Tobías Martín fue becado para una exclusiva universidad de EE.UU.

Tobías Martín fue becado para estudiar en una exclusiva universidad de EE.UU. y gracias a una comunicación radial que realizó junto a su mamá consiguió el dinero para viajar.
En 2015 fue tapa de 1+1 cuando junto a Rocío Duprat ganó el premio mayor en el programa “Aprender a Gobernar” gracias a un proyecto para implementar una Ley Provincial de Dislexia. Un año después se ganó nuevamente el lugar principal en este suplemento porque fue elegido para viajar a Estados Unidos en el marco del programa “Jóvenes Embajadores”. Desde entonces Tobías Martín hizo de todo menos quedarse quieto. Y nuevamente es el chico de tapa.
Tobías tiene hoy 19 años. Terminó el colegio secundario y comenzó a estudiar abogacía en la Universidad Nacional de La Pampa. Pero su capacidad intelectual, su búsqueda permanente de excelencia y también de nuevos conocimientos y experiencias lo llevaron a tener una oportunidad para muy pocos. Y lo logró de una manera poco habitual.
“La Universidad de Minerva, que tiene su sede central en California, me admitió hace dos meses para que el año que viene vaya a cursar allá la carrera Relaciones Internacionales. Son 30 mil dólares anuales de los cuales me dan 25 mil con una beca, por los otros 5 mil que quedan me asignan un trabajo que voy a hacer cuando me instale allá. Yo lo que tengo que pagar son los pasajes y el viaje a Buenos Aires, para hacer la visa y todos los papeles”.
Tobías no perdió el tiempo. Dejó la Facultad hace un mes para buscar trabajo y juntar el dinero necesario. Pero también fue por otro camino. En una radio de Buenos Aires y a través de un llamado telefónico encontró en pocos minutos lo que necesitaba. Y con premio extra.
“Llamé a ‘Generación perdida’, que es un programa de la radio Vorterix que conduce un influencer, Santiago Marateas, que es famoso por regalar cosas en un segmento donde un chico o chica tiene que contarle a su padre o madre algo que no se anima o que es muy importante. Yo dije que le tenía que contar a mi mamá que dejaba la facultad para ponerme a trabajar. A la producción le interesó, me hicieron todo un seguimiento y a las horas me dicen que miles de personas habían llamado para ayudar. Eso fue un jueves y al lunes siguiente me ponen al aire con mi mamá. Cuando cortamos el teléfono una mujer de Miami que estaba escuchando ya me había comprado los pasajes”.
Un minuto después de que Tobías cortó la comunicación tuvo otra sorpresa: la producción del programa ya tenía cubiertos los pasajes para ir y venir a Buenos Aires y el hospedaje, mientras duren los trámites, en el súper lujoso hotel Hilton de Puerto Madero. Lo que aún falta financiar es el costo de la visa.
“Con mi mamá no lo podíamos creer. Lo cierto es que la historia le llegó muchísimo a la gente. La Universidad de Minerva tiene un porcentaje de ingreso de 1,5 por ciento: de 20 mil que se inscriben entran solo 200. Y si vos entrás, como es mi caso, ellos te dan todo para que vayas, salvo pasajes y visa”, contó el hijo de Marcela González, la propietaria de un pequeño local polirrubro en la calle Donati, cerca del hospital Molas, que funciona como cotillón, kiosco y mercería.
“Cuando me presentaron al aire mostraron el 1+1 y LA ARENA cuando yo había salido publicado. El video de toda la llamada está disponible para verlo. En mi caso el ‘Aprender a Gobernar’ y ‘Jóvenes Embajadores’ me sirvieron mucho porque cuando de Minerva me hicieron la entrevista personal se basó en tres ítems: ‘Quien soy’ y ‘Cómo pienso’ donde tuve que desarrollar la creatividad, la lógica, la física, la matemática y el inglés. Por último ‘Mis logros’ en relación a actividades vinculadas con la comunidad”, resalta Tobías sobre los distintos proyectos que desarrolló cuando estudiaba en el colegio 9 de Julio.
El viaje hacia Estados Unidos será en agosto de 2019. Lo que le espera es un estudio universitario itinerante por distintas capitales del mundo.
“El primer año es de ciclo básico, en California, y como la Universidad no tiene un campus fijo vas rotando un semestre en cada país donde tienen sede. El segundo año es seis meses en Japón y seis en la India. El otro se divide entre Berlín y Buenos Aires y el último año entre Londres y Corea del Sur. Minerva propone otro método respecto a las demás universidades, busca evitar clases largas de 4 horas con un profesor hablando. Se hacen seminarios cortos de solo 20 alumnos. Además, los trabajos de campo se ponen en práctica directamente en la sociedad. Ya sé que cuando vaya a la India vamos a trabajar con ONGs locales y con empresas vinculadas a la universidad”, cuenta Tobías que tiene claro su futuro: dedicarse a una carrera diplomática.
¿Y qué dice tu mamá con todo lo que pasó respecto al viaje?
“Está súper contenta. Y también aliviada porque la verdad estaba muy preocupada pensando en cómo íbamos a conseguir el dinero, sobre todo con la escalada que tuvo el dólar en los últimos meses. Ahora está más relajada”, cuenta Tobías mientras mira de reojo sus propias fotos en los suplementos anteriores, un retrato de su evolución adolescente y que hoy mismo cumple otro paso. El de su proyección internacional.