miércoles, 24 febrero 2021
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Un periodista al servicio de su pueblo

HECTOR “YOYI” LOPEZ Y SU APORTE COMO CORRESPONSAL DE GENERAL ACHA

“Yoyi” López fue, desde General Acha, uno de los corresponsales emblemáticos del diario. Sintió pasión y orgullo por el oficio que le tocó desempeñar y fue un colaborador imprescindible de esta hoja.

Desde su lugar, Héctor “Yoyi” López, trabajó incansablemente como corresponsal del diario. Sus inicios están ligados a tiempos en los que apenas comenzaba a expandirse y consolidarse en el territorio pampeano, y cuando LA ARENA supo que debía darle importancia a los pueblos del interior, muchas veces olvidados o ignorados por los gobiernos centralistas de esos tiempos. Función que “Yoyi”, como corresponsal, sostuvo durante más de cuatro décadas.

Con el correr de los años no sólo se transformó en un referente de la localidad y su vasta zona de influencia, sino también pasó a ser una pieza clave en la estructura periodística del diario. A partir de aquellos años LA ARENA fue ganando terreno, pero su imposición y reconocimiento, como diario pampeano, implicó para Héctor López muchas horas de trabajo, y consecuentemente poco tiempo dedicado a su familia.

La perseverancia de “Yoyi”, sumado a su humilde caminar, lo llevó a abrir su primera agencia en el pequeño edificio de la calle Campos, casi esquina Martínez de Hoz. Años después, a medida que el diario se hizo importante en el plano local y provincial, protagonizó numerosas mudanzas. Sin embargo la agencia más representativa funcionó en la esquina de Victoriano Rodríguez y Avellaneda, en el corazón del centro de General Acha. Allí, identificada con letras de madera rojas, y bajo la leyenda “Diario La Arena”, se mantuvo por muchos años.

Como pocas veces sucedió en la empresa, la corresponsalía de “Yoyi” López era una de las más importantes del interior de La Pampa. Sobre su figura no sólo recayó la actividad periodística, sino también la distribución y venta de los ejemplares. Además de la faceta comercial referida puntualmente a la venta de publicidad.

Un dato que no es menor está relacionado conque su agencia impuso la publicación de un suplemento especial por la celebración del aniversario de la ciudad. Es más, por aquellos años la corresponsalía de General Acha superó los índices de venta de diarios y de publicidad de General Pico, por ejemplo.

Vocación y pasión

Fueron años de mucho sacrificio debido a que los diarios llegaban desde Santa Rosa, hasta el puesto caminero Padre Buodo, en un Citroën que en ese entonces conducía “El Pato” Heredia. Hasta allí “Yoyi” iba buscarlos, para después armarlos y que los canillitas pudieran salir a venderlos

A pesar de sus limitaciones, propias de no haber podido proseguir sus estudios secundarios –sólo cursó hasta sexto grado– nada lo detuvo. Todo lo suplió con vocación, determinación y tesón. Siempre con valores y principios claros: humildad, respeto, honestidad, y palabra. Hoy todo eso podría parecen utópico en una sociedad de consumo, caracterizada por los dobles discursos y relaciones o vínculos superfluos.

Rol social

Nadie podrá negar que “Yoyi” cumplió un rol fundamental para el desarrollo, progreso y bienestar de su querida General Acha. Eran tiempos duros, y la comunidad necesitaba empezar a sentar bases que garantizaran su crecimiento. Por esa razón fue un verdadero referente del periodismo achense, toda vez que se desenvolvió como comunicador social.

Bajo ese rol no dudó en acompañar y apoyar, a través de sus notas, todo emprendimiento sin importar que procediera del sector privado o público, cuando el destinatario de esos proyectos fuera la comunidad toda.

Y, vaya que lo hizo. Fue partícipe de las gestiones que concluyeron con la llegada de la empresa Durlock SA, que un 12 de agosto, fecha de la fundación de la ciudad, abrió la planta de elaboración de paneles de yeso. Un acontecimiento trascendental para el crecimiento, debido a que significó la generación de nuevos y genuinos puestos de trabajo, ya sea directa o indirectamente. Hoy, la firma está totalmente integrada a la comunidad, y es una de las más valiosas.

Su labor no tuvo descanso, y de manera totalmente desinteresada también se sumó al apoyo para la apertura del Canal 2. Emprendimiento, que respaldó y defendió porque Telega era el resultado de un proyecto bien achense, impulsado por los vecinos Jorge Martínez y Néstor Fuentes. Medio de comunicación, que también nació un 12 de agosto.

