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Un trotamundos que tiene visa de artista

Una vida bohemia. Así se podría catalogar, si eso fuera realmente posible, el camino que eligió hace más ocho años el artista visual y muralista Angelo Barreto. Es que, desde que partió de la Argentina con tan solo 21 años, el castense no paró de viajar. “Todo se fue dando, nada fue planificado, es vivir el momento”, aseguró el artista en diálogo con LA ARENA, quien ya dejó su marca en 18 países de Latinoamérica y Europa.
“Me voy al Macchu Pichu, regreso en dos meses”. Eso fue lo que le dijo un joven Angelo Barreto a su madre, antes de encarar un viaje que finalmente nunca tuvo destino ni tiempo, solo una filosofía: “vivir el momento”. Casi nueve años después, esa forma de encarar la vida sigue presente y gracias a su arte, el castense tiene su pasaporte lleno de sellos de casi toda Latinoamérica y Europa y fotografías de sus murales y obras realizadas a lo largo del trayecto.
-¿Tenías pensado, antes de tu primer viaje, que ibas a terminar haciendo arte por toda Latinoamérica?
-Sabía que me gustaba viajar pero todo se fue dando, nada fue planificado, es vivir el momento.
-¿Qué es “vivir el momento”?
-Es vivir al límite, al día, sin saber qué va a pasar mañana. No tenemos idea qué es lo que va a pasar, por eso vivir en el presente es estar más cerca de eso que querés hacer, no tener miedo y encarar tus proyectos. Es una buena forma de vivir.

Sus inicios.
Partió de la Argentina con 21 años con la idea de ir a Perú, sin embargo las cosas de la vida le fueron abriendo la mente y el corazón, y recién regresó al país tres años y medio después. Pero, ¿cómo fue que “de un día para el otro” se dio cuenta que ese estilo de vida era el que quería?
“Mientras viajaba en Bolivia se me acabó el dinero, entonces ahí tuve que trabajar para ganar lo que necesitaba para seguir. Empecé a hacer música con un amigo, nos fue muy bien y ahí me di cuenta que podía ganar plata, haciendo lo que me gustaba y poder viajar”, explicó el castense. Ese fue el punto bisagra, reconoció Barreto.
Durante el viaje, también hizo malabares pero, con el tiempo, se dedicó a eso que siempre amó. “Como soy artista visual y muralista comencé a encarar otros proyectos: pintar carteles en los mercados, hacer murales y dibujos”, recordó.
Ya con la idea de volver lejos de su mente, el muchacho continuó en su andar: Panamá, México, Uruguay, Brasil, fueron algunos de los lugares que visitó durante su caminar en las rutas latinoamericanas.

Causalidad Art Proyect.
México fue el país en el que, particularmente, pasó más tiempo durante su viaje por el mundo. Allí, con el afán de seguir moviéndose y dejar su marca en los rincones de ese país latinoamericano, el castense ideó un proyecto que le permitiera justamente eso: viajar y trabajar.
Así nació Causalidad Art Project. “Es un proyecto de arte independiente que busca revitalizar espacios que no son destinados al arte y transformarlos en tales a través de manifestaciones artísticas que duraban dos o tres días”, explicó el artista, quien es el director de dicha iniciativa.
“Entonces, lo que hacía era buscar un lugar, generalmente una terraza, en donde se pueda hacer una muestra de arte en el cual puedan confluir fotógrafos, pintores, dibujantes, pues todas las ramas que más se puedan”, precisó el joven, a la vez que remarcó que la idea siempre era “mezclar edades, estilos y nacionalidades”.
¿Sigue activo este proyecto? “Claro que sí -responde- causalidad todavía sigue vigente, porque al poder moverme a donde quiera cada vez que encuentro un lugar y las condiciones se dan, reúno a los artistas y llevamos a cabo la intervención”.
Si bien no tiene pensado llevar adelante este proyecto en territorio pampeano, Barreto no descarta que si aparece la posibilidad, una nueva jornada de Causalidad, pueda llevarse a cabo.”Si hay oportunidad, lo podría realizar. Es una buena experiencia”, admitió.

La visa del artista.
Sin duda, uno de los “regalos” que le dio su estilo de vida fue la gente, una nueva excusa para fijar nuevos destinos. “Al viajar por el mundo, uno conocer muchas personas y me hice amigos de gente que vive en Europa así que siempre voy una vez al año allá”, indicó el artista. Recientemente, Barreto estuvo en Alemana, Bélgica y Holanda, entre otros países, donde encaró diferentes trabajos de dibujos e intervenciones muralistas.
Si bien hoy hizo una pausa y está de regreso en Eduardo Castex, sabe muy bien que pronto encarará un nuevo camino con su “visa de artista”. “Lo bueno del arte es que me permite viajar y desarrollarlo alrededor del mundo y sin tener que tener Visa, eso me encanta porque me permite moverme libremente”, reflexionó el pampeano.

De vuelta al pago
Hoy Barreto está de visita en su Eduardo Castex natal. Sin embargo, mañana, no sabe cuál es el destino que fijará. Con un acento que mezcla toda la cultura latinoamericana en una sola voz, el artista explicó que esta es la tercera vez que regresa al país desde que se fue hace casi nueve años, donde espera dejar su marca como lo hizo en otras ciudades del mundo.
Antes de pisar tierra pampeana, el joven estuvo en Alemania y como se le terminaba el tiempo de estadía en el país bávaro decidió venir un tiempo a la provincia. “No se cuándo arranque nuevamente, pero en un par de meses, tal vez. Pienso trabajar un poco, tengo algunos proyectos que espero se concreten. Quiero hacer Street Art en La Pampa”, reconoció. Su anhelo es “poder intervenir artísticamente locaciones públicas y privadas de grandes dimensiones”.