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Beto Ramírez, fundador de El Recreo, vio crecer a Pelusa en Fiorito

«Yo crecí en un barrio privado de Buenos Aires; privado de agua, luz y teléfono», suele repetir con gracia Diego Maradona al referirse a sus orígenes en Villa Fiorito, un barrio con muchas carencias y que hoy mantiene la fisonomía general de aquellos años 60, que lo vieron crecer y patear sus primeras pelotas.
«Yo a Pelusa lo conocí en Fiorito; a Maradona solo por la tele», resume Alberto «Beto» Ramírez, el fundador del Club El Recreo de Santa Rosa y formador de muchos futbolistas pampeanos que luego trascendieron a nivel nacional.
El Beto se crió en esa barriada de Lomas de Zamora, en el conurbano bonaerense, y fue testigo de los primeros años de Diego, cuando era un niño humilde que se destacaba con una número 5 en sus pies y jugaba partidos por plata con los mayores.
«En Fiorito (así, a secas, sin Villa), Diego Maradona era Pelusa y hoy sigue siendo Pelusa. Por eso yo digo que vi crecer a Pelusa, pero que a lo que fue después, Maradona, lo conocí a través de la tele», aclara en una charla con LA CHUECA el Beto, uno de los protagonistas de un documental que repasa aquellos primeros años de quien Víctor Hugo Morales inmortalizara como «el genio del fútbol mundial» durante el relato del segundo gol a los ingleses.
«Antes del 10. El Pelusa de Fiorito», es el título del audiovisual que se estrenará este viernes 30 de octubre, el día del cumpleaños número 60 de Maradona.

Por plata.
«Yo nací en Santa Silvina, en el Chaco, pero cuando era un bebé mi mamá se fue a Buenos Aires y ya cumplí un año en Fiorito», cuenta el Beto Ramírez, que desde hace un tiempo está radicado en Neuquén, trabaja con el fútbol social de la municipalidad de Añelo y tiene una escuela de fútbol en 25 de Mayo, en el sur pampeano.
«Soy tres años menor que Pelusa, pero lo veía siempre porque jugaba al fútbol con mi hermano Elvio, que también trabajó en Santa Rosa», recuerda Ramírez, fundador del Cub El Recreo en 2001. «En Fiorito nos dividía la vía, pero yo era re vago y siempre iba a verlo jugar», agrega sobre su vínculo con el pequeño Diego, que comenzaba a deslumbrar por su manejo del balón, su visión del juego y su coraje para enfrentar las adversidades que, en ese momento, pasaban por jugar contra ‘hombres’ y por plata.
«Con Estrella Roja (el primer equipo de Diego, en el barrio), Pelusa tenía 12 o 13 años y jugaba por plata con los grandes. Y no se achicaba nunca. Siempre me acuerdo que una vez, en una final contra La Placita (otro equipo de la zona), tuvieron que definir por penales y los pateaba uno solo. Entonces Pelusa se enfrentó contra uno que le decían El Polaco, que era como diez años más grande, y patearon como 30 penales hasta que ganó Diego», señala el Beto.
«Y todos rodeados por 500 o 1.000 personas, que apostaban de afuera y metían presión. Pero él ya tenía una personalidad muy fuerte, y además estaba muy cuidado por sus padres», agrega.
En ese sentido, Ramírez destaca una particular anécdota en la que estuvo involucrado su hermano Elvio y la mamá de Diego, Doña Tota. «Una vez Pelusa fue a jugar para un equipo que era Vélez de Fiorito y se enfrentaron contra Carozo, el equipo de mi hermano Elvio, que había llevado algunos jugadores de Estrella. En el partido hay un encontronazo entre ellos (Diego y Elvio) y mi hermano, que era más grande, se le cae arriba. Entonces Doña Tota, que estaba a un costado con una bolsa con frutas, entró a la cancha enfurecida y se armó un revuelo bárbaro», cuenta con una sonrisa.
– ¿Ya era distinto a todos Diego?
– Sí, era un nene pero hacía cosas increíbles y que no veíamos que hacía nadie más. Además él ya empezaba a jugar para Los Cebollitas (el equipo de Argentinos Juniors formado por Francis Cornejo) y estaba entrenado muy bien. Una vez fue al programa de Pipo Mancera (Sábados Circulares), a hacer jueguitos, y a partir de ahí ya era la figura de Fiorito, el distinto. Después vino todo lo demás.

