“Nuestra democracia puede ser frágil”

VITOR RAMIL Y CARLOS MOSCARDINI, ESTA NOCHE EN MEDASUR

Vitor Ramil es un músico, compositor y escritor nacido al sur de Brasil, una zona geográfica que se asemeja en mucho a Uruguay y a Argentina, y que está muy lejos de la idea del “Brasil” que se tiene en el mundo entero. El Brasil tropical, el clima caribeño y los carnavales callejeros parecen ajenos en la región que vio nacer y crecer a este artista.
Ramil regresó a Santa Rosa luego de cuatro años desde su última visita, para presentar las milongas de su disco Délibáb, el trabajo que grabó con la colaboración en guitarra del argentino Carlos Moscardini, quien lo acompañará sobre el escenario. La cita es hoy a las 21 en el auditorio del Centro Cultural Provincial Medasur -avenida Belgrano Sur 180-, donde podrán adquirirse las entradas.
En su visita anterior, Ramil se presentó en soledad, mientras que hoy sumará a Moscardini, un talentoso guitarrista nacido en el Gran Buenos Aires y que ha trabajado y estudiado en profundidad los géneros representativos de la región pampeana. “La diferencia con el recital anterior, en primer lugar, es que está Carlos conmigo. La otra vez sentí que la gente quería escucharlo a él porque este disco tuvo muy buena repercusión y la gente estaba muy interesada en escuchar estas milongas”, contó Ramil en entrevista con LA ARENA. “Hemos viajado mucho por Brasil, Europa, Argentina y felizmente se vuelve a esta ciudad”.
Esta noche se podrán escuchar las canciones de Délibáb y también otras del disco siguiente en el que Moscardini colaboró junto a otros artistas como Jorge Drexler, Milton Nascimento y Fito Páez entre muchos otros. “Iba a grabar un disco de guitarra y voz solo, pero cuando lo llamé me di cuenta que no existía más ese criterio original. Ahí vino la idea de llamar a colaboradores y fue buenísimo”, detalló Vitor.

Espejismo.
El trabajo discográfico Délibáb reúne una serie de milongas, compuestas por Ramil en base a poemas de los escritores Jorge Luis Borges y el brasileño Joao Da Cunha Vargas, y cuenta con la participación, además de Carlos Moscardini, de Caetano Veloso. “Es un trabajo casi de toda la vida, empecé a leer a Borges a los 13 años, se convirtió en mi autor favorito, y a los 16 descubrí las milongas”. A los 19 años Ramil compuso la primera de las milongas de este disco. “Después con el tiempo fui componiendo todas, y la verdad que son milongas que me gustan mucho. También en este tiempo fue componiendo las milongas de Joao Da Cunha Vargas que es un poeta del sur de Brasil, totalmente distinto a Borges, un hombre del campo, de una vida muy sencilla, que escribió doce o trece versos en toda su vida, y llegó un momento que pensé que sería lindo juntar los dos”.
Así nació Délibáb, que en húngaro significa espejismo, y en la etimología significa ilusión del sur. “Me di cuenta que Carlos con su guitarra, yo con la mía y mi manera de tocar, la combinación nuestra, mi canto del sur cantando en castellano o cantando el dialecto gaucho que son los versos de Vargas; todo eso combinado de dos poetas hablando de cosas del sur, era como un sur imaginario”.

Política y cultura.
Frente a los cambios que se están viviendo política, social y económicamente en Brasil y varios países de Sudamérica, Vitor Ramil expresó que allí se está palpando una fase de perplejidad porque está habiendo un cambio muy drástico. “Nos estamos dando cuenta de que nuestra democracia y que el presidencialismo pueden ser frágiles, porque de cierta forma fue por una movilización parlamentaria que derrumbaron a la presidenta Rousseff. Me sorprende mucho que en tan poco tiempo un gobierno interino esté haciendo cambios estructurales tan grandes en el país. La verdad que es un período bastante enigmático, creo que Argentina está viviendo un cambio semejante”, aseguró el músico. “La gente está muy polarizada por que los grupos están todos de un lado o del otro, hay confusión y es un momento dramático”.
El compositor contó que la primera decisión del nuevo gobierno fue terminar con el Ministerio de la Cultura “entonces quedó como una idea para mucha gente que los artistas estábamos subvencionados por el Estado, que no es verdad”.
A nivel cultural, la situación en Brasil para los artistas decayó, se estancó. “Gente que hacía conciertos todo el tiempo cayó en un 60, 70 por ciento, como que quedó todo el mundo a expectativa de lo que va a pasar. La verdad que no se tiene mucha idea en qué medida es una crisis real o es una crisis que está resultando de una retracción o que está siendo provocada, son cosas que vamos a descubrir con el tiempo”, aseguró.
“Creo que la presidenta debería ir hasta el final de su mandato, no hay objetivamente nada que justifique que ella salga del gobierno pero al mismo tiempo es importante que haya un combate a la corrupción en el país”, opinó.

Un elegido y dos miradas distintas
Por su parte, Carlos Moscardini hace muchos años que realiza un trabajo como solista en guitarra. En uno de sus viajes, Vitor se llevó un disco suyo y así conoció su música. “El estaba inquieto por hacer Délibáb y de incluir a un argentino y tuve la suerte de que me eligiera a mí, y fue un gusto porque yo también tengo la misma inquietud que él, respecto de la cuestión cultural compartida entre Brasil, Uruguay y Argentina”, expresó el guitarrista. “Los argentinos no sabemos que tenemos muchas cosas en común con el sur de Brasil. Tiene mucho que ver con nosotros, desde el mate, al asado, la vestimenta, es mucho lo que nos une.
Entonces ésta idea de Vitor de llevar adelante un proyecto con dos miradas distintas de la literatura del sur, que son dos escritores distintos en su decir, me gustó mucho”.
El nacimiento del disco llevó a los músicos a recorrer muchas ciudades del mundo, donde lo que llamaba la atención del público era el descubrir de un “nuevo” Brasil, un país que se identifica mundialmente por sus carnavales, su clima tropical, el fútbol y estilos musicales que en nada se parecen a la milonga. “Esto nos hizo participar y hacer muchas tocadas en distintos lugares donde resulta interesante esta mirada del sur, esta mirada de la pampa; una pampa que no se limita a un lugar geográfico sino a una cultura que va más allá de las fronteras”, explicó Carlos.
Tanto pudieron combinarse estos dos artistas, que Moscardini fue premiado en Brasil como Mejor Instrumentista de Música Popular Brasileña.

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