Inicio Coronavirus Suecia cambió de estrategia y votó una ley para endurecer el aislamiento

Suecia cambió de estrategia y votó una ley para endurecer el aislamiento

Suecia votó hoy viernes una ley que otorga poderes extraordinarios al Gobierno para hacer frente a la segunda ola de coronavirus.

El Gobierno del país del norte de Europa, que venía aplicando una estrategia menos estricta que la de otros países frente a la pandemia, tiene ahora la capacidad de cerrar restaurantes y tiendas no esenciales si lo considera necesario.

Es que, por estos días, Suecia es uno de los países más afectados de Europa, con más de 480.000 infecciones y 9.262 muertes entre sus 10,3 millones de habitantes, según cifras de su Agencia de Salud Pública.

Para hacer frente a la crisis, el Ejecutivo presentó el mes pasado este proyecto de ley cuya entrada en vigor estaba prevista para marzo pero que ahora fue adelantada al domingo ante la evolución de la situación sanitaria, informó la agencia de noticias AFP.

El Gobierno todavía no especificó cómo ni cuándo tiene previsto aplicar el texto.

La nueva ley permitirá al Poder Ejecutivo promulgar medidas restrictivas en zonas determinadas e imponer multas y sanciones por su incumplimiento, lo que no había sucedido hasta ahora.

Podrá ordenar el cierre de tiendas, centros comerciales o transportes públicos, o limitar el número de personas a las que se permite reunirse en lugares públicos específicos, en lugar de recurrir a medidas generales.

Sin embargo, no tendrá permitido ordenar que la población quedar confinada en su casa.

OTRA ESTRATEGIA.

Respondiendo a por qué esta ley no se aprobó antes, la ministra de Salud, Lena Hallengren, dijo que «no era algo que creímos necesario en primavera».

«Luego tuvimos un verano con una baja propagación de la infección y, después, el trabajo comenzó en otoño», dijo a la cadena de televisión pública SVT, en medio de críticas al Gobierno por su controvertida estrategia.

A diferencia de otros países de Europa, Suecia había seguido hasta ahora una estrategia basada en recomendaciones, sin confinamiento y prácticamente sin medidas coercitivas, una posición que, al parecer, dejará de ostentar ahora.