Formado y contenido.
«Hace un año que estamos yendo a Fiorito, porque la idea era documentar esa etapa de Diego, desde su nacimiento en el 60 hasta que se fue a vivir a La Paternal en el 75. Y que a la historia la cuenten ellos, la gente del barrio que lo vio crecer», le explica a LA CHUECA Claudio Robín, periodista, escritor y responsable de «Antes del 10. El Pelusa de Fiorito», que se estrenará este viernes en el canal Somos, de la zona sur del conurbano bonaerense, y por Flow en el resto del país.
«El documental se centra en su historia en Estrella Roja, el club que dirigía Chitoro (Diego Maradona padre) y donde Diego comenzó a jugar y empezó a formar su personalidad», adelanta.
«El desafío era contar ese lado más desconocido de Diego, el de Estrella Roja, a través del relato de sus compañeros, con los que se vio prácticamente hasta que se fue a Barcelona. Para entender sobre todo lo que fue la formación de un chico que creció en un barrio en el que nada era fácil», explica.
– Siempre muy acompañado por sus padres…
– Sí, siempre. Lo que cuentan es que jugaba con los grandes, por plata, y cómo eso fue un formador de la personalidad de Diego, que siempre se enfrentó a todo sin miedos. Y en ese sentido destacan el ámbito familiar que tuvo, la contención. Porque él fue siempre un chico muy lúcido, pero a la vez muy contenido para no perderse, tanto por sus padres como por Francis Cornejo, de Los Cebollitas.
– ¿Su papá lo dejaba jugar por plata con los grandes?
– No le gustaba, pero principalmente porque lo cagaban a patadas. Y él nunca se quejaba, por eso destacan la guapeza de Diego de cuando era chico.

Maradona fue aislado
El entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata, Diego Maradona, quedó ayer aislado de manera preventiva y será hisopado el jueves, luego de que uno de sus custodios presentara síntomas de coronavirus, indicaron fuentes de la institución platense.
«Por el momento Maradona no presentó síntomas, se sigue de cerca su evolución y será hisopado el jueves», informaron las fuentes consultadas por Télam.
El hombre de seguridad, contacto estrecho del entrenador, presentó un cuadro febril y la pérdida del olfato y el gusto, síntomas compatibles con coronavirus.
Fuentes de la institución platense informaron que Diego es seguido de cerca por su médico personal y también por los de Gimnasia, en tanto aguardarán 48 horas para realizarle un nuevo testeo, tal como indican las normas sanitarias para confirmar o descartar la enfermedad.
De esta manera, Maradona, que cumplirá 60 años este viernes, deberá aguardar el resultado del hisopado para confirmar su presencia en el debut de su equipo ante Patronato de Paraná, en la Copa de la Liga Profesional en el Bosque, el próximo viernes en el Bosque platense.
Maradona cumple por segunda vez el aislamiento preventivo por contacto estrecho, ya que el pasado 3 de octubre, en el marco de un encuentro amistoso ante San Lorenzo, se abrazó con el delantero de su equipo Nicolás Contín, quien posteriormente fue confirmado positivo en coronavirus.

Con problemas de crecimiento
Al igual que Lionel Messi, que tuvo que irse a Barcelona para tratar un problema de crecimiento, Diego Maradona también sufrió en sus primeros años por su físico. «Una de las cosas que nos contaron en el documental es que Diego tenía un problema de crecimiento y que el doctor (Roberto) Paladino le hace el tratamiento gratis. El mismo Paladino lo cuenta, y Lalo Maradona (hermano de Diego) asegura que sin la ayuda de Paladino hubiera sido imposible que debutara a los 15 años en Argentinos», cuenta Claudio Robín. «Diego tenía todas las comidas, pero era muy chiquito y flaquito, y desde los 10 años el doctor Paladino se hizo cargo del tratamiento», agrega.