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El juglar adolescente

Manuel Camiletti Eijo tiene 16 años y presentará «Inmortales», su primer disco en el que homenajea a distintos artistas. Un amante del rock nacional que apunta a un camino propio hecho canción.
Busca su playlist en Spotify y las primeras opciones siempre son Soda Stereo y Gustavo Cerati. A partir de allí se disparan los nombres pero siempre con letras en español, el rock hecho acá es su compañía casi permanente cuando está en su casa, sale del colegio o se instala en el estudio de grabación. «No me siento identificado con el inglés, el rock nacional tiene un aire diferente, es mucho más difícil hacer una letra en español que llegue, que enganche; te presenta otro desafío», afirma Manuel para dejar en claro que su predilección musical tiene argumentos más allá de gustos, idiomas y melodías.
Manuel Camiletti Eijo (16) habla rodeado de instrumentos, consolas, micrófonos. El estudio de grabación que sus padres montaron en su casa son al hábitat natural para alguien que reconoce que, desde antes de ver la luz desde la panza materna, la «fuerza natural» de la música lo abarcó en toda su vida.
«Siempre me recuerdan que cuando estaba en la panza y yo pateaba, ponían una canción y enseguida me relajaba. Y ya de bebé, cuando estaba en la cuna, yo estaba atento cuando ponían música. Quizá fue pura coincidencia pero evidentemente alguna vinculación había, alguna semilla que empezó a crecer», dice sobre una influencia que resultó ineludible: la de mamá Marcela Eijo y la de papá Federico Camiletti, dos reconocidos músicos que vieron como el pequeño Manuel crecía entre ensayos y grabaciones.
«Ellos siempre fueron más del folklore y de la música melódica. Yo me crié jugando con instrumentos y así empecé con la guitarra, el bombo; pero siempre me incliné más hacia el rock nacional», recuerda Manuel, que tuvo su momento bisagra cuando llegó a sus manos (y oídos), un disco clave del rock cantado en español. «Un día mi papá me mostró ‘Canción animal’ (1990) de Soda Stereo y me volvió loco. Gustavo Cerati y Soda son mis referentes totales, me guié mucho por él y todo lo que supo generar como artista».
Aunque el sendero musical parecía marcado, Manuel no siempre se vinculó a esa herencia que se respira en su casa. De hecho, durante un tiempo casi ni escuchaba música. «Yo fui eligiendo solo, no es que mis viejos me impusieron algo o me dijeron, para nada. Durante un buen tiempo casi ni escuchaba música, me había desvinculado del todo. Cada tanto escuchaba algo de Soda y sino todo electrónica».
Pero cuando pasó el temblor del periodo sin música, la llama resurgió con todo, como una bocanada que llenó su alrededor de canciones, voces e instrumentos. «El proceso de grabación del disco empezó en 2015. Yo le dije a mi papá de grabar algo y fueron dos canciones. Un día cuando volvía caminando del colegio (Domingo Savio) se me ocurrió la idea de hacer un disco incluyendo a todos los músicos que para mi son inmortales. Apareció esa palabra y apenas llegué la escribí porque finalmente es así como se llama el disco».
Y todo ese proceso artístico tendrá su punto más alto el sábado 14 de diciembre, cuando Manuel se presente desde las 21.30 en la sala ATTP de Santa Rosa junto a una gran banda para que el público escuche las canciones incluidas en «Inmortales».
«Son todos covers de temas que me gustan a mí y que fui grabando. Va a estar mi papá Federico Camiletti en teclados, Lucas Fernández en bajo y Franco Cabello en batería, que es la banda. También estarán Lucía Ayerza en voces, Carolina Crawley en percusión y Gabriel Raíz en otra guitarra además de Lucas Crespo, Lara Rodríguez y Thomas Vázquez como invitados. Y, por supuesto, mi mamá también cantando. No me puedo quejar la bandita que tengo», se ríe tímido pero satisfecho por saber que contará con un gran respaldo cuando llegue el momento del ‘Ahí vamos’ hacia el escenario.
«Durante el show vamos a regalar algunos discos en formato físico pero además se puede escuchar entero en Spotify y en YouTube. Va a ser todo un reto, mi mayor deseo es que la gente la pueda pasar bien, que disfrute de un show más allá de las canciones», se ilusiona Manuel sobre lo que viene.
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«Por un lado mi idea es estudiar Composición musical, pero también me fascinan la física y la astronomía, si me hacen la tradicional preguntan de ‘qué quiero ser cuando sea grande’ yo me veo componiendo o estudiando la cuántica, la relatividad. Explicar el porqué del universo, me encanta todo lo espiritual, lo astrológico y lo astronómico. Todo muy Cerati, la verdad que me fue influyendo mucho casi sin darme cuenta».
Manuel estuvo hace poco en Mar del Plata para la instancia nacional de los Juegos Culturales Evita, una experiencia muy enriquecedora en lo personal y lo artístico. «Fue totalmente increíble, compartir con gente de todas las provincias y comprobar la enorme riqueza cultural que tenemos como país. Cada región tiene su música, su acento, su identidad. Fue algo hermoso además poder representar a La Pampa», resaltó sobre esa jornada en la que se llevó los aplausos con versiones de ’11 y 6′ (Fito Páez) y ‘Tan solo’ (Los Piojos), dos clásicos que se escuchan a través de la persiana americana del rock hecho en español.