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Genealogía: la abuela india que somos

Una investigación realizada sobre 320 pampeanos reveló una presencia de linajes maternos de origen americano más alta de lo que muchos comprovincianos supondrían: un 69 por ciento. “De cada 10 pampeanos, 7 tienen una abuela india”, explicó Claudio Bravi.
Silvina Llames

Bravi es investigador de la Universidad Nacional de La Plata y lidera un estudio que pretende determinar los linajes americanos en la población de todo el territorio argentino. En la línea paterna, el componente americano se desdibuja a favor de los abuelos europeos y asiáticos, e incluso en un pequeño porcentaje, africanos. El proyecto “Aportes continentales diferenciales en la conformación de las poblaciones humanas de América Latina” es llevado adelante por un equipo comandado por Claudio Bravi, un doctor en Ciencias Naturales que desarrolla su investigación en el Instituto Multidisciplinario de Biología Celular (Imbice), dependiente de la Universidad Nacional de La Plata y del Conicet. En junio de 2017 y como parte de la primera fase de su trabajo de relevamiento de campo, Bravi y sus colaboradores se instalaron durante dos semanas en La Pampa para tomar las muestras biológicas en base a las cuales realizar el estudio.

De forma voluntaria, 320 personas aceptaron donar sangre para la investigación; en Santa Rosa lo hicieron en el Centro de Salud Evita y en el Hospital Dr. Lucio Molas –fueron 250 en total– y en General Pico, en el Establecimiento Asistencial Gobernador Centeno, 70 personas. Mediante la muestra, los investigadores analizaron una porción de ADN mitocondrial, un tipo de ADN que se hereda exclusivamente a través de las madres, o sea que se transmite inalterado de madre a hija. Este análisis les permitió estimar la procedencia de nuestros ancestros por vía materna.

En declaraciones realizadas a “El Faro, un programa de ciencia”, Claudio Bravi explicó que los resultados encontrados “son muy parecidos para ambas localidades”. De las muestras obtenidas en sendas ciudades “entre el 66 por ciento y el 70 por ciento de las personas que donaron llevan por vía materna un linaje mitocondrial indígena”, detalló. “Es decir, si pusiéramos a las abuelas de las personas que nos donaron la muestra, y nos remontáramos hacia 1491, 7 de cada 10 pampeanos tenían descendencia indígena”, reveló. Un porcentaje en torno al 25 por ciento se dividió entre madres oriundas de Europa y de Oriente Medio y la fracción restante, provenientes del Africa subsahariana.

Linajes paternos.

La línea de antepasados y descendientes de una persona proveniente por vía paterna es más difícil de examinar. “Vemos resultados muy asimétricos”, explicó Bravi. En las muestras recolectadas los linajes paternos de origen nativo “están casi desaparecidos”, es decir, “la inmensa mayoría de los varones actuales pampeanos trazan por su vía paterna a ancestros que son de afuera del continente”. Entre los 320 donantes se encontró cómo máximo un 10 por ciento de abuelos indígenas en el
Lucio Molas, un 3 por ciento en el Evita y ninguno en General Pico.

“Creemos que es una combinación de factores históricos y demográficos”, explicó Bravi. A lo largo de la historia, los varones fueron los principales afectados en las guerras de la época colonial y en las posteriores a 1810. “Hay un flujo masivo de varones europeos al momento de la conquista y colonización. Llegaban muy pocas mujeres y la mayoría ya estaban casadas”, comentó el biólogo. De esta manera, en líneas generales, los hombres que arribaron al continente americano durante los primeros 200 años, se juntaban con las únicas mujeres disponibles, que eran indias o mestizas.

En los casos de los descendientes por vía paterna, existió un reemplazo sistemático de linajes locales por los llegados de Europa y, en especial en Argentina, se sumó como factor principal un impacto demográfico muy fuerte: la inmigración masiva entre 1870 y principios de la Primera Guerra Mundial. “En ese momento se instalaron en Argentina, de forma definitiva, unos 5 millones y medio de personas, donde el 66 por ciento eran varones y muchos de los varones europeos que llegaban estaban obligados a juntarse con mujeres locales, que eran criollas de ancestría indígena”, agregó Bravi.

“Se repite incluso en lugares céntricos con mucho peso demográfico”, afirmó. En zonas altamente pobladas como Capital Federal y el conurbano bonaerense en torno a la mitad de las personas porta linaje mitocondrial nativo.

Los criollos.

“Teníamos el objetivo, puramente académico, de entender la parte demográfica de muchos grupos humanos indígenas que desaparecieron, Entender el legado sociocultural y lo que quedó de la ancestría presente en la parte criolla”, comentó Bravi en la extensa entrevista con El Faro. “Siempre se habla del abuelo italiano, de la abuela genovesa, pero nadie habla de la abuela criolla, que es ‘criolla’ porque no se sabe cuáles fueron sus raíces”, manifestó. De acuerdo al equipo, el término “criollo” incluye grupos humanos como los primeros europeos, los africanos traídos por la fuerza y los nativos locales. “Esa parte es muy importante, porque en gran parte de la población argentina prevalece en el ADN mitocondrial argentino el origen nativo”, remarcó.

El equipo de Bravi continuará tomando muestras a lo largo del 2019 aunque en otras regiones del país. “Nos gustaría hacer un muestreo más adelante en zonas más alejadas pero estamos en un proyecto que intenta mapear el grano grueso de todo el país”, comentó el biólogo. El muestreo que se realizó en el 2017 fue la primera fase de una etapa que incluye La Pampa, Neuquén y Río Negro, es decir, Patagonia Norte.
“Vamos a estar en el 2019 en Santa Rosa dando una charla al público para comentar los resultados”, adelantó el licenciado. “Estamos muy contentos con los resultados de ambas localidades. El personal fue amable y colaborador”, dijo el investigador respecto a la experiencia del equipo en la provincia.

En un futuro cercano, una segunda etapa incluirá un análisis más profundo de la información disponible. “Tiene que ver con el componente nativo y el africano, en análisis más caro y complejo”, agregó. “Todavía no tenemos resultados para contar pero la idea es recuperar la historia fina de la población indígena local del centro del país que dio origen a la población actual de La Pampa”, adelantó.

“El interés es estudiar en profundidad el componente nativo y el africano”, afirmó Bravi. De esta manera, y analizando los factores del componente africano se podrá entender el proceso de ingreso de personas esclavas de África, que ocurrió de forma directa o por medio de Brasil. Estudiando el componente nativo se entenderá mejor la génesis de otros grupos indígenas que dieron origen a la población criolla. (Fuente: El Faro, un programa de ciencia)