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Vino de Londres y se inspiró en La Pampa

MUESTRA EN EL MOLINO

El artista londinense Simon Boyd inauguró el jueves 15 a las 19 horas una muestra de dibujos y pinturas titulada «Entre el cielo y la tierra» en el Complejo Cultural El Molino. La obra expone su visión del paisaje pampeano y estará disponible hasta el viernes 9 de agosto de 17 a 19 horas. En esta reapertura estuvieron presentes junto al pintor el secretario de Cultura y Educación, Pablo Ferrero, y el director de Cultura, Sergio Ibaceta.
El autor explicó: «Lo que me impresionó cuando llegué a La Pampa es la sensación de espacio y silencio. También me llamó mucho la atención la caída de la luz en los atardeceres, ya que se pueden ver mucho los contrastes, sobre todo cuando llueve. Esos colores que veo acá es lo que quiero transmitir con mis obras».
En este sentido, las pinturas y dibujos que forman parte de «Entre el cielo y la tierra» invitan a ser parte de su universo pictórico estridente, colorido y repleto de texturas, donde el cielo y el aire toman protagonismo a través del movimiento, al igual que la flora y la fauna pampeanas.

Desde el 2007.
Simon Boyd reside en Argentina desde el 2007 y ha realizado diferentes exposiciones tanto en nuestro país como en Estados Unidos y Reino Unido. En 2009 realizó una muestra individual en el British Arts Centre de Buenos Aires y participó en la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo en 2016. Además, su obra fue vendida en una subasta privada (TW Gaze Fine Art) en el Reino Unido en 2019. Al respecto, Boyd expresó: «Comencé a explorar las diferentes formas del arte desde muy chico en la escuela de Londres. La pintura, el dibujo, la fotografía y la música era lo que más me llamaba la atención. Luego, en 1997, estudié Bellas Artes en la Universidad de Middlesex. Allí aprendí a vivir el arte de forma más libre de lo que estaba acostumbrado con la enseñanza escolar».
El artista británico detalló cuál era su manera artística de trabajar: «Lo primero que hago es fotografiar todo lo que me llame la atención. Después utilizo esos archivos como inspiración para dibujar y finalmente pinto al óleo. A diferencia del acrílico o la acuarela, el óleo te puede decepcionar a veces, es como que pintás algo y al día siguiente se ve de otra manera. A mí me fascina eso, que siempre va cambiando a medida que se seca, me gusta mucho trabajar con ese misterio. El óleo también me ofrece momentos inesperados cuando empiezo a mover la pintura con la espátula y da esa sensación de vida, textura y movimiento que veo a medida que ocurre».