Héctor López fue activo defensor de las instituciones, particularmente de aquellas que promovían valores y principios del cooperativismo. Eso se vio traducido en su querida Cooperativa de Servicios Públicos (Cosega); y así respaldó la gestión y concreción de innumerables proyectos que, no sólo capitalizaron a la entidad solidaria, sino también mejoró la vida de todos los achenses.

Respecto a estos proyectos, y a diferencia de lo que hicieron otros actores vinculados a distintos medios de comunicación local y provincial, apoyó que Cosega instalara la farmacia social, la biblioteca, las enfermerías, los servicios de telefonía, e internet. Y además, los aerogeneradores que hoy funcionan en el Parque Eólico, el primero de La Pampa, que lleva el nombre de Roberto Zamora, quien fue hacedor de tales iniciativas que marcaron un hito en la historia de los achenses, extensivo a todos los pampeanos.

Otra de sus luchas, fue la puesta en marcha del Frigorífico. A través de “su página” como siempre la llamaba, refiriéndose al espacio que supo ganarse dentro de la diagramación del diario, reflejó la necesidad de la apertura de otra de las empresas que tantos beneficios representó para la localidad.

Entrevistas

Con su grabador en mano, papel y lapicera en uno de sus bolsillos, entrevistó personajes muy importantes de General Acha, La Pampa, y del plano nacional. Presidentes de la Nación, legisladores, actores, deportistas y músicos, fueron algunos de los tantos entrevistados en sus más de 40 años de trayectoria periodística.

Además le dio voz a dirigentes y vecinos de los pueblos del interior, ya sea del oeste o el sur de la provincia. Por su intermedio, se gestionaron proyectos, se plantearon necesidades y se reflejaron acontecimientos propios del día a día de esas comunidades. Fue una forma de dar a conocer la realidad de una parte de La Pampa, que muchos gobiernos supieron ignorar. Así, pueblos como Puelches, Limay Mahuida, La Reforma, Chacharramendi, Cuchillo Co, Unanue, Colonia Santa María, y Quehué, fueron escuchados. Incluso, vecinos de esta última localidad que, en plenos años de su trabajo periodístico, le entregaron un reconocimiento por su valioso aporte.

Apoyo a escuelas

Las instituciones educativas también contaron con el apoyo de “Yoyi”, y a través suyo, del diario LA ARENA. Con sus notas, e incluso con gestiones que hizo personalmente desde lo extra periodístico, logró que se colocara un sistema de iluminación en el camino que va a la Escuela Técnica Agropecuaria. También, fue valioso lo que se hizo para la apertura de la ENET (Escuela Nacional de Educación Técnica), actualmente EPET 4, que funcionó en el edificio de la esquina de Don Bosco y España.

Las escuelas hogares de la zona también tuvieron siempre un espacio para que puedan exponer sus necesidades. Lo propio, sucedió con las instituciones deportivas, tales como las relacionadas con el fútbol, el automovilismo, el boxeo, entre otras disciplinas.

Protagonizó otras épocas, en las que el periodismo se ejercía de manera personal. No había tanta tecnología. Aunque sufrió los avances, a tal punto que debió reemplazar su amada Olivetti (máquina de escribir) por la computadora.

En esos años la venta de diarios se hacía a través de los canillitas, a los que lo que siempre valoró y protegió. Los consideraba piezas claves para la consolidación de la agencia que lideraba. Les brindaba el desayuno bien temprano, y solía organizarles la fiesta por el Día del Canillita, con sorteos y muchos premios. Hasta supo enseñarle el valor de la plata a algunos de esos chicos.

Durante sus años de trabajo, siempre con el apoyo incondicional de su diario, gestionó ciclos de P), Hebe de Bonafini (Madre de Plaza de Mayo), y hasta el propio Raúl D’atri (fundador de LA ARENA), por quien siempre tuvo mucho respeto y admiración.

Reconocimiento

Fueron muchos años de trabajo, con momentos buenos y algunos ingratos, pero como dice la frase muy conocida “el tiempo pone todo en su lugar”. Permanentemente la familia de “Yoyi” López recibe el reconocimiento de muchas personas, además de diversas instituciones de la ciudad. No sólo integra el libro de personajes destacados de su querida General Acha, sino que también su nombre está en una placa en el acceso al edificio de Comunicaciones de Cosega. Sumado a ello, ahora recibe esta suerte de reconocimiento del diario que siempre defendió, y por el cual dio los mejores años de su vida.