Inicio Caldenia “Crónicas macrianas”, la nueva obra de Nilda Masci Amengual

“Crónicas macrianas”, la nueva obra de Nilda Masci Amengual

De la mano de la editorial cooperativa 7Sellos, la autora piquense publica un libro que en su título remite a las “Crónicas marcianas” de Bradbury, pero que en nada se asemeja en su contenido.

Gisela Colombo*

En abril de este año 7Sellos editó una obra cuyo título quedó emparentado con un libro de ciencia ficción clásica, las “Crónicas marcianas” de Ray Bradbury. Sin embargo, argumentalmente nada tiene que ver con la obra del estadounidense. “Crónicas macrianas” es una especie de diálogo de la autora con los medios de comunicación. En este sentido, su validez permitiría la reconstrucción de un cuadro de época en tiempos de la grieta, en los que la realidad se mira desde dos únicos puntos de vista. En efecto, el libro nos habla de una serie de hechos sobresalientes ocurridos en el periodo de cuatro años en que Mauricio Macri fue primer mandatario.

La voz narradora manifiesta franca simpatía por una de las dos posturas. Desde los primeros párrafos lo sabemos: el libro no se propone, de ningún modo, un análisis académico. Es incluso más probable la posibilidad de que en la visión de mundo que sostiene el texto no exista tal cosa más que como una utopía; de que no haya forma de pensar insensiblemente estos temas.

El texto es catártico para quien lo escribió y la misma tónica suscitará para el lector, sea por identificación o por oposición. Lo que es seguro es que nadie tenderá a la impasibilidad.

Si desde el inicio como lectores descartamos la búsqueda de objetividad, las expectativas no se ordenarán al hallazgo de producto racional y mesurado. En cambio, rápidamente notamos que no habrá tal cosa, sino una percepción visceral o emocional que moverá también las emociones del receptor respecto de cada uno de los temas tratados.

Y los temas irán desde Santiago Maldonado, la persecución a pueblos originarios, la muerte del fiscal Nisman, y otros asuntos muy abordados en los medios de comunicación, con la constante de hacer visible siempre los vicios de la prensa. Todos temas de actualidad resonantes que dieron lugar a discusiones en radio, televisión, redes sociales, etc. son recuperados y puestos sobre el tapete de un libro.

Humor y grotesco.

Como todo producto rebosante de actualidad, puede resultar un disparador para la polémica posterior, pero el libro mismo no permite esa dialéctica, porque si algo es innegable en “Crónicas macrianas” es la claridad con que se manifiestan los afectos y los rechazos a una y otra postura.

Mediante un lenguaje cercano al código de los blogs, el lector se encontrará con un texto que en sus primeros trazos se perfila como una experiencia divertida. Hay humor y algo de grotesco en esos primeros capítulos. Tanto que deja ganas de seguir espiando esa veta literaria de la autora.

En éste, y no en otros sentidos, se establece el paralelo con las Crónicas de Bradbury. Esas referencias a personajes como los “macrianos”, los vampiros y brujas son, quizá, las mayores realizaciones artísticas del trabajo. Luego el juego va cediendo a una expresión más grave, más cruda y menos alegórica. De tal modo, hallaremos en “Crónicas macrianas” un ir y venir de los personajes ficcionales a los sucesos reales. Por eso, el texto podría interesar  –en diferentes medidas– tanto a lectores de literatura como a intérpretes del trabajo periodístico y de las posibilidades que ofrece la realidad.

* Escritora