miércoles, 27 octubre 2021
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A medio siglo del partido inaugural contra Chacarita

PLATEAS DE ALL BOYS

Las plateas del estadio principal del Club All Boys están a punto de cumplir 50 años. Este domingo, en el triunfo 2-0 sobre el Deportivo Penales por la segunda fecha de la Zona Norte de la Liga Cultural de fútbol, el Auriazul reinauguró ese sector poniendo a disposición de sus hinchas 480 nuevas butacas, que azules y amarillas brillaron con luz propia.
En la reapertura del estadio para una competencia oficial luego de un año de parate por la pandemia de coronavirus, por los protocolos los flamantes asientos no pudieron ser ocupados en su totalidad, aunque no fueron pocos los comentarios y recuerdos de las ya reemplazadas butacas de chapa, que durante medio siglo fueron testigo de más vueltas olímpicas que cualquier otro escenario.
«Las inauguramos contra Chacarita, le ganamos al mejor equipo de Argentina de aquel momento y no paramos más», se agrandó un viejo socio del club al evocar la primera vez de ese sector ya histórico del estadio, hoy denominado Dr. Ramón Turnes en homenaje a uno de los dirigentes que llevaron adelante esa y otras tantas obras que le dieron la fisonomía definitiva al escenario.
Y recordó, entre otros, a Carlos María García Cambón, Daniel Carnevalli, Franco Frassoldati y Omar «Turco» Wehbe como tres de la figuras del Funebrero que jugaron aquella tarde en la que los hinchas de All Boys vieron la primera victoria de su equipo desde los por entonces flamantes asientos de chapa.

Más de un año.
Las obras para la construcción de la platea en el estadio de All Boys comenzaron en enero de 1970 con la tala de grandes eucaliptos en la zona donde sería emplazada esa primera tribuna de cemento, ubicada entre dos gradas de madera ya existentes, de espaldas a la Avenida Spinetto.
Los trabajos -que también incluyeron la tribuna de madera en el sector norte y el nuevo alambrado olímpico- se extendieron durante más de un año y, una vez que los técnicos enviados desde San Francisco (Córdoba) colocaron las 450 butacas de chapa, la cancha quedó en condiciones de ser reinaugurada.
All Boys había jugado por última vez en ese escenario en enero del ’70 ante Comferpet de Comodoro Rivadavia, al que había vencido 4-1 en la fase previa a la Copa Argentina de ese año, torneo en el que luego llegaría a las semifinales (cayó ante San Lorenzo). Y por el torneo local, su última vez había sido la final del Mayor de 1969 ante Pampero de Guatraché, también con triunfo por 4-1 y consagración como campeón.
Durante todo 1970 y el primer semestre de 1971, mientras se concretaban las obras en su estadio, el Auriazul jugó el torneo de la Liga Cultural en cancha de General Belgrano y algunos partidos del Regional en el estadio Mateo Calderón de Atlético Santa Rosa.
El regreso a casa, con la inauguración de las flamantes plateas, se dio el viernes 9 de julio de 1971 en un amistoso ante Chacarita Juniors, que había sido campeón en 1969 y que también dominaba el Metropolitano del ’71.

Gran estreno.
La vuelta a la cancha de la Avenida Spinetto no pudo ser mejor para All Boys, porque esa tarde del 9 de julio del ’71 se impuso por 1-0 ante el por entonces puntero del fútbol profesional de Argentina, que llegó a Santa Rosa con casi todo su potencial y nunca pudo dominar a los locales.
Galant; Bafundo, Rechimont, Blanco y Orrego; Ledesma, Villalba y Santos; Facio, Kraemer y Demaría fueron los once iniciales del Auriazul, que en el segundo tiempo vio los ingresos de Goycochea, Zabala y Rodríguez. El único gol, a los 5 minutos, lo marcó Kraemer luego de recibir un preciso tiro libre de Facio.
Chacarita, dirigido por el pampeano Armando Mareque, nada pudo hacer ante el elenco estelar del Auriazul, que dominaría esa década del fútbol culturalista y se convertiría en uno de los grandes equipos de la historia de La Pampa.
Los once del Funebrero fueron Carnevalli; Sinatra, Forteis, Poncio y Frassoldati; Puntorero, Fucceneco y García Cambón; Patti, Wehbe y Neumann; en tanto que luego ingresaron Trezeguet y Río Seco.
A tal punto fue dominado Chacarita por All Boys esa tarde que, al finalizar el partido, el pampeano Horacio «Tanque» Neumann pidió disculpas por la pobre actuación de un equipo que llegaba con toda la pompa y había despertado el interés de toda la provincia por verlo. «No jugamos bien. Lo lamento mucho porque en Córdoba (habían jugado la semana anterior) defraudamos a los cordobeses y acá defraudamos a los pampeanos», le dijo el puntero izquierdo a LA ARENA.
Y al ser consultado sobre si el rendimiento se debió a que fue un amistoso, lo negó: «Creo que no. Intentamos jugar bien y no nos salieron las cosas. En Buenos Aires jugamos más tranquilos, qué se yo… pero una diferencia hay… Allá jugamos al toque y llegamos en paredes. Acá no pudimos hacer nada».

Doblete.
El estreno de las plateas se cerró con un doblete que comenzó a encaminar un nuevo título. Luego de vencer a Chacarita el viernes 9 a cancha llena, All Boys volvió a ser local el domingo 11 ante General Belgrano, por la undécima fecha de la Zona Centro de la Liga Cultural que era dominada justamente por el Auriazul y el Tricolor.
El clásico, en el que All Boys repitió diez de los once jugadores que iniciaron ante el Funebrero (Carassay por Ledesma fue el único cambio), terminó 5-1 favorable al dueño de casa, con goles de Carassay, Santos, Facio, Kraemer y Villalba; en tanto que Labriola marcó el de Belgrano.
Ese día, All Boys se escapó en la punta y no paró hasta conseguir el campeonato Oficial de 1971, el primero que los hinchas pudieron ver desde la flamante platea. A partir de ahí, las butacas de chapa fueron testigos privilegiadas de 26 vueltas olímpicas en medio siglo, y se llevaron ese recuerdo al estadio de Atlético Macachín, donde muchas de ellas fueron reubicadas luego de ser sacadas hace unos meses del templo alboyense.
En su lugar, los nuevos asientos plásticos antivandálicos recibieron este domingo a los plateístas, que se levantaron para gritar los goles de Jeremías Lucero y Mauro Barreiro en el triunfo 2-0 sobre el Deportivo Penales y luego despidieron al equipo con aplausos, soñando con festejar desde ese lugar muchos campeonatos más.

A cancha llena
El equipo de All Boys y las plateas repletas el día de su inauguración. Fue el 9 de julio de 1971 con un inolvidable triunfo por 1-0 sobre Chacarita Juniors, el equipo del momento en el fútbol nacional. Medio siglo después, los viejos asientos de chapa fueron reemplazados por butacas nuevas, estrenadas oficialmente este domingo.