Anguilense no para de sumar alegrías

El Fantinero fue de menor a mayor en la Colonia Penal, donde le costó hacer pie, pero una vez que abrió el partido lo terminó definiendo con su categoría habitual. El 3-0 dejó al ganador a un paso de la punta y al perdedor en el fondo.
Deportivo Anguilense quiere quedarse con todo. Tras obtener el torneo Apertura de la Liga Cultural de fútbol en la Zona Norte, ayer mantuvo su marcha perfecta en el Clausura, al ganar su segundo partido en forma consecutiva, en este caso como visitante del cada vez más complicado Deportivo Penales, por 3-0, lo que le permitió quedar a un punto del líder General Belgrano.
La contundencia de Daniel Eizaga, autor del gol que abrió el partido en el momento justo y del que cerró la tarde en la Colonia Penal; un par de pinceladas de Franco Lezcano, que con un gran taco marcó el segundo; la movilidad y categoría de Brian Roldán para generar juego y faltas; más la claridad conceptual de Santiago Cejas para manejar el partido y los tiempos desde el medio de la cancha; fueron los factores que le permitieron al Fantinero obtener una merecida victoria.
Del otro lado, el Carcelero nunca estuvo cerca de sumar de a tres. Sólo peleó cara a cara hasta que se abrió el marcador a favor de la visita en una jugada generada tras un error propio. Después no generó casi nada, pese al esfuerzo de César Grasso, Mauro Stork y Sabino Agüero, que con sus ganas intentaron levantar a un equipo que no tuvo armas para hacerle frente a este duelo. La derrota -décima en trece presentaciones- los dejó últimos en el Clausura y a sólo una unidad de Guardia del Monte en la tabla general que determinará el descenso.

Parejo.
La primera parte fue en general pareja. Anguilense llevó la iniciativa, con un mediocampo que siempre trata muy bien el balón y que en este caso, pese a las complicaciones del terreno de juego, levantó la misma bandera. Roldán fue el destacado en esa primera mitad, con una movilidad que le permitió ir encontrando los espacios delante de la línea de volantes; desde donde habilitó a sus compañeros, remató al arco o generó faltas cerca del área rival.
De todas maneras, la visita chocó muchas veces con un sólido esquema defensivo armado por Hugo Artola. Pero a Penales le faltó llenar la otra parte del vaso, porque una vez que recuperaba el balón no sabía como mantenerlo ni cómo llevarlo cerca del arco rival, por lo que generalmente terminaba tirando pelotazos a un Esteban Masson que perdió en toda la tarde.
Sólo una vez logró “despegar” el centrodelantero local, al agarrar mal parada a la defensa visitante en una contra, pero al ingresar al área su remate fue despejado por Roberto Galant. Fue la única llegada clara de Penales en toda la tarde, y no sólo le jugó en contra porque no terminó en gol, sino también porque pareció despertar a Anguilense.
Desde ese momento, el Fantinero comenzó a controlar aún más la pelota, creció la figura de Cejas y, como si eso fuera poco, a los 38 minutos aprovechó un grosero error rival para sacar la primera ventaja: Matías Pérez intentó salir de su área con una especie de taco, César Beanatte lo atoró y la pelota le cayó a Lezcano, quien con un toque suave habilitó el ingreso de Eizaga por detrás de todos, y el delantero no perdonó.
Penales sintió el golpe y Anguilense se agrandó, para terminar la primera mitad a toda orquesta, con una corrida de Esteban Miranda que definió apenas desviado y otra chance de Eizaga que Luciano Roo sacó al córner tras un toque por arriba.

Se lució.
El complemento fue todo de Anguilense, que en los primeros minutos se ocupó de neutralizar las tibias intenciones del local, gracias a su solidez y solvencia defensiva. A partir de allí, los dirigidos por Alberto Mansilla comenzaron a crecer en la tenencia de pelota, con un Cejas que se hizo dueño del mediocampo y con la soltura del resto, que poco a poco se fue arrimando hasta el arco de Roo para terminar de definir el partido.
El merecido segundo tanto llegó a los 20 minutos, con un tiro libre cerrado de Roldán que fue desviado magistralmente por Lezcano con el taco de su pie izquierdo, descolocando definitivamente a todos.
Desde ese momento y hasta el final, las corridas de “Kin” Miranda fueron una constante, aunque pocas veces el juvenil las terminó correctamente. En la más clara, habilitó al ingresado Facundo Losada, que definió mal tras un pique que lo complicó.
Y ya en el cierre, Miranda desbordó por derecha y tocó para Lezcano, éste para Losada y finalmente el balón cayó en los pies de Eizaga, que tras amagar ante el achique de Roo, definió desde un ángulo cerrado para poner el 3-0 final.