miércoles, 16 octubre 2019
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Un «Changuito» en 3D

"Infierno grande"

Manuel Matzkin tiene 13 años y casi sin pensarlo se convirtió en actor de cine: es uno de los protagonistas de «Infierno grande», una película filmada en Naicó que cuenta una historia de violencia de género.
De los actos en el colegio a la pantalla grande. Directo. Apenas un puñado de clases de teatro que le habían servido para darse cuenta de que «eso de actuar» no le llamaba la atención. Pero una invitación de su mamá para ir a un casting derivó, bastante tiempo después, en un llamado que lo convirtió en un actor de cine, en un actor de película rodeado de pasto, tierra y caldenes para contar una historia con un paisaje ineludiblemente pampeano.
Manuel Matzkin es uno de los protagonistas de «Infierno grande», la película que el pasado domingo se estrenó en el espacio Incaa de Santa Rosa y que lo tiene como el único pampeano del reparto de actores y actrices del filme. En la pantalla grande se convierte en «Changuito» y con sus 13 años ya puede escribir en su currículum que tiene una incursión actoral en el cine.
«Antes de grabar, solo había actuado en actos del colegio, había ido a teatro una vez y no me gustó mucho, pero igual me decían que actuaba más o menos bien. Un día mi mamá me dijo si quería ir a un casting para una película y le dije que sí. Pasó más de un año y ya medio que nos habíamos olvidado del tema de la película, pero después de ese tiempo nos llamaron y me invitaron a participar», recordó Manuel sobre esa gacetilla que había enviado la productora del filme en la que pedían actores con distintos perfiles, tanto adultos como niños, y cuya idea era rodar todas las escenas en zona rurales de La Pampa.
«Finalmente salió el proyecto y a mí me dieron el rol de ‘El Changuito’. El director quería que sí o sí fuera un chico de acá para ese papel y al final me tocó a mí. En el casting me hicieron simular que cazaba con un arma y venía un animal a atacarme y yo me defendía. A la película la grabamos en Naicó, en un campo cercano y en el Parque Luro. Estuvo muy buena toda la experiencia, te maquillaban, te cambiabas y después repetías la escena tantas veces hasta que saliera perfecto. Cada día terminaba muy tarde y volvía muy cansado, pero fue re lindo poder vivir todo eso».
«Infierno grande» fue escrita y dirigida por Alberto Romero y el mes pasado se estrenó en seis salas de Capital Federal y provincia de Buenos Aires. El filme cuenta la historia de María, una maestra de pueblo de La Pampa y su camino hacia la emancipación. Es una fábula poética sobre la naturaleza, la maternidad y la violencia de género, situada en los extensos paisajes pampeanos.
«La peli la empecé a armar en el 2013 y en ese momento no estaba tan vigente el tema de la violencia de género y todo el movimiento feminista como ahora, pero me parecía que había pocas historias con mujeres como protagonistas y con problemas de mujeres», contó Romero que nació en Buenos Aires pero cuya familia es oriunda de Intendente Alvear y Bernardo Larroudé. «Todos los paisajes de La Pampa tienen algo místico y mágico para mí, desde mi infancia», agregó el director.
Para Manuel también tiene un significado especial haber filmado en el paisaje pampeano y abordar una temática que ocupa la agenda diaria del país como es la violencia de género.
«Está muy bueno el hecho de poder mostrar un poco lo que es La Pampa, el paisaje que hay en nuestra provincia. Yo hago un papel secundario pero protagonizo como seis escenas y la película aborda un tema muy fuerte y muy actual porque la mujer, embarazada y con un hijo, trata de escapar mientras su pareja la persigue para matarla. Al meterme en la historia pude conocer mucho más de lo que significa la violencia y el sufrimiento que atraviesa quien la padece».
Manuel vive en Santa Rosa, juega al fútbol y en el colegio ya es «el actor de cine», algo que le genera algunas risas en medio de su timidez. «Fue raro verme en la pantalla grande. A mí el cine me encanta, voy a ver todo tipo de películas: comedias, drama, voy a ver las de terror con mis amigos, pero de pronto verme a mí mismo fue muy raro, es como un shock todo esto. Me dieron el guión antes de grabar y me lo tenía que aprender, no era tan difícil y no me puse tan nervioso como pensaba, eso me hizo relajar un poco y estar más tranquilo».
Romero contó que su idea inicial era contar con más actores pampeanos, pero al final quien quedó fue Manuel. «Él hace un trabajo increíble, tiene un personaje muy especial que es una especie de niño cazador que recorre el monte. Lo hizo muy bien», elogió el director.
Además de actuar, Manuel hizo la voz en off del hijo de la protagonista y relata la historia de lo que sucede en una película con alta carga dramática en medio de una flora y una fauna con el inconfundible sello pampeano.
«Hoy mis amigos y las profesoras del colegio me cargan, es un poco raro todo, pero la verdad que me gustaría seguir actuando. En este caso se dio algo muy lindo como poder mostrar un poco lo que es La Pampa. Yo sé que esto no se da todos los días y tuve la suerte de que me eligieran porque al casting se habían presentado muchos chicos, pero ojalá se pueda dar otra oportunidad de actuar», dice Manu, ‘El Changuito’ que en medio de los caldenes saltó, sin escalas, a la pantalla grande.