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Estación Calabrese: Pollo a la cacerola a la mostaza

Te mostramos una rápida y fácil opción para cocines este sábado o durante el fin de semana, de la mano de un gran cocinero: Guillermo Calabrese.

INGREDIENTES
1 pollo trozado
Sal fina y pimienta negra molida
1 taza de harina
2 cucharadas de aceite
3 cebollas fileteadas
3 cebollas de verdeo
1 zanahoria en cubos pequeños
1 litro de caldo
200 gr. de mostaza
3 papas en rodajas
3 zanahorias en rodajas
3 cucharadas de perejil fresco picado

PROCEDIMIENTO
Una vez trozado el pollo eliminar la piel y restos de grasa. Salpimentar y pasar ligeramente por harina.

Sacudir para eliminar el excedente. Dorar las piezas de pollo en tandas en una cacerola con aceite. En la medida que se vayan dorando, las retiramos de la cacerola y las reservamos en una placa a un costado. Una vez doradas todas las piezas, limpiar el fondo de la cacerola con un papel de cocina, incorporar nuevo aceite y comenzar salteando por unos minutos hasta tiernizar las cebollas fileteadas, los cubitos de zanahorias y la parte del tronco de la cebolla de verdeo. La parte verde de la cebolla de verdeo reservar para incorporar al final de la preparación.

Salpimentar. Agregar las piezas de pollo ya dorado y mezclar con las cebollas. Sumar la mostaza y el caldo. Mezclar bien, tapar la cacerola y cocina por unos 30 a 35 minutos a fuego medio. De vez en cuando mezclar. Mientras tanto hervir zanahorias y papas que serán la guarnición del plato. En el medio de la cocción incorporar un poco de ají molido si se desea. Podría ir también pimentón, comino, curry… es cuestión de gustos.

Pasado el tiempo de cocción servir en fuente familiar o platos individuales las piezas de pollo con la salsa de mostaza y las papas y zanahorias. La guarnición bien podría ser también un puré, de papas, de zanahorias, de calabazas o un arroz blanco. Siempre existen distintas opciones y gustos.

PD. El hecho de enharinar las piezas de carne tiene dos motivos. Por un lado hará que el dorado resulte más potente y rápido. Por otro lado, una vez que incorporemos un líquido, esa harina dorada y superficial se va a despegar de la pieza de carne y se mezclará con el líquido, en este caso caldo, y lo hará más denso o ligado. Técnicamente ese caldo se convirtió en una velouté. Nada, solo para aclararlo.