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Estrenaron «La Estrella»

EL LARGOMETRAJE DE MARTIN PASO POR EL FESTIVAL DE CINE

(General Pico) – Francisco Martín, joven cineasta piquense de 23 años de edad, estrenó de manera reciente en el Festival Nacional de Cine de General Pico, su primer largometraje llamado «La Estrella», que rodó de manera íntegra en la provincia de Córdoba. La trama la protagoniza su hermana, Julieta Martín, de formación teatral, en el papel de una madre de un niño de ocho años que además es una boxeadora amateur.
El filme abrió la quinta edición del Festival piquense, que se cerró días atrás en la sala del Cine Teatro Pico.
«Haber sido la película de apertura nos conmociona tanto, que no teníamos demasiadas palabras para decir en ese momento. Nos hicieron sentir muy cómodos, desde la organización y desde la comunidad», dijo el realizador.
La película cuenta la historia de Victoria, «una madre que tiene más de 30 años, que tiene a su hijo Salvador de ocho, y que intenta llevar adelante esa crianza de la forma que ella puede y que ella conoce». También «es una boxeadora amateur», que tiene por delante «un camino que no se le presenta muy llano, intenta romper con ciertas adversidades, pero no desde un lugar combativo, sino para defender lo que considera que es valioso o genuino».

Filmación.
El rodaje se hizo distintos lugares de la ciudad de Córdoba, como «galerías, colectivos, escuelas, el gimnasio y el barrio». Otras escenas se filmaron en Unquillo y Despeñaderos. Sin embargo, tiene su anclaje pampeano, a través de las historias de algunos de los personajes.
«Cuando nos preguntan si creíamos que era una película cordobesa, por lo que cuenta, los personajes y los espacios, es una película cordobesa. Pero siendo de La Pampa, al momento de escribir la historia, tiene varias cosas que están a nivel de los vínculos y de los personajes que en mi mundo pampeano habitaban y que los trasladé a esa historia. Todos tienen mucho recelo frente a lo local, en cualquier lugar, pero a veces lo triste es que se desprestigia lo local.
La provincia es demasiado rica es a nivel geográfico, a nivel social, y a nivel de las historias que existen acá. Lo local siempre invita a la reflexión, a la crítica, y ese es un ejercicio que no todos están dispuestos a llevar adelante. Creo que el cine independiente, el cine regional, por llamarlo de algún modo, invita a ese debate que es riquísimo. El Festival de Pico hace que la sociedad crezca y depende de la comunidad que la comunidad se acerque», subrayó.

Defensa del Festival.
En diálogo con LA ARENA, Martín destacó la exigencia de la audiencia de Pico frente a la pantalla, e instó a defender el Festival piquense, para que se sostenga en el tiempo.
«Lo que más me gusta de la película es que representa el tipo de cine que a mi me gusta consumir. El Festival me da ganas de seguir produciendo, porque te da la posibilidad de sentirte escuchado y, que haya participado la cantidad de personas que participaron, y el debate que se armó, te hace sentir que tu trabajo es recibido. El público de Pico es muy exigente, es un público que está educado en el arte cinematográfico y, presentarlo en tu propia ciudad, juegan otras cosas en el medio, porque no sos anónimo. Este tipo de eventos está asociado a las grandes ciudades y que esté en este lugar, hace que tengamos que defenderlo», agregó.

Del ring al rodaje.
Julieta se metió en el papel de Victoria, una madre y boxeadora amateur, que propone otra mirada desde un lugar de «anti-heroína». La construcción del personaje le llevó transitar durante largos meses por los gimnasios, y como actriz teatral, amoldarse a las exigencias y forma de trabajo de la pantalla grande.
«Victoria es una guerrera, en un mundo del boxeo que es un ámbito muy del hombre, aunque hace un tiempo que se está abriendo más para la mujer. Ver a una mujer que es boxeadora, nos abre otra mirada, y por otro lado, no se la muestra victoriosa, sino que es una anti-heroína, que trata de pelearla con las herramientas que tiene y conoce y que no siempre son las mejores vistas por la sociedad. Eso también abre un gran juicio sobre su accionar», dijo.
Además agregó: «Es mi primer largometraje, y fue toda una experiencia. Me entrené tres o cuatro meses en un gimnasio de boxeo, para conocer el deporte y fue bastante complejo. Para meternos en ese mundo llevó bastante tiempo. Yo vengo del palo del teatro que tiene otra manera de concebir la actuación y en esto fueron jornadas de 13 ,14 o 15 horas que tenes que estar en un lugar donde es muy intenso el clima que se genera y lo que sucede ahí. La construcción del personaje se fue dando de una manera individual pero también con los compañeros de escena y con «Fran», charlando sobre que se pretende de cada escena».
La artista piquense además contó que si bien había trabajado en algunos cortometrajes, su mayor experiencia actoral se vuelca sobre el mundo del teatro, y que este papel que le tocó protagonizar, le significó una experiencia «muy enriquecedora».
«Había hecho algunos cortos, pero esto es como un salto muy alto, dado que hay que mantener una persona con todas sus caras, porque un personaje no es de una sola manera, sino de acuerdo a como se relaciona. Ella se enfrenta con la directora del colegio, con la asistente social, con su gente del gimnasio, con la policía, con un desconocido y en distintos lugares. Se mostró como es ella en distintos lugares. Fue enriquecedor y positivo hacer este personaje», finalizó.