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Más cerca del cielo

Escalada

Un grupo de chicos y chicas practican escalada, una disciplina cada vez más difundida y que se hace en las alturas, en algunos casos con el objetivo de llegar al pico de una montaña.
Hasta parece una contradicción. Justamente en la cuadra más céntrica de la ciudad, donde el cemento es “el rey” de la arquitectura y domina todo el paisaje, hay un lugar que se vincula más con la naturaleza y la inmensidad del vacío, con imaginar una montaña y con las nubes como techo, con tratar de llegar a un punto y sentir esa sensación única de haber cumplido un deseo. “La escalada es una actividad que consiste en realizar ascensos sobre paredes, valiéndose de la fuerza física y mental propia”, describe la definición wikipediana sobre una disciplina que es nueva pero que, en distintas edades, cada vez tiene más cultores en nuestra provincia.
“En mi caso empecé casi desde el primer día, en febrero del año pasado. En casa ya había una palestra así que conocía la escalada, es algo muy lindo, lo hago como un hobbie pero en cada clase también te planteás ir superándote”, admite Abril, de 15 años, y una de las chicas del grupo de adolescentes que concurre dos veces por semana a ‘Vertical muro de escalada’, el espacio en la calle Gil, ‘al fondo del pasillo’ de esa cuadra repleta de locales comerciales pero que tiene su lugar para el deporte, el esparcimiento y la socialización.
“Cuando terminé el secundario me fui a Río Cuarto a estudiar Educación Física y ahí comencé a escalar, conocí el muro y me gustó mucho esta actividad. En Santa Rosa es algo nuevo pero hay mucha gente interesada, por eso dividimos los grupos en infantiles, juveniles y adultos”, explica Germán Weiz (27), responsable del sitio que de tradicional cancha de paddle mutó a una pared alta desde donde cuelgan sogas y todo un “mapa” desde donde hay que agarrarse y fijar el pie. Avanzar hacia la altura para cumplir el objetivo.
“Había dejado de jugar al básquet y como estaba sin hacer nada mi papá me dijo de venir. La verdad que me enganchó, es algo nuevo, distinto, y está bueno el esfuerzo que hay que hacer. Uno mira y piensa que es sencillo escalar, pero es complicado, hay que llegar a las tomas y mantener el equilibrio”, detalla Emiliano (16).
“También sirve si querés escalar una montaña o un cerro, vas aprendiendo las primeras técnicas y te vas formando, eso depende de los objetivos que pueda tener cada uno”, agrega uno de los más experimentados del grupo adolescente.
El crecimiento de este deporte es muy notorio. Y un dato sirve para graficarlo: por primera vez en la historia la escalada deportiva participará como disciplina oficial en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (fue una de las atracciones de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 que tuvieron su sede en Buenos Aires). Las medallas que estarán en juego en Tokio serán seis, tres masculinas y tres femeninas que se darán a los escaladores más completos en tres categorías: Escalada de velocidad, Escalada de dificultad y Bloque.
“Es re entretenido y la hora se te pasa volando. El profe nos va armando los lugares por los cuales tenemos que escalar y vos tenés que cumplirlos en el menor tiempo posible”, señaló Camila (9). “Tenés que tratar de hacerlo cada vez más rápido y con menos dificultad, la mejor combinación es que lo hagas con menos esfuerzo y más habilidad”, agregó Abril.
Según explica Weiz, la jornada comienza con una entrada en calor que incluye una parte lúdica y luego siguen “con los gestos técnicos. No se escala en forma libre sino con una selección de tomas y solo pueden subir respetándolas hasta llegar al top. Tienen que pasar por todas las tomas que se les marcan y de acuerdo a cómo estén ubicadas, es la dificultad. Con varios ya avanzamos y estamos haciendo bloques”.
Para Martín (12), la posibilidad de formar parte de una actividad novedosa es un atractivo frente a los deportes tradicionales. “Te impulsa a ir mejorándote, a los amigos les llama la atención porque no tiene nada que ver con lo que hace la mayoría que es fútbol, básquet o rugby. A mí me gustó y me interesó la escalada más que cualquier otro deporte”.
“Empecé ahora con las clases y me re enganchó, vas superando metas cada vez
más complicadas y eso te mantiene con todas las ganas porque además entre todos nos alentamos y apoyamos”, describe Francisca (10).
La escalada tiene su costado competitivo y por eso en el país se organizan competencias, principalmente entre regiones. También encuentros con otras ciudades, donde los chicos y chicas comparten todo un fin de semana de escaladas y desafíos.
“Hoy creo que en todas las provincias y principales ciudades hay un muro. La Pampa todavía no está ni en la zona centro y ni en la patagónica, pero ya vamos a entrar al circuito porque cada vez hay más gente que practica y hacer encuentros es un lindo aliciente”, se ilusiona Weiz mientras dispone las nuevas tomas ante la expectativa de quienes quieren subir alto, rápido y lejos. De quienes quieren estar más cerca del cielo.