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Llega «Cucuza» Castiello

MILONGA BAJO LAS ESTRELLAS

El último encuentro del ciclo «Milonga bajo las estrellas», organizado por Milonga Campo Afuera, se llevará a cabo esta noche a partir de las 22 horas en el Club Prado Español -9 de Julio y Ayala-, con la participación especial del cantor Hernán «Cucuza» Castiello.
El tanguero visitó Santa Rosa por última vez hace más de dos años, y en esta oportunidad lo hará junto al Trío Inestable, integrado por Noelia Sinkunas en piano, Mateo Castiello en guitarra y Nicolás Perrone en bandoneón.
Desde la organización, recordaron que el evento se realiza al aire libre, se ofrece servicio de parrilla y cantina y las entradas se consiguen en avenida San Martín Oeste 188.
Hernán «Cucuza» Castiello nació en el barrio de Villa Ortúzar, de la ciudad de Buenos Aires, y comenzó a cantar tangos siendo un niño. A los 6 años ya participaba en la peña tanguera Luna de Buenos Aires, donde compartió escenario y cartel con grandes figuras, entre ellos Roberto Goyeneche y Rubén Juárez, quienes influenciaron en su estilo interpretativo.
Todo comenzó a sus 6 años, cuando Castiello se ilusionó con una propuesta que llegaba desde la tele: el programa El Tango del Millón, que conducía Juan Carlos Mareco, que ofrecía como premio mayor una pileta Pelopincho a quien ganara un certamen infantil de canto.
Tras insistir para que su mamá lo llevara al concurso, ya que desde muy chico y por herencia de su papá se había aprendido una buena cantidad de letras de tango, Hernán fue al programa. En la primera emisión se destacó, pero debió esperar a la segunda, cuando tras entonar «El Clavelito» logró llevarse la pileta a su casa. A partir de ahí, no dejó de soñar en vivir de esa pasión que tenía pese a su corta edad. Y de a poco, gracias a un amigo del padre, empezó a cantar en peñas y a codearse con grandes tangueros del momento.

Doble o nada.
Pero también tenía otra pasión: el fútbol, también transmitido por su viejo. Que no sólo le legó el fanatismo por Atlanta, club al que le hizo una nueva versión de la marcha que hoy se canta en los partidos que juega el Bohemio, sino además el gusto por jugar. Y Hernán (49) cumplió también ese sueño, cuando desde los 7 años jugó en las inferiores del club Parque, para luego recalar en Argentinos Juniors, donde llegó a debutar en primera división a fines de los 80, y hacer breves pasos por Tigre y Aldosivi de Mar del Plata.
Apenas dejó el fútbol por una lesión, en 1992, Hernán se dedicó a otros trabajos para mantenerse: empleado en el depósito de una empresa y mecánico dental, y recién en 2001 volvió con todo al tango.
Pero fue en 2007 cuando «Cucuza» encontró su lugar en el pequeño mundo del barrio. El mítico bar El Faro, en Constituyentes y La Pampa, que existía desde 1931, comenzó a ser un reducto de reunión de músicos. Propuso armar recitales los fines de semana, e invitar a cantantes. Y así se convirtió con el tiempo en un bar notable, con un clima especial, y hasta con fotos de artistas de distintas épocas.
Hernán reconoce como referentes esenciales a Goyeneche, Troilo, Floreal Ruiz y Rubén Juárez, junto a Ariel Ardit, Juan Villarreal y La Chicana entre las nuevas generaciones.