Inicio Culturales Cheje, un espacio colectivo

Cheje, un espacio colectivo

HABRA TALLERES Y TODO TIPO DE ACTIVIDAD ARTISTICA

En tiempos de crisis e incertidumbres sociales y económicas, el grupo de ceramistas del taller Barreales, que lleva años trabajando en esa disciplina artística, apostará a la apertura de un nuevo espacio cultural al que llamaron Cheje. Ya no serán más un taller, sino que de ahora más serán un colectivo de artistas que trabajará en grupo para brindar un lugar de encuentro cultural.
Aunque algunos talleres ya están funcionando en el espacio, Cheje se inaugurará oficialmente este sábado 1º de junio, a partir de las 19 horas en Yrigoyen 560 de nuestra ciudad, con entrada libre y gratuita.
«Nosotras éramos seis compañeras de un taller de cerámica, Barreales, que hace 14 años que estamos juntas y siempre convocamos a gente en relación con la cerámica y siempre nos quedaban chicos los espacios de trabajo», contó una de las Barreales, Rosana Carreño en entrevista con LA ARENA.
«Siempre quisimos ampliarnos a otro lugar y a otras formas de habitar un espacio en una ciudad como esta donde se podían armar cuestiones más colectivas, de participación, de producción, de socialización», detalló. «Lo charlamos con otras artistas y en esa mesa también estaba Mariana Di Nápoli que fue quien nos dio la posibilidad de acceder al espacio que tenían con su familia en la ex Nexo, la imprenta».

A pulmón.
Luego de varias idas y vueltas, Barreales pudo acceder al alquiler del local y pusieron manos a la obra. «Convocamos a distintos artistas y hoy en día estamos ofreciendo varios talleres que tienen su espacio de desarrollo, fuimos arreglando el espacio a pulmón, pintando, acondicionando y ahora se está generando esto de lo colectivo».
En Cheje se podrá ver el trabajo en cerámica que realiza Barreales, y también irán exponiendo otros artistas. «Nosotras somos conocidas porque hacemos réplicas de culturas y técnicas prehispánicas. Construimos piezas con arcilla más artesanales, arcilla roja, horneamos a fuego, hacemos eso desde hace muchos años», explicó Rosana.
Por el momento, en Cheje funcionan tres talleres de dibujo, un taller de danzas africanas, otro de danzas folclóricas, de moldería, tres de cerámica, clases de guitarra, teatro inclusivo y se seguirán sumando. Quienes deseen ofrecer seminarios, performances o cualquier otra actividad artística, podrán comunicarse con Rosana al 02954 15474295.
«Lo que más queremos y a donde vamos, es que esté abierto todos los fines de semana como un lugar de pequeños encuentros, ya que tiene una capacidad para 60 personas. Hemos hecho algunas movidas muy interesantes y la gente quedó muy contenta con el espacio; adelante hay una tienda de cerámica con nuestros trabajos y la de algún ceramista que hemos invitado».
Por otra parte, en otra de las paredes habrá muestras permanentes en exposición. Para la inauguración aportará su obra Lihué Pumilla.
La apertura de la inauguración estará a cargo de las personas que asisten al taller de teatro inclusivo. «Luego la idea es que todos podamos mostrar lo que hacemos. Hay una chica que hace técnicas de circo para niños, y va a haber música en vivo, folclore, y bailes tradicionales».

La elección del nombre.
El nombre del espacio, Cheje, surgió a partir de un concepto que las ceramistas leyeron en la obra de la socióloga boliviana Silvia Cusicanqui, que retoma el ideario relacionado a las culturas prehispánicas.
«Cheje es un término aymara que tiene que ver con un color. Lo interesante del término para nuestra idea es que ella (la socióloga) no habla de la fusión de los colores sino de conservar la individualidad. Se le llama cheje a un color jaspeado, que pareciera un gris, pero que si te acercás nunca se pierde el blanco y el negro. Nos empezó a gustar esa idea, empezamos a leer cómo ella lo llevaba al análisis sociológico, lo propusimos y les gustó a nuestros compañeros».
Quienes deseen conocer un poco más sobre Cheje y sus propuestas, pueden acercarse al local o ingresar a su cuenta en Facebook (Cheje Multiespacio Artístico Cultural).