miércoles, 11 diciembre 2019
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A River se le escapó de las manos

River Plate, sin resto físico y con algunos desacoples en los últimos minutos, perdió por 2 a 1 con Flamengo de Brasil la final de la Copa Libertadores en el estadio Monumental de Lima, Perú, con los goles de Gabriel «Gabigol» Barbosa, goleador y figura del certamen.
La ilusión ‘millonaria’ se esfumó en los últimos minutos después de haber disputado un gran primer tiempo. Lo que hizo River fue prácticamente perfecto, con un trabajo impecable en el mediocampo, una zona que resultó difícil de desarmar para un Flamengo inconexo.
El equipo brasileño tuvo la iniciativa, pero River rápidamente bloqueó sus caminos con el despliegue de Enzo Pérez, Nicolás De La Cruz, pero esencialmente de Exequiel Palacios.
El gol del equipo de Núñez llegó en su mejor momento con el desborde de Ignacio «Nacho» Fernández que Suárez no capitalizó, pero encontró a Rafael Borré de cara a Diego Alves. El colombiano no dudó y colocó la pelota en una esquina, abajo.
El equipo de Gallardo manejó los tiempos y cuando Flamengo lo apuró apareció la solvencia de Javier Pinola en el fondo.
El elenco ‘millonario’ hizo un desgaste en el primer tiempo que le pasó factura en el segundo. River priorizó la defensa y fue cuando Flamengo encontró espacios.
El ingreso de Diego en Flamengo le dio más verticalidad y el nuevo campeón avisó a los 11 minutos con un remate de Everton que contuvo de manera brillante Franco Armani.
River desperdició algunas contras como un desborde del cordobés Suárez que encontró una mala resolución de Palacios (35m). De repente, el cambio de Julián Alvarez por Borré sorprendió a todos y River se fue quedando sin energías en la tarde calurosa de Lima. Luego, el chileno Paulo Díaz ingresó por el lesionado Casco y esa banda fue aprovechada por el «Fla», especialmente por Barbosa.
Flamengo, alentado por su gente, fue en busca del empate hasta el final. Un desborde de Bruno Henrique propició la aparición de Barbosa, quien no perdonó y luego se coronó héroe con la segunda conquista que definió el partido.
River no supo definirlo cuando debía y Flamengo no desesperó, pese a que no encontró el fútbol que esperaba con la presión de 38 años sin alegrías en la Copa Libertadores.
El equipo de Gallardo sufrió su primera gran frustración en el certamen que tantas alegrías le dio y se quedó con las manos vacías, tan cerca de una nueva conquista.

Gallardo, orgulloso.
El entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo, aseguró que hay «dolor» por la derrota ante Flamengo de Brasil en la final de la Copa Libertadores, pero aseguró que hay «orgullo» en el plantel y cuerpo técnico por lo realizado.
«Esta derrota dolerá, pero no duden que hay orgullo en nosotros. Es normal que al vestuario le duela la derrota, pero no tengan dudas que el hincha de River y la gente del fútbol reconocerá a este equipo», manifestó Gallardo en la conferencia de prensa que brindó en el Monumental de Lima.
«No vinimos a pasear, vinimos por el hambre de ganar ante un rival poderoso y estuvimos cerca de hacerlo. La bronca durará lo que sea necesario, pero tengo orgullo. Cuando baje el dolor, voy a sentir más orgullo todavía. Antes del partido decían que perdíamos por tres goles, pero hicimos un partido muy bueno y nos faltó el final», agregó el Muñeco.
«River hizo un buen trabajo, durante 80 y pico de minutos, pero nos faltó defendernos con la pelota de mejor manera y nada más», indicó el DT de River, visiblemente tocado por la frustración.
«Nos quedamos sin nada a tan poco del final. Hay que digerir esto. El poderío de Flamengo lo anulamos y después nos costó tomar buenas decisiones en el segundo tiempo para que no nos agarren como nos agarraron», apuntó el Muñeco.
Al referirse a las modificaciones, el entrenador de River indicó que tuvo «dos cambios obligados» ante la lesión de Milton Casco y el cansancio de Ignacio Fernández, y que el ingreso de Julián Alvarez lo pensó para frenar el avance de Flamengo «con más energía».
Por último, Gallardo dijo: «Hay que saber perder con hidalguía. El dolor lo vamos a sentir cada vez que recordemos esta imagen. Competir acá no es fácil y menos ante un rival con muchas luces. Nos plantamos de muy buena manera». (Télam)