la provincia y hoy tiene proyección internacional.
«Había un jurado especial de gente que trabajó con rotores en la industria del arroz y la cebada y nunca habían visto un rotor como el nuestro. No podían creer que en un aula fuimos capaces de desarrollar una máquina así», cuenta con naturalidad Estefanía Tomas al describir el impacto que el proyecto creado en la EPET Nº 7 de Intendente Alvear generó en un ambiente donde convivieron más de 1.800 adolescentes de 80 países de todo el mundo.
Estefanía tiene 19 años y hoy sus días transitan entre clases y apuntes de la Universidad Nacional de La Pampa en donde da los primeros pasos para su carrera de Contadora Pública. Francisco Panadeiro también tiene 19, ya terminó el colegio y dejó su ciudad para radicarse en Córdoba donde estudia Kinesiología. Pero ambos aún disfrutan del trabajo que hicieron el año pasado en el aula colegial y que les permitió viajar (entre el 12 y el 17 de mayo) a la ciudad de Phoenix, en Estados Unidos, para participar de la 70° Feria Internacional de Ciencias e Ingeniería Intel ISEF 2019.
«En el aula teníamos que trabajar sobre un proyecto de Feria de Ciencias y abordamos la problemática que nació por la vegetación que se perdió el verano del año pasado con los incendios rurales en la provincia. Empezamos a investigar distintas máquinas en el mundo, buscamos y finalmente creamos un rotor único en el mundo que cumple con la función que queríamos. Analizando el equipo, nos dimos cuenta de que nuestro rotor recupera distintos tipos de suelo, o sea que nuestra máquina se puede aplicar a cualquier semilla a nivel mundial», describió Estefanía que viajó junto a Francisco y el docente José Rosiere.
Tanto alumnos como profesor trabajaron sobre el proyecto «Rotor axial para quitar apéndices seminales en semillas de especies gramíneas autóctonas de la región semiárida central de la República Argentina. Hacia la domesticación de las flechillas». Para sintetizar, el ‘rotor de Alvear’.
En 2018, el proyecto participó en las instancias zonal y provincial organizadas por el Ministerio de Educación de La Pampa, y luego su trabajo fue destacado en la Feria Nacional de Innovación Educativa en Córdoba. Este recorrido les permitió ser seleccionados por el Programa Nacional de Feria de Ciencias y Tecnología y así viajar a Estados Unidos.
«Para nosotros ya llegar a Phoenix era un sueño. Yo sentí que cuando nos acreditamos para la Feria, ya ahí, había ganado todo. Y después la experiencia de vivir en el primer mundo, ver cosas completamente diferentes respecto a la vida cotidiana que tenemos nosotros. Fue muy valioso convivir con las distintas culturas. Al lado del stand tenías un japonés, un rumano, gente de la India, un brasilero. Todo eso te enriquece y te permite conocer otras realidades», destacó Estefanía que luego del viaje estuvo junto a Rosiere en la Casa de Gobierno donde fueron recibidos por la Ministra de Educación, María Cristina Garello, y su par de Producción, Ricardo Moralejo.
«En la Feria estaban sorprendidos, les costaba creer cómo en un taller del colegio se podía crear algo tan importante e innovador. Se sorprendían con el impacto de nuestro trabajo y hubo gente que nos quiso comprar el rotor. También se abrieron las puertas para posibles becas y hubo jurados que nos dieron muy buenas devoluciones. Ya no seguimos en el colegio pero la proyección es crear un sistema de ventilación y, en el futuro, aplicarlo en una cosechadora».
El efecto generado por el trabajo de la EPET también se advierte en el colegio, según contó Estefanía. «Muchos nenes de la escuela, que están en primer año, me empezaron a mandar solicitudes y me escriben porque quieren conocer y saber sobre el viaje. Yo siento que es como sembrar algo, así que estaría bueno que crezca y se multiplique».
En ese sentido, Rosiere afirmó que seguirán trabajando sobre el rotor y que ya se acercaron especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) para poder utilizarlo en el futuro. «Los ingenieros del INTA le vieron el potencial, cuando lo desarrollemos ellos lo probarían. Hay que aclarar que la máquina hace un procesamiento sobre la semilla, no siembra ni recupera. Vos ponés la semilla, se hace el tratamiento y te devuelve una semilla que puede ser sembrada. Hay que destacar que este trabajo es viable, se puede comercializar, no es una maqueta o algo que usamos en la escuela para aprender de rotores».
La edición número 70 de la Feria de EE.UU. fue la más convocante, con 1.300 trabajos y 5 millones y medio de dólares a repartir entre becas y premios. Hubo Fundaciones de distintos jeques árabes, organismos de China, de la Unión Europea, de la NASA, de universidades estadounidenses.
«Lo que más costó fue hacer los ensayos porque no había antecedentes en el mundo, así que fue todo prueba y error. Me acuerdo que estuvimos hasta lo último, faltaban dos días para ir a la Feria Nacional y recién ahí logramos que funcione, así que imaginate el alivio», se ríe hoy Estefanía, recién llegada después de haber deslumbrado al mundo con un rotor que se consigue solo en un lugar, la EPET Nº 7 de Alvear.