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Arte con conciencia

Alumnas del colegio Polivalente de Arte de Santa Rosa abordaron problemáticas muy actuales: la violencia contra las mujeres y el bullying. «Las nuevas generaciones ya tienen otra conciencia», resaltaron.
El público recorría el salón y observaba, preguntaba y escuchaba. En cada stand había música, mates y charlas como en cualquier Feria de Ciencias. Hasta que ellas irrumpieron casi sin avisar y montaron una intervención artística que representó la violencia de género. Una escena en vivo y en directo para poder acercarse de primera mano a un drama que cada día deja víctimas en todo el país. Adolescentes representadas con moretones y con textos desgarradores que hablan del dolor y la desesperación. Buscando generar conciencia sobre un drama que se desparrama sobre cada capa del tejido social.
«En el colegio vimos unos carteles pegados en la pared que hablaban sobre la violencia contra la mujer y arrancamos a hacer el proyecto porque creemos que es algo que se tiene que hablar mucho. Hay que tomar conciencia de que es algo que pasa todos los días y, en muchos casos, con consecuencias trágicas. Cada día podés abrir el diario y hay noticias sobre femicidios. Trabajamos sobre el patriarcado y a partir de allí se dispararon distintos temas que están relacionados a lo mismo», contó Valentina Fuentes, que junto a Quimey Retamal (ambas de 17 años) llevaron adelante el trabajo «La escuela nos interpela: Arte y Empode-ramiento», del Colegio Poli-valente de Arte de Santa Rosa.
El proyecto llegó a la instancia final de la Feria Provincial de Ciencia, Arte y Tecnología que se desarrolló hace días y allí, en el salón de la EPET 1, convenció al jurado de que debía estar entre los 28 elegidos de La Pampa para viajar a la Feria Nacional del 30 de octubre al 1º de noviembre en el predio de Tecnópolis.
«Al proyecto lo preparamos desde distintos ángulos, hicimos una encuesta en el colegio para saber qué pensaban los chicos, dimos charlas e hicimos una intervención coreográfica: cuando tocaba el recreo hacíamos una representación con la música de un tango. Eso generó atención y muchos nos decían que los hacía reflexionar sobre la cuestión de la violencia. Ese fue el punto fundamental, la búsqueda de generar conciencia, de hablar, de pensar», contó Quimey.
La visibilización de la violencia de género como una problemática grave genera cambios sociales que, según las adolescentes, ya se observan en las nuevas generaciones. «Notamos el cambio en los chicos más chicos, les interesa el tema y preguntan, opinan. Hay un cambio de paradigma respecto a la cuestión de la violencia. En ese sentido creo que como sociedad vamos bien, esperemos que cambie pronto y que deje de haber víctimas, pero sin dudas que aún falta que la mujer se empodere todavía más», apuntó Valentina.
En el mismo stand del colegio Polivalente, Rocío Arillo (17) y Sofía Hernández (17) abordaron en «Silencio o palabra» la problemática del acoso escolar, hoy popularizado como bullying. El proyecto recibió una mención especial de parte del jurado y en la Feria se destacó como el único que se metió de lleno en una cuestión muy presente en los distintos niveles del sistema educativo.
«Comenzamos a pensar en el proyecto a partir de un caso de bullying que se dio en el colegio, lo presenciamos en el recreo: un grupo de chicos de primer año seguían a uno y le tiraban cosas y le decían cosas feas, y el chico estaba muy mal. Ahí nos dimos cuenta de que en nuestra infancia también vivimos ese tipo de situaciones. Hicimos un video y lo mostramos en el colegio. Nuestra idea fue abordarlo no solo desde los chicos sino también con los profesores, para que tengan las herramientas necesarias para poder tratar el problema en el aula», detallaron las autoras del trabajo.
En los dos proyectos de Feria de Ciencias, quien trabajó junto a las chicas fue Diego Díaz, docente de Realización Artística. «Los temas están relacionados, son cuestiones que afectan a la sociedad y también a la niñez y a la adolescencia, por eso funcionamos como complemento porque la idea central es hablar, mostrar, contar, explicar. Generar la conciencia para que se sepa que hay situaciones muy difíciles que además te pueden marcar para toda tu vida», comentó Rocío.
¿Y qué interés despierta en el resto de los chicos y chicas?
«Respecto al bullying nosotras preparamos charlas en el colegio y preguntamos si alguien quería decir algo y a pocos les interesaba, muchos se reían, hacían chistes, lo tomaban como un recreo. Otros lloraban al ver el video y se notaba que les llegaba, pero creemos que de eso se trata, de hacer ver que no es algo lejano o que pasa en otros lados, en la tele o en otros países. Es algo que nos puede tocar a todos, ser víctima o victimario, porque muchos no se dan cuenta de que están haciendo bullying. Es una problemática compleja y hay que insistir para instalar el tema como precaución permanente». (Sofía)
La violencia física y psicológica. La agresión a través de los golpes o con las palabras. La convivencia en la escuela y en cualquier ámbito social dispara situaciones indeseadas, por eso ellas tienen claro el objetivo. «En los dos trabajos coincidimos en concientizar. Creemos que es la forma de que cada uno se haga cargo y genere los cambios que todos necesitamos para vivir mejor en sociedad. Aceptar a quien está al lado nuestro».