Inicio Culturales "Del planteo del feminismo me parece todo necesario"

«Del planteo del feminismo me parece todo necesario»

PILAR SORDO PRESENTA "MUJERES DE HOY" EN EL CLUB ESPAÑOL

La escritora, psicóloga y conferencista chilena Pilar Sordo regresará a la provincia con su propuesta de charlas en base a sus propias investigaciones. En este caso presentará la conferencia «Mujeres de hoy». Lo hará hoy a las 20.30 horas y el lunes a las 21 horas en el Cine Teatro Pico de General Pico, mientras que mañana y el sábado a las 20.30 horas hablará en el Club Español de Santa Rosa.
«La investigación parte porque yo me empiezo a preguntar cuántos conceptos de las marchas y los discursos públicos llegaba a una persona común y corriente, hombre o mujer. Y la verdad que me di cuenta que no llegaba mucho, dependiendo de la edad, a mayor edad llega menos, a menor edad llega más, entonces diseño un viaje, que es en el que consiste la conferencia, que es un viaje en tren», contó Pilar Sordo en entrevista con LA ARENA. «Cada vagón es un concepto de crecimiento personal, que para pasar de un vagón a otro hay que aprobar el vagón anterior; es un viaje que hay que hacer disfrutándolo y sin juicios y que permite romper todos los mitos o paradigmas que hoy día tenemos desde lo judeo-cristiano, desde lo patriarcal, desde la relación con el cuerpo, desde el amor propio y desde un montón de cosas», explicó.
La psicóloga chilena basó su conferencia en investigaciones realizadas en diferentes países del mundo, sobre todo de Latinoamérica. Con respecto a los movimientos feministas en los distintos países, dijo que «hay diferencias en la intensidad en la que se está viviendo el movimiento. Hay movimientos más intensos, otros más tranquilos, más rabiosos, menos rabiosos, pero lo que están planteando me parece todo necesario», sostuvo. «Incluso los extremos son movimientos culturales que generan movimientos de cabeza, sin justificar la violencia, pero que permiten cambiar y llegar a un punto central de aquí a un tiempo».
-¿Por qué cree que algunas mujeres y hombres no se suman a estas luchas?
-Yo no soy nadie para decir que hay hombres o mujeres que no se suman, creo que cada uno se suma desde donde puede, quiere o tiene los recursos para aprender. Me parece que esos juicios no ayudan. Hay algunos que lo harán en las marchas públicamente, otros que lo harán en sus casas con sus hijos, otros que lo harán en sus trabajos. Creo que todo el mundo se está deconstruyendo, todo el mundo está empezando a mirarse, a reflexionar y a cambiar. No me atrevería a decir que hay gente que está fuera del circuito, ni por edad, ni por condición social, por género ni por nada, está todo el mundo invitado a un proceso, y a su forma y a su estilo lo están viviendo todos.
-¿Cuál es el rol del Estado en estos cambios necesarios?
-Creo que el Estado tiene que necesariamente acompañar el proceso porque tiene que definir políticas públicas, tiene que cambiar leyes, tiene que enseñarle a los jueces a tener una estructura o una política de género para por ejemplo atender a las víctimas. Hay que entrenar a los abogados en conductas de género, a los médicos en la forma de tratar, a los policías, por lo tanto el Estado tiene la obligación de intervenir. Creo que ningún gobierno puede sacar rentabilidad de estos cambios porque estamos en el proceso y hay muchas cosas por hacer para tener miradas distintas y mucho más equitativas y justas.
-¿Cómo cree que serán las «mujeres de mañana»?
-Yo las veo con menos culpas, menos miedos, sintiendo que pueden, quieren y deben cumplir sus sueños, con la libertad de caminar por la calle sin miedo, desexualizando todos los espacios en los que no hay consenso, como la calle, el trabajo, el gimnasio, el transporte público; y ahí siendo vistas como personas y no teniendo que probar eternamente su capacidad intelectual para ser reconocidas. Con mucha mayor solidaridad entre nosotras, que hoy día deja mucho que desear, creo que en el discurso público hay mucha solidaridad pero al final del día, en el tú a tú, no se aprecia de la misma forma. Me las imagino libres, niñas, mujeres, luchadoras, guerreras, tranquilas, sin que todo nos cueste tanto.