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«60 años uniendo La Pampa y el mar»

UNA TRADICIÓN FAMILIAR QUE PERDURA EN EL TIEMPO

Picomar es una empresa familiar, que desde hace 60 años se dedica a unir La Pampa con el mar, trayendo a la provincia productos frescos de excelente calidad, para disfrutar en familia.

Ricardo Héctor Actis Giorgetto y Aurora Santiaga Bucala, iniciaron un camino que la lleva nada menos que 60 años, gracias a la continuidad de sus hijos. 

Héctor Ramón Actis Giorgetto, hijo de los fundadores, está a cargo de la distribución y los locales de venta al Público en Santa Rosa. «La empresa nació en 1961 como un emprendimiento familiar, al que después fuimos incorporándonos los hijos. Yo estoy en Picomar desde que soy una criatura prácticamente», explica emocionado.

Y agrega: «Hoy en día mis hermanas tienen una distribución, mi cuñada tiene la casa central en General Pico, que es un poco el icono de la empresa, y acá en Santa Rosa estoy instalado yo con la distribución zonal y la venta al público».

En esa línea, Actis Giorgetto, explica que «en Santa Rosa tenemos dos locales, en Avenida Uruguay 385 y en Lisandro de la Torre 382. También tenemos asociado a nuestra empresa un local nuevo, que abrió gente de nuestra familia, se llama Puerto Pampeano, y está en la Avenida Luro y Pasteur. La casa central está en General Pico, ahí nació todo, y tenemos otro local en Trenquelauquen, en Oro 272».

Todas las semanas.

Respecto al sistema de trabajo de Picomar, en estos 60 años, Actis Giorgetto  indicó que «consiste en traer todas las semanas pescados frescos. Desde hace seis décadas, ininterrumpidamente viajamos de Pico a Mar del Plata, todas las semanas, creo que es incontable la cantidad de viajes que hemos hecho».

«Aparte de otros viajes satélites que se les llama, con entregas de otros lados, proveedores que tenemos de otras latitudes, porque tenemos un surtido de 80 a 100 productos. Nuestro catalogo abarca pescados y mariscos, frescos y congelados, nacionales e importados, naturales y empanados, hay mucha variación y todo el tiempo incorporamos productos nuevos», asegura.

Rápida respuesta.

Héctor asegura que la empresa, «nació de una desesperanza», y en esa línea, explica que sus padres «en sus primeros años de casados, ya tenían a Silvia mi hermana mayor, y estaban mal por no tener trabajo. Estaban prácticamente fundidos».

«Una mañana estaba en un banco de una plaza de Pico, frente a la iglesia, y le pidió al creador que lo ayudara. Y la respuesta le llegó muy rápido, porque pasó un canillita vendiendo diarios, y con unas monedas que tenía compró un diario, y vio en los clasificados un articulo que decía alquilo camión para transportar lo que sea», recuerda Héctor.

Y añade que «ese aviso lo llevó a buscar ‘algo para traer que no haya en La Pampa’, y así empezó a traer pescados desde Mar del Plata. Por eso creemos que uno tiene que pedir, y agradecer, para salir adelante».

«Es lo que nos enseñaron y nosotros somos consecuentes con eso de agradecer, sobre todo a nuestro personal de trabajo, y al cliente que nos sigue eligiendo desde hace 60 años. Lógicamente que tenemos un prestigio ganado en la historia, pero a eso hay que sostenerlo», afirma.

«De todo un poco»

Héctor asegura que Picomar «sigue siendo una empresa familiar en la que los dueños somos titulares, administradores, empleados, hacemos de todo un poco. Tenemos más de 15 empleados, entre las distintas sucursales, y ellos son la espalda de la empresa».

«Nosotros somos creadores de trabajo. Mi padre siempre decía ‘Picomar es un muy buen trabajo’, y eso implica que hay que trabajar mucho y mantener esa vara bien alta. Por eso Picomar siempre está en crecimiento y en innovación permanente».

En esa línea, detalló que «hoy en día estamos por hacer un deposito de fraccionamiento y producción de mayor capacidad en el Parque Agroalimentario de Pico, que permita tener más productos de oferta para el cliente. Y en Santa Rosa tenemos proyectado hacer una especie de venta de productos terminados, de comida elaborado, con abanico de propuestas para que la gente los adquiera con la seguridad de siempre».

Respecto a esa seguridad, destacó que «tenemos locales habilitados por Senasa, por Bromatología. La mercadería que traemos desde desde Buenos Aires, sale con guías de Ganadería y Pesca, con una conducto que hemos generado a lo largo de 60 años, porque esto antes no se controlaba como ahora».

«Esta empresa se formó con una simbiosis familiar, en la que supimos comprender los designios de nuestros padres, y aún continúa de la misma manera. Por ejemplo mi hijo Mariano, es hoy en día mi principal respaldo en Santa Rosa. Además de tener a un grupo de empleados que se ponen la camiseta, creo que porque nos ven trabajar a nosotros mano a mano con ellos en cada tarea», concluyó Héctor Actis Giorgetto.