“Para todos los pampeanos”

“Quiero que me devuelvan la obra, sin ningún libro que falte, sin ninguna hoja que falte”. Enojado, sentado junto a su mujer en la cocina de una casa de barrio, Juan Carlos Bustriazo Ortiz lleva puesta una chomba color naranja furioso. El poeta habla firme, responde las preguntas de un periodista y cada tanto le da golpeas a la mesa para reforzar la denuncia contra Dora Batistton. Es marzo del año 2008 y hace 15 años que el escritor no tiene acceso a sus propios manuscritos.
-Se dice que la obra no está en su poder porque corría el peligro de que usted mismo la queme…
-Nooooo, quemar mi obra poética es una locura. El que haya dicho eso es una mentira vil. Queremos la obra (habla por él y por su mujer), es urgente, es nuestra, bien nuestra, disculpe la palabra pero creo que está bien dicha, ¡carajo!
La escena del Bustriazo colérico está cargada en Youtube, dura un minuto cuarenta y seis segundos y tiene apenas 1.800 reproducciones, un número modesto para la cantidad de visitas que suele tener cualquier video banal de actual. Poco tiempo después de la denuncia los manuscritos volvieron a sus manos acarreando cierta mala fortuna porque no llegó a editarlos: el primero de junio de 2010 Bustriazo se murió. Desde entonces la obra inédita de uno de los más célebres y prolíficos escritores que ha dado la provincia de La Pampa dio origen a polémicas y especulaciones. Finalmente esta semana, luego de un acuerdo entre su viuda y el gobierno provincial, el poemario será editado paulatinamente a partir del próximo año.

Un buen acuerdo.
Veintidós horas en colectivo viajó Lidia Hernández (67) desde la capital de Salta para autorizar a la Secretaría de Cultura a editar los manuscritos de Bustriazo. La enfermera que conoció al escritor en 1994 en el hospital Lucio Molas que se casó y convivió 16 años con él, dijo que se siente contenta porque la obra “es para todos los pampeanos”.
-¿Qué significa para usted esta posibilidad de editar la obra de J.C.B.O?
-El siempre quiso que se de a conocer toda su obra, pero nunca se llegó a concretar nada. Primero porque la obra no estaba en su poder, durante 15 años la tuvo otra gente, quedó quieta. Cuando la recuperó nadie hizo nada por editarla completa. Ofertaban una miseria y no se podía. Ahora se va a editar el segundo tomo del Canto Quetral, que está conformado por seis libros y después iremos por el tercero. Yo nunca me negué a hacerlo, siempre quise que se edite. El tema es que no había propuestas buenas, las que había eran indecentes.
-¿Ahora el gobierno le hizo una buena propuesta?
-Sí, ahora puede hacerse porque se completó toda la parte legal. En este tiempo se hizo la sucesión y se registró todo el material y los derechos de autor están a mi nombre. Son 80 libros que están integrados en 20 tomos. En total son 9.000 hojas. Eso es todo lo que él me dejó, papeles, así de simple. Pero esos papeles tienen un valor especial.
-¿Cómo fueron los años que compartió con Bustriazo?
-Fueron momentos muy lindos. Estábamos en familia. Los dos venimos de una cultura de familias. El era parte de nuestra familia, yo me casé con él y estuvimos 16 años. En las buenas, en las malas, cuando estuvo enfermo, cuando estuvo sano. Hasta que se recuperó bien, creo que en algún momento lo vieron cuando estuvo bien gordo, cuando estuvo hermoso. Gracias a dios.
-¿Qué le produce hoy leer la obra de Bustriazo?
-Me produce una sensación rara, a la vez buena y a la vez no muy buena. Como él no está es bastante difícil. Con solo abrir un libro me doy cuenta que me viene todo a la cabeza. Yo hubiese querido que él viva y disfrute más de todas sus cosas. El prácticamente no disfrutó nada por la burocracia, por la gente.
-¿Qué piensa que va a pasar con la obra ahora que se va a editar?
-Que van a estar todos contentos, que van a ver sus libros. Es muy importante para La Pampa. Y en esto también tiene que ver la editorial de la Patagonia, Cristian Aliaga y Andrés Cursaro quienes denunciaron que la obra estaba en otras manos. Ellos fueron los amigos que se arrimaron de verdad. Así como hay gente que me puso como la mala de la película, hay gente que sabe realmente quién soy.
-¿En un momento se dijo que usted no quería dar su obra?
-No, nada que ver. Yo solo quería seguir los pasos legales como tenía que ser. En un momento querían sacar un libro de un tomo, y editarlo solo, eso no puede ser. La propuesta era indecente realmente. Por eso se decía no y no. Si no está todo legal no se puede.
-Después de haber pasado por psiquiatría J.C.B.O dejó de escribir o escribía poco, aunque seguía leyendo ¿Le leía a usted?
-Sí, mucho. Incluso me dedicó un poema, pero no voy a decir cómo se llama. Está inédito.
-¿Pasó por la casa en donde vivieron con Juan Carlos?
-Si, la casa me trae muchos recuerdos, no me gusta ni verla, me cuesta asumir que él no está. Pero gracias a dios todo está bien ahora. Lo demás es puro cuento. Las palabras, ahora, están de más.

“Serán mil ejemplares”
“Estamos felices, todo ha sido muy simple” dijo ayer la secretaria de Cultura de La Pampa, Adriana Maggio, quién rubricará hoy el acuerdo para editar el segundo Canto Quetral. “Va a ser una tirada de mil ejemplares. A Lidia se le va a dar un adelanto por los derechos de autor para que ella comience a cobrar lo que le corresponde. El acuerdo fue por una cifra híper razonable, muy adecuada. En esto no hubo ningún tipo de especulación”, agregó la funcionaria a LA ARENA.

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