Inicio Caldenia Pintar para vivir mejor

Pintar para vivir mejor

El poder sanador del arte se vislumbra a cada paso. Para Alfredo, la pintura es la práctica que le dio sentido a su vida en momentos trascendentales. Actualmente expone sus obras y continúa proyectando ideas.

Ana D’Atri *

Alfredo Ibáñez tiene 47 años y hace tan sólo 5 que comenzó a incursionar seriamente en la realización de pinturas. Estudió el ciclo básico en la ENET 1 de Macachín y luego en la ENET de Santa Rosa, donde se recibió de maestro mayor de obra. «Creo que fue un error haber elegido una educación técnica. Era muy estructurante, fue algo que me costó mucho desaprender después», asegura el artista sobre sus primeros años de formación. Luego su destino lo llevó a Córdoba, donde estudió arquitectura y se especializó en urbanismo (la parte más técnica). Diez años más tarde, Ibáñez realizó una maestría en Gestión y Desarrollo Habitacional; aunque en ese momento ya trabajaba como funcionario público.
Alfredo cuenta que nunca tuvo formación en plástica específicamente, y explica que su proceso en el arte es más bien para desaprender lo que aprendió, que para aprender algo.
«Estuve muchos años ejerciendo mi profesión y bastante alejado de la parte creativa, siempre más abocado a la parte técnica, y siempre sentí la necesidad de pintar», cuenta. «Hice bosquejos que fui guardando durante muchos años y nunca encontraba el espacio. Con el tiempo me di cuenta que no encontraba el espacio porque no me animaba, y no me animaba porque sentía que no podía hacer algo que quedara perfecto. Eso lo atribuyo a la estructura que me dio la educación técnica, donde todo es exacto y lo sabés de antemano». Ese proceso de des-aprendizaje le llevó mucho esfuerzo y comenzó a pintar algunas cosas hace tan sólo 4 o 5 años. «También por una cuestión personal de intentar comunicar cosas y cuando me anime a explorar, a mostrar algo que para mí no resultaba muy lindo, cuando me animé a eso, empecé a pintar cada vez más y llegué hasta acá. Mi proceso es totalmente exploratorio, no hice cursos, no cursé carreras ni tuve ningún maestro, es una exploración de las técnicas que me parece que puedo utilizar. Obviamente la formación de la facultad de arquitectura influye porque ahí tuve contacto con algunas cuestiones creativas, con el uso del color, la perspectiva…», detalla.

Exposiciones.
Hace pocos días, Alfredo pudo inaugurar la muestra «Epocalipsis, pintura de un siglo de crisis» en la sala de exposiciones del Complejo Cultural El Molino, donde pudo mostrar 15 obras realizadas en acrílico con pincel y espátula sobre un soporte de tela y madera reconstituida, armado artesanalmente. «La temática intenta abordar la crisis del siglo XXI, en donde el papel de la mujer es definitivamente central, decisivo, y fundamental. La crisis del inicio de siglo y milenio se entiende como caos generalizado de los valores patriarcales que quedan sin legitimidad», explica el autor sobre su obra, que fue realizada íntegramente durante la pandemia.
«Me decidí a empezar con el acrílico, que es un tipo de pintura que había utilizado en la facultad y empecé a explorar por ahí y la verdad que no he explorado otras técnicas porque no siento que se haya agotado eso».
Hace pocos años, Ibáñez comenzó a darle más espacio y tiempo a la pintura. «Eso es consecuencia de un cambio personal sobre todo porque en ese momento me di cuenta que mi vida no era sostenible emocionalmente si seguía en la rutina en la que estaba, así que encontré en expresarme en la pintura el sentido que antes no encontraba». Esta confesión resulta muy fuerte para cualquiera que pueda escucharla. El poder transformador y curativo del arte se aparece a cada momento en nuestras vidas, está en nosotros poder verlo.
El pampeano comenzó a mostrar sus obras en público en este 2021 y de esa manera surgieron las exposiciones. «Comencé con pinturas abstractas y geométricas al principio, luego me di cuenta que me gusta y tengo facilidad para captar las expresiones de les rostres y les cuerpes». La realidad es que todos, o casi todos sus cuadros, tienen personas como protagonistas. «Son todas personas reales, a la mayoría no las conozco personalmente, me prestan sus fotografías y tratamos de conectar de alguna forma y así van surgiendo las pinturas», explica.

Un 2020 productivo.
Sin dudas, la pandemia que afecta al mundo entero desde hace más de un año, generó algo bueno en este artista, que finalizó con una gran muestra en El Molino. «Gracias a la pandemia pude abstraerme de la cotidianidad y tener mucho tiempo para pintar. En 2020 hice unas 25 pinturas. Todas las de la muestra son hechas en la pandemia, más otras que quedaron afuera. Actualmente estoy experimentando con una actriz que improvisa personajes y yo trato de captar algunas expresiones», detalla, al tiempo que adelanta lo que se viene.
Todas las obras de Alfredo están disponibles para su adquisición, y quienes estén interesados pueden contactar al artista a través del instagram @ciudadesabiertas o al celular 2954-591863.

* Periodista

DESTACADO:

«Con el tiempo me di cuenta que no encontraba el espacio porque no me animaba, y no me animaba porque sentía que no podía hacer algo que quedara perfecto. Eso lo atribuyo a la estructura que me dio la educación técnica».

DESTACADO 2:

«Me di cuenta que mi vida no era sostenible emocionalmente si seguía en la rutina en la que estaba, así que encontré en expresarme en la pintura el sentido que antes no encontraba».