“Me encantaría volver a La Pampa”

DIRECTOR DE CINE PAMPEANO FILMO EN LA TRIPLE FRONTERA

Roly Santos nació en General Pico hace 57 años, vivió y estudió allí hasta los 18, y luego decidió formarse en cine en la escuela perteneciente al Incaa en Buenos Aires -hoy llamada Enerc-. Los caminos de su vida y la carrera lo llevaron a vivir también en Italia e Irlanda, donde pudo realizar algunas producciones, y hace mucho que no visita su ciudad natal, aunque le queda una hermana y amigos del secundario. Igualmente, aseguró que no descarta poder instalarse nuevamente en la provincia, ya que la vida en Capital no le agrada demasiado.
“Soy de los que digo que me encantaría volver a vivir a La Pampa, pero el tema es de qué me disfrazo; cómo hago películas ahí, desafortunadamente mi profesión es para las ciudades donde está la industria. En Buenos Aires tengo una vida urbana con la que no me siento para nada cómodo, pero como a la gran mayoría de la gente, me retiene el laburo”, expresó en entrevista con LA ARENA.
Su último trabajo, un largometraje llamado “Aguas dos porcos”, se filmó entre julio y agosto de este año y se encuentra actualmente en proceso de edición. “Es una película en coproducción entre Argentina y Brasil. Trascurre en la triple frontera, es un cine negro o un dark thriller como se conoce, una película de género”, explicó.
“Está filmada con un equipo de Brasil, la posproducción la estamos haciendo en Buenos Aires, y el elenco está integrado por actores de Argentina, de Brasil y de Uruguay”.
El guión es del argentino Oscar Tabernise, y está basado en su novela “El Muertito”, ambientado en la selva de la triple frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil. Bajo esta atmósfera de exuberante naturaleza se vive un escenario de crímenes y tráfico de niños.
Allí los índices de embarazo adolescente llegan al 25 por ciento y el Estado central no llega a esos confines, de hecho, la triple frontera funciona como otro Estado, con otras reglas y otra moral. Estos personajes nadan en el fango como puercos, y no podrán salir sin luchar contra todas las incomodidades y trampas que el ambiente, los hombres y las mujeres le ponen. Paradójicamente, sólo el muertito podrá darles vida.

Coproducir.
Financiar proyectos cinematográficos significa invertir una gran cantidad de dinero, por lo que Roly elige producir sus trabajos en forma conjunta. “Yo presento proyectos y se arman coproducciones, en general se trabaja mucho así. Con estos brasileros filmamos una serie el año pasado que todavía no salió, que se llama Dédalo”, detalló.
“Es una productora del sur de Brasil, con la cual tenemos varios proyectos producidos, este es el segundo. El primero se filmó en Buenos Aires, fue un premio a series del Incaa, y éste es un largometraje que venía de 3 años de desarrollo del proyecto y que había tenido una selección de Ventana Sur, que es un evento que organiza el Incaa con el mercado de Cannes todos los diciembres de cada año. Ahí uno presenta proyectos y ellos seleccionan, entonces la búsqueda de financiamiento funciona de esa forma, vos vas desarrollando proyectos y hay gente que se va sumando”, explicó.
Luego de 3 años, la película logró conseguir financiamiento y se filmó entre julio y agosto. “Para febrero la terminaremos de editar y el estreno va a ser primero en Brasil y después en Argentina, creo que en el 2020”.

Locaciones complicadas.
Aguas dos porcos fue filmada en lugares selváticos, con ríos, cascadas, y gran cantidad de vegetación. “Filmar en la selva no es fácil. La triple frontera es Puerto Esperanza del lado argentino y Foz do Iguazú del lado brasilero. Y las locaciones, como todo eso es una misma lengua de selva, nace en Curitiva y termina en la zona norte de Misiones, entonces las casitas, los ríos, las cascadas, todo eso, es similar de Curitiva para abajo. Nosotros tenemos muchas locaciones filmadas en Curitiva y otras en Misiones, a 50 kilómetros de Curitiva, donde hay toda una geografía similar a la triple frontera”.
Según el director, en Brasil se habla mucho del film (como Aguas Selvagens) porque trabajan muchos actores brasileños conocidos como Mayana Neyva, Leona Cavalli y Roberto Birindelli, pero los hay también de Uruguay y Argentina, fue un elenco y producción grande.

Documental en Netflix
Roly Santos filmó en coproducción con Italia, el documental Café Pendiente -en español- y Café Sospeso -en italiano-, que desde mayo se puede ver en la plataforma digital Netflix. “Es un documental sobre los cafés filmado en Argentina, en Nápoles y en Nueva York, y parte de una idea de una tradición napolitana: cuando alguien no podía tomar un café en Nápoles, que era una ciudad muy cafetera, algunos se tomaban un café y pagaban uno de más para aquel que no lo pudiera pagar”, contó Santos.
“La excusa fue encontrar lazos de solidaridad en los cafés, y así fue como salimos a filmar, yo soy el codirector, somos dos directores, uno italiano y yo, y salimos a filmar en distintos lugares buscando historias del café”.
El film está subtitulado, ya que se habla en italiano e inglés además de español y aún no fue estrenado en salas. Café Pendiente se estrenó en el RIFF de Roma, y el pampeano está terminando la versión serie para TV “El efecto mariposa del café”, Premio Incaa 2016.