Julio, la nueva promesa para el Teatro

La comuna planea la reapertura de la centenaria sala para las vacaciones de invierno, cuando concluya el período inicial de trabajos. El techo no tiene fisuras, explicaron desde la Dirección de Obras Públicas.
Es la tarea más grande y compleja que tiene pendiente su oficina, asegura la directora de Obras Públicas de la comuna Paula Battistoni, al referirse al desarrollo de los trabajos de refacción del Teatro Español. Los primeros arreglos comenzaron a fines de abril, pocos días antes que se celebrara oficialmente y con un mes y medio de retraso el centenario de la sala. Desde la repartición, se estima que estarán terminados en la segunda quincena de julio, época en que se planea reabrir las instalaciones, que se encuentran cerradas al público desde el 31 de diciembre.

Dos momentos.
La comisión especial, integrada por distintas instituciones del medio y creada con motivo del festejo de los cien años y la reparación del teatro, acordó a fines de 2007 la realización de las obras en dos etapas: una inicial, que atendería los arreglos urgentes y que se encuentra en curso, y una segunda instancia, vinculada a la recuperación de aquellos elementos que hacen al valor patrimonial del edificio y sobre la que aún no hay precisiones acerca de los plazos. Para el primer período, la provincia aportará unos 150 mil pesos, que desde el municipio se considera serán suficientes y completará con fondos propios si fuera necesario. La comuna se ocupa además de proveer la mano de obra de unas 30 personas.
Los trabajos correspondientes a este estadío del proyecto “no hacen a las cuestiones de fondo, pero van a permitir poner la sala en funcionamiento”, explicó Roberto Fernández, director de Planeamiento Urbano y Obras Particulares de la comuna, repartición que también interviene en la tarea de reacondcionamiento. El funcionario detalló las características de los arreglos: la construcción de desagües pluviales de los patios, reparación de molduras, balcones, equipo de calefacción y aire acondicionado y pintura general.
Los revoques interiores y exteriores -en algunos lugares de grandes proporciones- también se completarán en esta etapa inicial. Además, se rellenarán los muros interiores de ladrillo visto y otros sectores de la construcción para evitar que aniden palomas y no pasen los murciélagos.

“No se va a caer”.
El techo también se atenderá en esta etapa. “No está fisurado”, aclararon Battistoni y Fernández en dos tramos de la extensa entrevista, que mantuvieron ayer con LA ARENA. Lo que desde la platea parece una “rajadura” es la unión de las planchas metálicas pintadas, que componen el cielorraso, explicaron. El desajuste entre ambas piezas se produjo por las entradas de agua, problema que se solucionó, en gran medida, con la construcción del “sobre techo” el año pasado. “No se va a caer”, aseguraron.
El patio -el jardín del ingreso- se retrotraerá a su fachada de 1927, con menos vegetación. Esta intervención se relaciona con la investigación que se desarrolla para cumplir con el segundo período de trabajos, de índole patrimonial. María Rosa Di Liscia, desde la oficina de Patrimonio Arquitectónico de la Subdirección de Planeamiento Urbano de la comuna, realiza una recopilación de datos, fotografías y testimonios para documentar la estética original de la sala, aspecto sobre el que en este primer períodos de obras no se interviene.
Este estudio será fundamental para la puesta en valor del edificio y servirá para la elaboración de un proyecto de recuperación patrimonial, que será remitido a la Comisión Nacional de Monumentos y Sitios Históricos, la misma que le otorgó a la sala su reconocimiento como uno de sus bienes a proteger en el país. A través de esta gestión, se espera que lleguen los fondos para financiar esta etapa de los trabajos, que serán realizados por la Subsecretaría de Obras Públicas del Ministerio de Planificación Federal.
No hay precisiones sobre la fecha de conclusión de esta tarea, pero se espera poder exhibir en una muestra para la reapertura del teatro el material de archivo reunido hasta el momento. “La municipalidad no posee muchos profesionales que puedan encarar una tarea de esta envergadura y Di Liscia realiza esta investigación individualmente, sin el equipo que sería necesario”, explicó Fernández.
El teatro fue recientemente declarado bien patrimonial por el gobierno provincial. Esta distinción posiblemente le valdrá un poco de oxígeno financiero para el futuro.

Contrato.
Otra de las esperanzas para el teatro se encuentra en la renegociación del contrato de concesión en el mes de agosto. En esta oportunidad, se podrán revisar las cláusulas por las que la Asociación Hispano Argentina, propietaria de la sala, cede a la comuna en comodato el edificio para su explotación.