Las ganas de aprender

“Estudiar te enseña a reflexionar”, relató Gustavo, de 42 años quien está preso en la Alcaidía de Santa Rosa. Él, al igual que otras personas que se encuentran privadas de su libertad, están cursando sus estudios primarios y secundarios allí.

La Ley de Educación Nacional Nº 26.206/06 establece que la Educación en Contextos de Privación de Libertad es una modalidad del sistema educativo destinada a garantizar el derecho a la educación de todas las personas en esta condición. Esto tiene como objetivo promover su formación integral y desarrollo pleno.

A la hora de entrar al aula en la Alcaidía, se pueden ver distintas historias de vida y experiencias particulares. Todas ellas diversas y merecedoras de ser contadas.

Nicolás culminó sus estudios secundarios pero sigue asistiendo al aula para ayudar a sus compañeros. “Yo ayudo a la docente. A los chicos hay que acompañarlos, porque la mayoría son chicos y tienen la cabeza en otra parte. Yo siempre les inculco que tienen que terminar el secundario”, contó.

Cuando esté en libertad él cree que el título secundario le servirá para conseguir trabajo. “Donde yo trabajaba antes me descontaban por no tener secundario terminado y ahora voy a poder presentar el titulo”, destacó Nicolás.

Julio está muy contento ya que en 2017 recibió su título de educación primaria y lo pudo compartir con su hija y su esposa. Ahora deberá enfrentar un gran desafío. “El secundario me está siendo un poco más difícil, pero de a poco voy aprendiendo y sacando todas las materias. Me gusta historia y se me complica un poco inglés”, explicó.

Gustavo no tiene la primaria hecha y está terminando el segundo ciclo de la misma. Las ganas de seguir aprendiendo se notan en sus palabras. “Quiero terminar la primaria y seguir estudiando. Yo soy reincidente, estoy estudiando y lo importante es que me está enseñando, no tuve la oportunidad de chico pero ahora la tengo en la Alcaidía”, argumentó.

Los límites en la educación dentro de la Alcaidía no existen. “En busca de Dios” es el título del libro que escribió Julián. “Es un debate en forma de narración. Fue una propuesta personal, quería mostrar varios de mis pensamientos en forma de personajes. Llegó a la Feria del Libro y está en la Sociedad de Escritores de La Pampa”, indicó.

Ahora está terminando el Ciclo Básico y piensa seguir estudiando una carrera universitaria. Julián destacó el trato que tienen las docentes para con ellos. “Hay un respeto muy grande entre nosotros”, finalizó.

Desafío.

La modalidad es a distancia de adultos. Ellos estudian con módulos que tienen trabajos prácticos obligatorios para después poder hacer la evaluación. Una de las docentes tutoras en la Alcaidía es Florencia Lluch. Llega al lugar de lunes a viernes desde hace un año.

“Fue un desafío para mí pero a medida que pasaron los días, es un trabajo muy interesante y me gusta. El contexto es la principal diferencia, estamos encerrados. Los alumnos son totalmente diferentes. Es una gran oportunidad para ellos. Estar acá adentro y poder estudiar es muy importante para ellos porque los ayudará a dar un cambio en su vida”, señaló.

“El día de mañana va a servir, para un futuro”. “Haberlo terminado acá adentro fue un logro porque afuera con tanto trabajo no se podía terminar”. “Cuando termine el secundario tengo pensado seguir una carrera”. Estos son testimonios de los estudiantes y demuestran las ganas y el compromiso que tienen y asumen día a día al entrar al aula