“Hay un gran cambio político y social”

LUCIA CEDRON PRESENTO "OPERACION MASACRE" EN EL ESPACIO INCAA

La directora de cine y guionista recordó que en la década del ’90 se burlaban de los desaparecidos. “En la actualidad, el 24 de marzo, es feriado nacional y cada chico, de cada escuela, sabe de qué se trata”, afirmó.
“En materia política, social y cultural, en los últimos años, hubo un cambio muy grande en el país: en la década del ’90 cuando hablabas de los desaparecidos se burlaban, hoy es un
feriado nacional”, expresó la cineasta y guionista Lucía Cedrón, en diálogo con LA ARENA.
La artista, hija de Jorge “El tigre” Cedrón, desparecido en la última dictadura militar argentina, visitó el jueves Santa Rosa en el marco de la Semana de la Memoria, donde presentó en el espacio Incaa (Quintana 172) la restauración del film Operación Masacre.
Esta película, presentada en 1972, se basó en el libro de Rodolfo Walsh y fue dirigida por el padre de Lucía.
Cedrón dialogó con este diario y relató parte de su vida y de su actualidad profesional. “Mi papá nació en 1942 y murió en 1980 en París en circunstancias aún no esclarecidas pero vinculadas con la última dictadura militar argentina”, dijo. Y agregó: “Cuando empezó a trabajar, la cosa se estaba poniendo pesada en el país, se asustó y repartió las latas de las películas que antes se hacían en fílmicos por lo que cada una implicaba un peso y un volumen importante”.
Cedrón recordó que la obra de su padre consta de 5 actos y cada uno de ellos pesa 10 kilos.
“Repartió las latas en las valijas de los amigos que se iban de Argentina y todos con nombres falsos y sin repertorio”, expresó al indicar que “esas garras de la dictadura las selló en el olvido”.

Clandestinidad.
Cedrón calificó que Operación Masacre es una película que se hizo en la clandestinidad en 1972 y que narra los sublevamientos del basural de José León Suárez en 1956. Amplió que quedaron dos sobrevivientes, uno de ellos, “un gran cuadro del peronismo”, le contó la historia a Rodolfo Waslh que inició una investigación y escribió y publicó el libro “Operación Masacre”.
La directora de cine afirmó que su padre se propuso realizar una adaptación cinematográfica ficticia del libro que contó además con un sobreviviente real de los hechos.
“La película se filmó en la clandestinidad, durante más de 3 meses, pero les costó filmarla: lo hicieron de noche, en los basurales, y con un importante elenco”, indicó al definir que ese film fue todo un acto político. La película se proyectó como acto de campaña de elección de Héctor Cámpora en 1972 y se calcula que la vieron 1 millón y medio de personas. “El que la vio siempre se acordó, cada tanto me crucé con actores reconocidos, que me saludaban y me informaban que la proyectaban en distintos lugares”, sostuvo.

Regreso.
“Me crié en Francia, en la clandestinidad, pero en diciembre del 2001 la historia personal me trajo a la argentina: me encontré en la plaza de los dos congresos con los hechos del 19 y el 20 de diciembre y me impactó tanto que decidí de manera definitiva volver a mi país”, sostuvo Cedrón. Y agregó que tenía un buen trabajo en París donde se desempeñaba como guionista y productora de programas televisivos. “Renuncié, puse los libros en un barco, y me vine para mi país, fue la mejor decisión que tomé en mi vida”, ponderó.
La directora sostuvo que hasta el día de hoy sostuvo que un extraordinario historiador del cine, Fernando Martín Peña, que hoy tiene un programa de televisión llamado Filmoteca, en Canal 7, le dijo que el mejor acto de militancia que podía tener en el país era recuperar y restaurar las películas.
“Peña proyectó Operación Masacre y en la sala quedó gente afuera, no lo podía creer: mi vida en los últimos 14 años fue rearmar el rompecabezas con varias aventuras”, ironizó. Y relató: “Cuando no estoy recuperando películas, o cuidando a mis hijos, realizo películas”. Cedrón dirigió un film, multipremiado, llamado Cordero de Dios.

Hasta la memoria siempre.
“Uno de los premios de Cordero de Dios me lo entregó Liliana Bazure, en ese entonces directora del Incaa, quien me propuso hacer algo con el ‘tigre’: fui para su oficina, inventamos un proyecto y pasamos cuatro años restaurando fotogramas con la mejor tecnología y con labor de artesanos”, afirmó. Y dijo: “Todo eso terminó en un formato que se permite proyectar en sala con las demás películas que mi padre realizó”.
El proyecto de restauración permite ver estas películas en formato DVD y se pueden adquirir gratuitamente para copiarlos.
“Tuve mucha repercusión social, me sorprende todavía el interés que despierta en la gente: Operación Masacre es una película atípica porque es ficción mezclada con hechos reales”, sostuvo.
Cedrón recordó un episodio muy particular. “Proyecté Operación Masacre el 26 de abril del 2004 a la noche, una noche antes de las elecciones, en el Cine Malba, muy elegante, y vinieron colectivos que trajeron obreros y trabajadores de José León Suárez, La Matanza y otros barrios de Buenos Aires”, describió. Y completó: “Los pasillos estaban repletos, había gente muy emocionada y hoy esta película sigue siendo utilizada como material de debate, y de consulta”.

Militancia y cine.
Cedrón elogia, en cada palabra, el incremento de la militancia política y social en el país. “Hoy, la militancia creció, se involucra mucha más gente que antes, si no te interesás te quedás afuera, regalás tu voto y tu voz al más fuerte”, resaltó la directora y guionista.
Rememoró que en los años 90, cuando cursaba sus estudios secundarios en París, escondía los diarios debajo del brazo ya que si alguien la encontraba iba a burlarse. “Casi me echan por mi militancia en la secundaria”, recordó con una sonrisa.
Sin embargo, indicó que en Francia la educación es pública, laica y republicana por lo que premiaba a los estudiantes más sobresalientes. “Como era muy buena alumna no me podían tocar y pude militar sin inconvenientes”, rememoró.
Cedrón permaneció sentada, cómoda, en la entrevista. Dialogó por más de media hora con este medio y en cada oportunidad aprovechó para acordarse de sus amigos cineastas y artistas más cercanos.