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Del debut a otra temporada de espera

LA BARRANCA Y LA CANCELACION DEFINITIVA DE LA LIGA CULTURAL DE FUTBOL

El Club La Barranca era uno de los que más esperaba este 2020 de competencias. Después de 13 años de haber comenzado con el fútbol como disciplina, y de seis temporadas como afiliado a la Liga Cultural de fútbol, participando con divisiones menores, iba por fin a tener su debut absoluto con equipos de Primera División y Reserva.
La cita era el domingo 22 de marzo en la cancha de Guardia del Monte de Toay -donde harían las veces de local- y ante Unión Deportiva Campos de General Acha, en el marco de la primera fecha del torneo de la Primera «B» culturalista.
Más de un mes antes, bajo las órdenes del entrenador Sebastián Bernardi, Los Cuervos habían comenzado la pretemporada con el objetivo puesto en transitar de la mejor manera este primer año de competencias con los mayores e ir armando una base para las temporadas siguientes.
Sin embargo, una semana antes del estreno oficial la pandemia de coronavirus obligó a ponerle un freno al tan esperado debut. Primero fue una suspensión provisoria del torneo a raíz de la sugerencia de las autoridades nacionales y provinciales, luego derivó en la cancelación definitiva de los torneos oficiales y, la semana pasada, también se cayó la posibilidad de jugar algún certamen no oficial antes de fin de año si las condiciones sanitarias lo permitían. Ese partido inicial deberá esperar hasta la próxima temporada.

Larga espera.
«Estuvimos 13 años esperando este momento», se lamentó Sebastián Bernardi, el DT que lleva adelante este proyecto con los mayores de La Barranca y que, por la situación, se vio obligado a posponer ese día tan esperado.
«Tuvimos que manejar la ansiedad de los jugadores en todos estos meses, y también la nuestra, porque como cuerpo técnico y dirigentes estuvimos tanto tiempo esperando este momento que no fue fácil manejarlo», agregó el ex entrenador del Deportivo Anguilense y de los seleccionados juveniles de la Liga Cultural.
En ese contexto, La Barranca nunca paró de estar en contacto con sus jugadores -tanto con los menores que venían teniendo competencia desde hace varios años (en 2014 se afiliaron a la Liga Cultural) como con los mayores que iban a debutar-, primero con las prácticas a través de la virtualidad y luego con los movimientos al aire libre y los entrenamientos en el club a medida que se fueron levantando las restricciones.
«Ahora, con la suspensión definitiva, hablamos con los jugadores de Primera y Reserva y los invitamos a seguir entrenando, aunque sin obligación porque no habrá torneo. Y lo bueno es que la mayoría nos dijo que van a seguir entrenando, ahora esperando que se habiliten los entrenamientos con oposición para poder jugar», señaló Bernardi.

La mitad llena.
Más allá del sinsabor de la postergación de los torneos, que le impidió hacer su debut, La Barranca utilizó estos meses para terminar de armar el plantel y, aunque a la distancia, consolidar el grupo de jugadores, que contaba con muchos futbolistas experimentados de otras instituciones y algunos juveniles del propio club.
«Lo bueno de todo esto es que el tiempo nos sirvió para formar el grupo. Muchos chicos jóvenes se acercaron y pudimos trabajar con tiempo con ellos, y siempre ante la adversidad salieron adelante. Eso es importante para tener un grupo fortalecido», explicó el entrenador, y aclaró que sin este tiempo de entrenamiento esa «unión» la tendrían que haber buscado «en plena competencia», instancia en la que es «más complicado».
Por otra parte, y en referencia a la posibilidad de contar para el año próximo con la cancha propia, Bernardi explicó que será «muy difícil» porque en este tiempo de parate no se logró avanzar en el predio y tampoco se pudo reunir fondos como para encarar grandes obras. En ese sentido, explicó que sin el Torneo de Profesionales ni el alquiler de las canchas, la recaudación del club tuvo un freno brusco.
«Vamos a seguir entrenando y esperando un poco más. Ya va a llegar el momento de salir a la cancha», cerró el director técnico de Los Cuervos.

Actualización del protocolo
Los planteles de La Barranca, al igual que los de otros clubes, siguen entrenando en el marco de las habilitaciones que rigen en el ámbito provincial, respetando los protocolos vigentes. Incluso desde que la AFA habilitó las prácticas de fútbol con pelota comenzaron a incorporar el balón. Sin embargo, más allá de la imposibilidad de hacer entrenamientos con oposición (no pueden jugar partidos), aún tienen otras restricciones como el hecho de no poder hacer pases a un compañero ni pelotear a los arqueros. Para hacerlo deberían contar con una actualización de los protocolos provinciales.