Inicio Culturales "Hay violencia y añoranza"

«Hay violencia y añoranza»

SE ESTRENA EL DOCUMENTAL "PASO SAN IGNACIO"

El documental «Paso San Ignacio», dirigido por Pablo Reyero, se estrenará el domingo 6 de octubre a las 19.30 horas en el Espacio Incaa Santa Rosa -Quintana 172- con la presencia del director, y se repetirá el lunes 14 a las 20 horas en la misma sala.
El trabajo rescata la situación de los descendientes del cacique Calfucurá luego de la derrota sufrida después de la conquista del desierto, a través de la mirada y la investigación de Reyero, quien desde chico tuvo contacto con esas historias. «Mi familia materna es de la zona de Salinas Grandes, de Macachín. Mi tatarabuelo se iba con una carrera hasta el desierto desde Bahía Blanca a buscar sal y a intercambiar mercaderías. Mi bisabuelo fundó Macachín, que está en la puerta de entrada a las salinas», contó Reyero en una entrevista con Radio Noticias. «Las salinas era uno de los lugares donde Calfucurá tenía sus toldos principales. El, y luego Namuncurá, tuvieron su toldo principal. Entonces en la familia ha habido incluso intercambio de cautivas, cruces de sangre, las historias de los mapuches, de la conquista del desierto nos llegaban en reuniones familiares cuando era chico». A través del recuerdo de estas historias, Reyero sintió el interés y la curiosidad por saber qué había sido de los descendientes de Calfucurá y cómo estaban actualmente.
«En esas historias había una convivencia y estaban teñidas de violencia también porque había sido la conquista del desierto y después del exterminio los pocos sobrevivientes tuvieron que huir y esconderse en cuevas en la Cordillera de los Andes. Una vez que se entregaron los últimos caciques en 1884, bajaron de la Cordillera y comenzó una vida muy dura y difícil como derrotados. En ese sentido está teñido de violencia, y también de cariño y de añoranza por lo menos en mi familia porque había vínculo».

– ¿Cómo fue el hallazgo de las voces protagonistas?

– Hice una investigación bibliográfica y luego de campo, seguí el camino de la rastrillada, que en realidad es un camino milenario que caminaron los pueblos originarios de un lado al otro de la Cordillera, de un océano al otro, del Pacífico al Atlántico, iban y venían desde hace por lo menos 10 mil años. En La Pampa se han encontrado yacimientos arqueológicos y restos de seres humanos con ajuares de piedras, utensilios, era un corredor por el que iban y venían con naturalidad habitualmente. Hice el camino que era por donde Calfucurá y la tribu salinera pasaron entre 1834 y 1878 unas 50 millones de cabeza de ganado, en acuerdo con funcionarios, estancieros, militares de ambos lados de la Cordillera, porque los Curá fueron a su vez aliados de los independentistas latinoamericanos. Cuando se pelea contra los españoles, los Curá son aliados, de hecho el padre de Calfucurá fue uno de los guías de San Martín para cruzar la Cordillera.

Amigos y enemigos.

Pablo Reyero explicó que hubo una larga relación entre los pueblos originarios y los funcionarios, militares y estancieros. «Fue una relación con idas y venidas y con momentos de acuerdos y enemistades. Cuando se acaba la explotación de las minas de Alto Perú, cuando se acaba la plata, el nuevo modelo de acumulación de capital pasa a ser la apropiación de la tierra con las riquezas que tenía, ahí es cuando se decide correrlos sea como sea».
El documental se centra en la vida cotidiana, en la cultura y las creencias de los descendientes de Calfucurá. «Actualmente viven en una zona muy árida, bastantes aislados, donde el pueblo más cercano queda a 90 kilómetros, sin señal de celulares, sin agua potable, sin luz, sin gas, y en condiciones muy difíciles. Son pastores crianceros de chivas, corderos, con una cultura muy rica que tiene que ver con las creencias mapuches», sostuvo el director, quien estará presente durante las proyecciones en nuestra ciudad y otras localidades de la provincia.