La Teresa Pérez sigue de festejo

LA BIBLIOTECA DEL BARRIO ESCONDIDO ORGANIZA UN BAILE POPULAR

La Biblioteca Popular Teresa Pérez continúa festejando sus 10 años de vida en el barrio Escondido, y el sábado 1º de diciembre invita a su ya tradicional fiesta popular. El encuentro será a partir de las 19 en el predio del SUM, ubicado en Gandhi 550.
Todo el espacio estará intervenido con diversas muestras en retrospectiva, que mostrarán el camino de estos 10 años de actividades, talleres, jornadas y encuentros. Se expondrán fotos, videos y distintas producciones realizadas por mujeres, niños, niñas y adolescentes.
Además del gran baile popular, se podrá disfrutar de espectáculos en vivo. Actuarán las murgas Les Renegades, Punchicaj, Aquelarres, Retumban Kalacas y la Escuela de Tambores. También estarán presentes Mundo Mediante Circo, Eureka, Pablo Ardovino, Guillermina Gavazza, Victoria Mario y Laura Quintero, Arboleda, Matías y Nicolás Catalán, Fueguito Acosta, Las Dogas y un cierre a toda cumbia.

Invitados.
Como viene sucediendo en estos 10 años, también acompañarán esta celebración los escritores Teresa Pérez y Edgar Morisoli. “Tendremos poesías, sorteos y un tributo a la Cumbia Escondida creada por les niñes del barrio y sus familias. Como siempre contaremos con un esmerado servicio de cantina, con los famosos chori-mariposas, tortas, guiso de lentejas vegano y variedad de tragos”, contaron las organizadoras.
“Esperamos que se acerquen, que compartan y difundan esta experiencia para que contagie y construya más lazos amorosos”, invitaron.
La Biblioteca Teresa Pérez lleva ya una década de camino recorrido, no sólo ofreciendo libros de todo tipo, sino dictando talleres variados para todas las edades, enseñando a realizar y cuidar huertas orgánicas y decenas de actividades más. “Enamorarnos de las palabras nos embarcó en la trama de los libros y de las voces. Estas mujeres palabreras pidieron pista para tener un espacio y construyeron una biblioteca con nombre de mujer ‘la Teresa Pérez’, escritora, viva, vecina del barrio, hija de hacheros y ladrilleros que se imaginaron abriendo claros en el monte para edificar acompañamientos”, recordaron.
Las historias personales, de manera casi intuitiva, empezaron a trazar caminos sin muchas definiciones pero con un gran objetivo para siempre: “‘empoderarnos’ a través del arte, de los libros, de los vínculos y contagiar con nuestra voz a otras voces”.
La Teresa Pérez, biblioteca popular, desde el 2009 intenta nombrarse con lenguaje inclusivo desde el comienzo, desde su estatuto, “porque aprendimos que nombrarnos es autorizarnos y hace visible nuestra existencia. Pensarnos desde el enfoque de género fue empezar a descubrir el lugar que ocuparíamos en esta construcción y fue también buscar las estrategias que usaríamos para de-construir mandatos, roles, lugares comunes y des-naturalizarlos”.

Sostener el deseo.
La biblioteca del barrio Escondido ha participado en capacitaciones con esta perspectiva (música, teatro, lectura, escritura encuentros de mujeres), y en articulaciones con otras instituciones (área de género municipal y provincial, Universidad Nacional de La Pampa, Acción Social, Educación, Hospital Comunitario Evita, Centro Municipal de Cultura, Secretaría de Cultura, entre otros).
Se accedió a la información a través de proyectos con Conabip, hubo intercambio en jornadas, muestras, ferias del libro, encuentros de poesía, con la editorial independiente Kexploten Lunas, las fiestas de fin de año y el taller de los martes “el taller de Arte para Mujeres”. “Estos espacios nos disponen a seguir enredándonos, a cruzarnos y encontrarnos con otras experiencias, a sostener el deseo de construir una realidad diferente y, sobre todo, a destejer y tejer lazos saludables entre nosotras, con los niños y niñas y con la comunidad”.
Desde todos los espacios se promueven la expresión, la creatividad, la alegría organizada, la producción grupal, la participación y la solidaridad.
“Como Biblioteca Popular ubicarnos frente a la realidad, frente al tiempo, a la historia, nos obliga a tener una posición filosófica y una participación activa responsable, desde adentro, desde nuestro propio proceso personal y grupal, interior y exterior, que intenta abordar las faltas atentas al contexto”, expresaron.
“Todas las actividades son abiertas a la comunidad, que nos sirven para que niños y niñas puedan ir a la escuela, para que las familias se involucren y participen en estas trayectorias, para que las mujeres puedan repensarse y decidir sobre sus vidas y sus cuerpos, para que la alimentación, la salud y los libros se hermanen, para que escribir, leer y compartir sea aprender a mirar en profundidad”.