"Argentina va a contramano del mundo"
En el marco del debate por el proyecto impulsado por el Gobierno nacional que modifica distintas normas vinculadas a la propiedad de la tierra, el integrante del Centro Pampeano de Estudios Sociales y Políticos (CPESyP), Francisco Babinec, afirmó que la denominada “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, que se tratará próximo 6 de agosto en el Senado de la Nación, “va a contramano de lo que ocurre en gran parte del mundo” y advirtió sobre las consecuencias que podría tener una mayor flexibilización para la compra de tierras por parte de extranjeros.
En diálogo con Radio Noticias, Babinec explicó que el trabajo elaborado junto a Daniel Bedotti surgió a partir de la necesidad de analizar el fenómeno de la extranjerización de la tierra en un contexto más amplio. “No es una problemática particular de la Argentina. Lo que quisimos mostrar es que muchos países regulan la compra de tierras por parte de extranjeros y ejercen distintos niveles de control”, señaló.
Como ejemplo mencionó que Brasil mantiene límites concretos para la adquisición de tierras rurales y que Uruguay, si bien permite las operaciones, aplica estrictos mecanismos de fiscalización. También recordó que varios países europeos cuentan con regulaciones específicas y remarcó que Estados Unidos restringe la compra de tierras por parte de inversores provenientes de otros países. “Esto no tiene nada que ver con estar en contra del capitalismo o de la propiedad privada. Son herramientas que utilizan países plenamente capitalistas para proteger recursos estratégicos”, afirmó.
El uso del suelo.
Babinec también cuestionó que el proyecto nacional concentre modificaciones sobre distintas leyes vinculadas al uso y la propiedad de la tierra. Entre ellas mencionó cambios en la normativa sobre tierras rurales, expropiaciones, barrios populares y manejo del fuego. “Son temas que parecen no tener relación entre sí, pero todos tienen un hilo conductor: el uso del suelo y el rol del Estado para regularlo”, sostuvo.
En ese sentido, consideró que la iniciativa justifica la movilización convocada para el próximo 6 de agosto, cuando el proyecto será tratado en el Congreso Nacional.
Otro de los aspectos que destacó fue la importancia de preservar la producción familiar. Citó investigaciones internacionales que muestran que las explotaciones de carácter familiar favorecen la permanencia de la población rural, mientras que la concentración de la tierra en grandes empresas o fondos de inversión modifica la organización del territorio y acelera la migración hacia pueblos y ciudades.
El integrante del CPESyP también señaló que existen otras formas de participación del capital en la producción agropecuaria sin necesidad de adquirir la propiedad de la tierra, por lo que consideró que establecer límites a la compra por parte de extranjeros no implica obstaculizar las inversiones.
Compra sin controles.
Como antecedente histórico, recordó el proceso de adquisición de tierras durante la colonización israelí en Palestina y sostuvo que constituye “un ejemplo concreto de las consecuencias que puede tener la compra de tierras sin controles”. En la misma línea, planteó que la historia argentina también obliga a reflexionar sobre la distribución de la tierra y los procesos de despojo sufridos por los pueblos originarios.
“Hay que aceptar lo que ocurrió, entenderlo y tratar de reparar, en la medida de lo posible, los derechos de quienes ocupaban originalmente esas tierras”, concluyó.
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