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Emiten documental sobre Calfucurá

"PASO SAN IGNACIO", EL DOMINGO POR TELEVISION

Un documental sobre la vida de Juan Calfucurá se podrá ver este domingo a partir de las 18 por la pantalla de Cine.ar, que se puede sintonizar en el canal 200 de la grilla de CPEtv.
Se trata de un largometraje que lleva por título «Paso San Ignacio», de Pablo Reyero, quien se ocupa de la vida cotidiana, cultura y creencias de los descendientes directos del cacique Juan Calfucurá, principal líder espiritual, político y guerrero de la Nación Mapuche ubicada al este de la cordillera y cuyo padre fue guía del general San Martín en el cruce de los Andes.
La primera emisión será este domingo 25 de abril a las 18 horas y se repetirá el lunes 26 a las 6 y a las 12. La misma película también se podrá ver por TDA en el Canal 22,4, en los canales 60 y 300 de Cablevisión y en el canal 512 de Directv.

Salinas Grandes.
En la reseña de la película se cuenta que «entre 1834 y 1878 la tribu de Calfucurá habitó las pampas, controló la extracción de sal de Salinas Grandes y un corredor milenario indígena entre los océanos Pacífico y Atlántico, por el que arriaron unas cincuenta millones de cabezas de ganado, en acuerdo con estancieros, funcionarios y militares transcordilleranos. Luego de la disparada durante la conquista del desierto, quedaron asentados en el estratégico Paso San Ignacio, en la precordillera neuquina, su hijo Manuel Namuncurá y unos pocos sobrevivientes de la tribu salinera con su cultura, los restos del beato Ceferino Namuncurá, y una antigua piedra sagrada (el Newen) a la que le atribuyen poderes sobrenaturales y haberlos salvado del exterminio del blanco.
La película documental se rodó con un subsidio del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), con producción, guión y dirección de Pablo Reyero. Fue estrenada en agosto de 2019 y tiene una duración de 107 minutos.
«Decían los antiguos que nuestras familias vinieron escapando del Azul, porque eran tiempos de guerra. De allá venían un poco en cada lugar quedando, con animales, carretas, sus cosas. En Salinas Grandes estaban los hijos de Juan Calfucurá, entre ellos el cacique Manuel Namuncurá que recibió un poder, un pie de piedra. Por eso él se llamaba así: Namuncurá es pie de piedra…Pero este pie de piedra empezó a caminar, porque era un poder, y por donde pasaba dejaba una huella, que Manuel iba siguiendo con toda su gente. Se escondieron en las sierras de Lihué Calel, pero había mucha seca y morían de hambre y sed. Y después de mucho trajinar llegaron a Choele Choel. Ahí se juntaron familias que se habían dispersado en la escapada, de diferentes zonas… Y así, caminando tras la huella llegaron a San Ignacio, en la cordillera, porque el pie de piedra los trajo hasta acá… Mucho tiempo dicen que viajaron. Adelante el pie de piedra. La gente lo seguía…», se relata en el documental, que justamente lleva como subtítulo «Calfucurá. El poder de las piedras».

Investigación.
«Extrañamente, hoy ni siquiera parece reconocerse la existencia de esta etnia: Los salineros, la gente de Juan Calfucurá, cuando se propuso durante las guerras civiles su candidatura a presidente de la Nación, y su padre, Huentecurá, fue uno de los 113 mapuches que guiaron a San Martín durante el cruce de los Andes y pelearon en Chacabuco. Calfucurá y su gente salinera fue un cuco, el enemigo útil, que creó el estado nacional en formación para justificar el latrocinio. Luego se intentó borrarlos de la faz de la tierra», señala la misma reseña.
El director realizó una investigación bibliográfica y de campo durante tres años, para conocer en profundidad la historia del linaje de los Curá, asociada a la historia de la explotación del ganado y la sal, recorrer la gran rastrillada de los chilenos, conocer vidas y relatos, y seleccionar a los protagonistas, los lugares más significativos, y organizar la logística de rodaje. En base a este trabajo previo se escribió el guión y se desarrollaron los contenidos artísticos, económicos y productivos de la película documental.

Recuerdos de Macachín.
«Cómo mi madre supo de los salineros de Calfucurá y Namuncurá que sobrevivieron a la conquista del desierto refugiándose en Trankura, es un misterio para mí. También que un día como al pasar mencionara cierto círculo de color gris azulado en el iris de los ojos de algunas mujeres de la familia, semejantes a los que más de una década después encontré en los ojos de descendientes salineras en La Pampa y Neuquén…Mis tatarabuelos y mis bisabuelos maternos habitaron el ‘desierto’, y mis abuelos se criaron con nanas o «madres de leche» salineras», cuenta Reyero sobre su trabajo.
«La nana de mi abuelo se llamaba Celina Coronel, era descendiente del cacique Colonel, primo hermano de Calfucurá y Antonio Namuncurá, con quienes por momentos tuvo diferencias por los campos de Salinas. Los relatos que me contaban siendo chico sobre Ceferino Namuncurá durante las fiestas y los veranos en la casa familiar, el acompañamiento de una extraña luz en ocasiones por el campo, los recuerdos de mi madre y mis tías sobre el paraje Ojo de Agua y el pueblo salinero y chacarero de Macachín, fundado por mi bisabuelo a solo 9 kilómetros de las Salinas Grandes, asiento del gran cacique Calfucurá y sus familiares más cercanos, la coexistencia con la tribu salinera y los relatos que a ellas les llegaron de las terribles matanzas y la dispersión de las familias indígenas con la conquista del mal llamado desierto (porque estaba lleno de gente de distintas tribus: mapuches, tehuelches, pampas); todo ello me motivó a querer realizar «Paso San Ignacio», en el paraje donde hoy habitan mayormente los descendientes del linaje Curá», explicó el realizador.

Un director con trayectoria.
Pablo Reyero es licenciado en Comunicación (UBA) y fue director, guionista y productor de filmes como «La cruz del sur» (largometraje de ficción), con selección oficial en el Festival de Cannes y fue distinguido como «Mejor Director Latino», con exhibiciones en el «Moma» de Nueva York. También obtuvo premios por sus documentales en Goias, Buenos Aires, Montevideo y Trieste. Dirigió además numerosas series y unitarios para televisión y fue co-responsable del área de Cine de la TV Pública Argentina durante doce años.