Llega “El sueño de Jazmín”

ESCUELA DE DANZAS EN EL TEATRO ESPAÑOL

La Escuela de Danzas de Andrea Santamarina, junto a ocho alumnas del taller que dicta en la localidad de Toay, presentará hoy y mañana dos funciones de su nuevo espectáculo: “El sueño de Jazmín”. Los encuentros se realizarán hoy a las 21.30 horas y mañana a las 20 horas, en el Teatro Español, donde ya se encuentran a la venta las entradas. Como en cada espectáculo de esta academia, se podrán ver danzas clásicas, españolas y neoclásicas (danzas con canciones más modernas, con otras libertades que el clásico no permite).
“Vamos a hacer el festival de medio término, como desde hace 28 años. En esta ocasión vamos a hacer un cuento infantil, que lo he recreado y adaptado, o sea la coreografía y el libreto es mío, y se llama ‘El sueño de Jazmín'”, explicó Andrea Santamarina en entrevista con LA ARENA. “Jazmín es la princesa de Aladino. Ella encuentra la lámpara, aparece el genio y le concede su primer deseo, que es conocer amigas”. En ese momento, Jazmín conoce a Caperucita, que anda perdida en el bosque buscando el camino. “Hay dos grupos de chicas que a través de la danza guían a Caperucita. Yo lo tomé como la energía o la luz que siempre está con nosotros y nos guía, porque más allá del cuento infantil, tiene un significado de lo que nos pasa en la vida real”, comentó.
Estas luces guían a Caperucita por el buen camino. También está el lobo, representando al ser que a veces quiere llevarnos por otros lugares para equivocar y confundir. “En ese dilema de Caperucita aparece Jazmín y se hacen amigas. Después aparece Anastasia, que es una de las hermanastras de Cenicienta. En ella está la idea de soñar con el amor, con ser mejores; a ella siempre le tocó ser la mala del cuento pero ella en realidad sueña con ser feliz como todos”. Ahí se cumple el deseo de Jazmín de tener amigas.

Viajar y ser feliz.
El segundo deseo que Jazmín le pide al genio de la lámpara es viajar por el mundo. “Ahí aparece la Escuela de Danzas bailando en diferentes lugares del mundo, siempre dentro de la fantasía, más allá de que son bailes regionales”.
El tercer y último deseo de Jazmín es ser feliz fuera de la irrealidad de los castillos, los reyes y las princesas. “A la felicidad la interpreto con colores, azules, verdes, rojos… colores que dan felicidad, a través del ballet clásico”.
En estas funciones participará la Escuela de Danzas y las bailarinas más grandes del taller de Toay, en total serán unas 70 bailarinas. “Además mi hijo Evelio hace del lobo, él hace comedia musical, pero no exclusivamente danza, así en algunas cosas me ayuda porque no hay ningún varón en este momento”, contó Andrea.