Cuando la historia manda

LUCAS DEL RIO, EL NUEVO ALL BOYS Y LAS EXPECTATIVAS DE SIEMPRE

“All Boys siempre tiene que pelear, lo marca su historia y estamos acostumbrados a eso. Nos sentimos raros hasta cuando empatamos, así que imaginate cuando perdemos o no podemos pelear el título… Así que lo vamos a pelear otra vez”.
La frase es de Lucas Del Río, el experimentado delantero que hoy es uno de los máximos referentes de All Boys, un equipo que perdió a jugadores muy importantes pero que sigue marcando terreno en cada cancha que pisa, aún con muchos jóvenes de la institución.
El domingo, el Auriazul le ganó 2-0 como visitante al Deportivo Mac Allister en un duelo de equipos que llegaban como punteros, y de esa manera quedó como líder absoluto del Torneo Apertura de la Zona Norte en la Liga Cultural de fútbol.
Los dos tantos en la cancha del Depo los marcó Del Río (el primero de penal), mostrando a los 35 años una vigencia goleadora que se complementa con mucha participación en el juego (es un eje casi obligado para cada jugada de ataque) y más voz de mando. Es, sin dudas, un referente clave para este nuevo All Boys.

Kilómetros por palabras.
“Cambié kilómetros por palabras”, dice el Tanque entre sonrisas al hacer referencia a su rol dentro del campo, hablando mucho con sus compañeros y acortando el recorrido y la velocidad de otros tiempos.
“Trato de aprovechar mi experiencia, trabajar más en los últimos metros y principalmente dar tranquilidad, para que la responsabilidad recaiga sobre los más grandes”, agregó Del Río, quien es justamente uno de los pocos “mayores” que quedaron en el club, junto a Nazir Leones y Mauro Barreiro.
“Además estamos trabajando con un cuerpo técnico joven (encabezado por Mauricio Rambur), que tiene muchas ganas y que me da la oportunidad de actuar así y de aportar. Ellos me piden que transmita confianza, y cuando estás con chicos jóvenes como la mayoría del plantel, es la mejor forma de llevarlos adelante”, señaló.

La historia manda.
All Boys es, por escándalo, el club más ganador de la Liga Cultural, y además levantó la copa de campeón en los últimos tres torneos.
Pero de cara a esta temporada hubo un recambio muy importante, que incluyó al cuerpo técnico (ya no están Omar Santorelli ni Gustavo “Luchy” González) y, especialmente, a gran parte del plantel de los últimos años, con el alejamiento de jugadores de la talla de Matías Boto, Lucas Vassallo, Darío Seip, Bruno Schaab, Alejandro Moretlini, Gonzalo Turri y Rubén Pérez, entre otros.
Sin embargo, la estructura principal parece no haberse dañado porque el Auriazul es único puntero jugadas cuatro fechas. ¿La explicación? “La historia”, asegura Del Río.
“Lo que prevalece es la historia de All Boys. Los que estamos hace varios años en la institución sabemos como es, y en este caso yo, con Leones o el Tapón, que hace mucho que estamos, tratamos de transmitirle a los chicos el significado de la historia y lo que es All Boys”, manifestó el goleador.
– ¿Y qué marca esa historia?
– Que hay que pensar en ganador, que el jugador de All Boys tiene que ser constante y tener paciencia, porque para nosotros todos los partidos son difíciles. Todos los rivales quieren jugar ‘el’ partido contra All Boys, y nosotros tenemos que estar acostumbrados a esa clase de partidos. Esa es la esencia de All Boys; tener paciencia, tener la pelota, ser constante y no fijarse en el rival. Nosotros hacemos nuestro juego, vamos al ataque y con el paso de los años aprendimos a jugar con paciencia, porque a nuestra cancha por lo general van a esperarnos, a ver qué hacemos. Y entonces uno se acostumbra a tener paciencia, a esperar el momento y a tener la constancia que te lleva a ganar los partidos. Por eso tenemos que mantener esa idea y llevar por ese camino a los chicos que vienen creciendo, porque en el día de mañana van a ser ellos los que tengan que transmitir estas cosas a los más chicos.

La hora de disfrutar
Lucas Del Río tiene un largo recorrido por el fútbol, tanto en Santa Rosa como en el ascenso nacional, y a los 35 años asegura que está disfrutando como quizás nunca antes, sin ponerse plazos. “Lo disfruto, estoy en la parte de disfrutar el día a día, el vestuario, el hecho de estar con los chicos… Conozco a chicos que estaban en inferiores y hoy comparten el vestuario con nosotros, y lo disfruto mucho. Disfruto estar los domingos en una cancha y no pienso más allá; soy jugador de All Boys y lo disfruto día a día”, comenta el Tanque.