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Grabado, un arte menos tóxico

En el mes de noviembre se publicó de forma virtual, la primera revista «Impronta gráfica», con una edición especial de autorretratos. Entre los trabajos, se encuentra el de la artista pampeana Dini Calderón, parte del comité editorial.

Ana D’Atri *

En estos tiempos de pandemia, un grupo de grabadoras y grabadores latinoamericanos decidió reunirse para compartir experiencias sobre el grabado menos tóxico. La manera que encontraron fue a través de las redes sociales y las plataformas de videoconferencias.
El descubrimiento del valor positivo que esta situación desencadena en cada uno de los artistas participantes hace que el interés no decaiga nunca y produce la sensación de mirar el futuro como algo mejor.
La artista pampeana Dini Calderón forma parte del colectivo de grabadores MenosTóxicoLatinoamerica, y además es parte del comité editorial de esta revista surgida durante la pandemia.
En esta primera entrega de «Impronta Gráfica», se trabajó en una edición especial de autorretratos. En imagen de tapa de este suplemento, se puede apreciar la obra creativa de Dini Calderón, conocida desde hace años por su labor artística y actual funcionaria de la Secretaría de Cultura de La Pampa.

Menos tóxico.
El colectivo de grabadores MenosToxicoLatinoamerica se formó en mayo o junio de este año, cuando la mayoría de los países latinoamericanos se encontraban en un aislamiento muy profundo a consecuencia de la pandemia de Covid-19. «Muchos participábamos en la Red Latinoamericana de Talleres de Grabado y en el contexto de la pandemia esa red empezó a generar una actividad todos los sábados, donde distintos talleres y colectivos de grabadores/as exponían sus trabajos, contaban su manera de trabajar en cada región, en cada país. En paralelo, otro colectivo de grabadores, que es el grupo Estampa de Valparaíso empezó a hacer unos vivos de Instagram entrevistando a distintos artistas», contó Dini en diálogo con CALDENIA. «De una de esas entrevistas con Pablo Delfini, que es un grabador de Argentina que hace muchos años que está impulsando el grabado menos toxico, surgió la idea de generar un grupo de grabadores que estuviéramos ligados a la cuestión de producir de manera menos tóxica, entonces se armó un grupo de whatsapp y se fueron generando distintas actividades y en ese intercambio que es súper generoso de conocimientos, surge la idea de compendiar todo eso y decidimos hacer una revista», explicó la artista. «Habían surgido convocatorias, una en homenaje a un grabador chileno, otra que tenía que ver con la pandemia, y desde el seno del grupo decidimos hacer una convocatoria de autorretratos, entonces el primer número de esta revista da cuenta de esa convocatoria».
El grabado menos tóxico ofrece un acercamiento a los procesos creativos y técnicos con una mirada de respeto y de ética ambiental, considerando a la naturaleza como parte de la vida y del territorio de la obra de los artistas grabadores que buscan materiales más amigables con el medio ambiente, con recursos más sustentables para la supervivencia de la obra, de las técnicas y del grabado como arte y como diálogo para el mejor conocimiento humano.

Intercambio generoso.
La artista pampeana sostuvo durante la charla la importancia de haber trabajado con un grupo donde maestros muy importantes formaron parte, y se sumaron a participar de una manera totalmente horizontal. «Investigadores, gente que ha escrito trabajos de investigación vinculados a las alternativas menos tóxicas para hacer las distintas técnicas de grabado, y todo el mundo con el mismo nivel de generosidad, va transmitiendo sus experiencias, contando de qué manera trabajan, cómo se organizan los talleres, cómo resuelven el suplantamiento de materiales que es tan común para nosotros en Latinoamérica porque es muy difícil acceder a materiales de primera línea que son los que se producen en otros lugares como Europa o Estados Unidos», detalló.
«Cuando decidimos hacer la revista, se desprendió de ese grupo un grupo más pequeño de trabajo, que es el grupo editorial de la revista del cual formo parte, y desde ahí se planteó todo el diseño, la organización, el procesamiento de las imágenes, corrección de texto, elegir cuál iba a ser la plataforma virtual para poder mostrarla; porque en este momento nos estamos manejando en la virtualidad, y además al ser una revista que está formada por personas que estamos en distintos lugares de Latinoamérica era la mejor forma de poder compartirla».

Aprendizaje compartido.
Dini destacó esta experiencia como «muy hermosa», porque fue la oportunidad de reencontrarse con muchos compañeros y compañeras que ya conocía, en algunos casos personalmente y en otros no, pero sí por correos o de haber participado en convocatorias. «Y también de haber conocido un montón de personas que están en distintos lugares de Latinoamérica, no sólo en las capitales sino también en los interiores de los países trabajando con el grabado, enseñando, gestionando, generando actividades de difusión, entonces es súper enriquecedor porque es una red que se va afianzando con el tiempo, con el trabajo de tener proyectos en común, y cuando todo vuelva a la normalidad, cuando nos podamos ver, la idea es seguir generando actividades presenciales», adelantó. «Con este colectivo organizamos todos los sábados una actividad donde distintos grabadores y talleres, colectivos de grabado de distintos países de Latinoamérica, muestran su trabajo o sus proyectos y desafíos. Todo representa un aprendizaje porque a pesar de estar en distintos países nosotros tenemos en Latinoamérica un sustrato común en lo bueno y en lo malo, así que es muy buena esta red que se arma y es hermoso poder participar y contribuir de alguna manera al sostenimiento de esa red».
La artista contó que en el grupo «las cosas surgen de una manera muy amorosa, de diálogo, donde aunque haya opiniones diferentes, todos los intercambios se dan con mucho respeto y consideración por el otro, hay una escucha muy atenta de las otras personas porque hay una preocupación por conocer al otro, por ver su situación, ayudar a sostener, y eso es súper importante porque es una especie de remanso donde vos entrás y sabés que está todo bien. Fluye con una naturalidad que es súper interesante y que tiene mucho que ver con la manera colaborativa que en general tienen los talleres de grabado y el desarrollo del grabado que es una disciplina que requiere de la colaboración de otras y otros para poder desarrollarse», concluyó.

* Periodista