Jóvenes empoderados

Siete adolescentes integran el Consejo Provincial de Niñez y Adolescencia, una experiencia inédita y que implica un gran compromiso: ser la voz de los chicos y chicas ante los poderes del Estado.
Es la primera experiencia y, como tal, tiene sus dudas e inconvenientes. Pero son los pioneros y su trabajo ya se hizo visible: presentaron una denuncia por el despojo del río Atuel, difundieron la problemática en la Feria Internacional del Libro en Buenos Aires y organizaron actividades sobre una cuestión que afecta, históricamente, a toda La Pampa. También se ocupan de pedir parques inclusivos, se interiorizan sobre casos de abusos o difunden campañas contra la violencia de género. Buscan su lugar en el intricado día a día del poder político.
Aldana Latorre (de la región Ingeniero Luiggi), Matías Alanís (región General Pico), Nicolás Chegoriansky (Santa Rosa), Julián Espíndola (General Acha), Agustín Yanten (25 de Mayo), Sol Vander Mey (Victorica) y Juan Pablo Poli (Macachín) son los representantes de niñas, niños y adolescentes ante el Consejo Provincial de Niñez y Adolescencia, un organismo que se formó a partir de la Ley Nacional 26061 y de su adhesión de la Ley provincial 2703 con el objetivo de formar un Consejo con todas las voces institucionales junto a la de los adolescentes para trabajar en políticas de niñez y adolescencia.
“Fuimos elegidos democráticamente en foros regionales donde participaron chicos de 12 a 18 años de colegios de cada localidad de la zona. Se presentaba un proyecto, lo defendíamos y ahí se veía quién tenía las características para ser el representante regional y se votó a mano levantada”, explicó Julián, de 17 años, sobre la conformación del Consejo que a fin de año será renovado.
“Los temas van surgiendo o los proponemos nosotros. Nos hemos ocupado de la nena quemada en un hospital de 25 de Mayo, casos de violencia con niños y nos reunimos con el Ministerio de Seguridad para conocer las políticas que lleva adelante. Son temas difíciles para nosotros pero tratamos de ponernos a la altura de un ministro o un juez para defender los derechos del niño. Y hay temas siempre vigentes y universales como el embarazo adolescente, la droga, la violencia, el alcohol; problemas que exigen permanente atención”, continuó el joven de General Acha.
Para los chicos y chicas se trata de un aprendizaje y, además, son conscientes de que asumen un gran compromiso. “Es una experiencia sumamente enriquecedora, es una gran responsabilidad porque hablamos en representación de muchos jóvenes. Uno se va nutriendo de cuestiones básicas como redactar un proyecto, elaborar una carta, armar un debate, hacer campañas de concientización, cosas que uno por ahí no aprende en la escuela; por eso digo que es una experiencia maravillosa”, señaló Juan Pablo (18).
¿Y cómo es el acercamiento con los niños y adolescentes?
“Si nos fijamos en la experiencia de estos meses, está claro que todavía falta el contacto con los otros. Ha costado bastante porque se desconoce la actividad del Consejo, desconocen que pueden venir y pedir ayuda o asesoramiento. Creo que la mayoría piensa que ‘es más de lo mismo’ y en realidad no saben que el Consejo en La Pampa nos pone a la vanguardia nacional. Tenemos que insistir y difundir para que vengan con total confianza, y en esto el Ministerio de Educación es clave. También esto es muy nuevo y hay que darle tiempo. Cuesta la comunicación; en cada pueblo hay un chico o chica para que transmita al resto y así que hay que insistir”, resaltó Juan Pablo.
“Cuando me eligieron por la región Oeste fue un entusiasmo increíble porque se trata nada menos que de integrar un Consejo que regula y crea políticas públicas en defensa de los derechos de los niños y adolescentes. Eso me pareció hermoso, pero una vez que la cosa empezó a andar me di cuenta de que no es nada simple el funcionamiento de un organismo del Estado. Es algo nuevo y por naturaleza tiene falencias. Al principio nos dedicamos a tapar huecos y después sí pudimos despegar un poco. Planificar, sustentar con trabajo territorial y presentar una denuncia como hicimos con el Atuel fue muy complicado, pero aún así fue un gran aprendizaje”, valoró Sol (17).
El 29 de abril los representantes del Consejo entregaron al titular de la Defensoría que los involucra, Juan Pablo Meacca, un documento a modo de denuncia para presentar ante organismos internacionales el caso del conflicto con Mendoza por el corte del río Atuel en perjuicio de La Pampa. El grupo fue acompañado por la ministra Fernanda Alonso (Desarrollo Social). Y días después difundieron ese texto en la Feria Internacional del Libro.
“Lo de la Feria fue muy lindo porque pudimos transmitir a otras provincias que nosotros, como jóvenes, nos cargamos al hombro esta causa que es de todos, fue un cierre a todo el laburo anterior que nos llevó mucho tiempo y trabajo”, recordó Matías (18). Esa labor previa los llevó a recorrer gran parte de la provincia, en especial el oeste pampeano, con viajes y visitas a colegios de Santa Isabel, Algarrobo del Aguila, La Reforma, Chacharramendi y Puelén. También 25 de Mayo y otras localidades en un camino que tiene piedras pero que apunta a un objetivo concreto: empoderar a los chicos y chicas de toda la provincia.