viernes, 18 septiembre 2020
Inicio Deportes Director Técnico senegalés da sus primeros pasos en el fútbol

Director Técnico senegalés da sus primeros pasos en el fútbol

La historia de Mamadou Lamine Beye es la de cientos de senegaleses que llegaron a Argentina con el objetivo de trabajar y de vivir una realidad diferente a la de su país. Su lugar lo encontró en Santa Rosa hace ya cinco años y actualmente es reconocido por casi todos los habituales caminantes del centro de la capital pampeana, donde tiene su puesto de venta de bijouterie.
Amante del fútbol, el año pasado contó que un amigo local lo incentivó para que tomara la decisión de hacer el curso de Director Técnico, y el joven senelagés tomó ese camino. A fines de 2019 recibió la Licencia C/B que lo habilita para dirigir en el Fútbol Base (hasta 12 años) y en el Fútbol Infanto Juvenil Amateur y Formativo (hasta 15 años), y esta semana comenzó a dar sus primeros pasos en el deporte local, con una pasantía de trabajo en el Club Deportivo Mac Allister.
«Tengo una relación con Nico Mac Allister y él me invitó a hacer una pasantía en el club. Iba a arrancar hace unos días, pero por la cuarentena se retrasó y este lunes ya comencé», explicó ayer Lamine Beye, más conocido como Billy («me llaman así porque es más fácil») en la ciudad.
«Para mí es una linda oportunidad para aprender, que es lo que yo quería. Cuando uno arranca tiene que aprender y ahora voy a tratar de aprovechar esta posibilidad para hacerlo», agregó el entrenador de 34 años, admirador de Marcelo Gallardo e hincha de River.

Una buena.
Billy nació en Diourbel, una ciudad importante del interior de Senegal, a unos 150 kilómetros de la capital Dakar. En su país trabajaba en una distribuidora de insumos para kioscos junto a su padre cuando decidió seguir los pasos de su hermano mayor, Cheikh, quien había decidido venir a ganarse el pan a Argentina.
«Fue un poco por trabajo, pero también por buscar alguna aventura nueva», señaló en su momento Billy, que en 2011 dejó a su familia y se instaló en Buenos Aires primero y San Miguel de Tucumán después. En 2015 llegó a Santa Rosa y en la tranquilidad de la ciudad encontró su lugar, con un impecable puesto en el que vende relojes, collares, anillos, billeteras y otros elementos de bijouterie.
El año pasado comenzó a hacer el curso de Director Técnico nacional de fútbol en la escuela de capacitación santarroseña que depende de la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA) con el objetivo de acercarse a la pasión que lo acompaña desde chico: el fútbol.
Recibió el correspondiente diploma de primer año, que lo habilita para trabajar con infantiles e inferiores, y ahora le surgió esta posibilidad de dar sus primeros pasos en Mac Allister. «Estoy muy contento porque me dieron una mano grande y me abrieron las puertas de su casa», agradeció al club, en el que comenzó a trabajar acompañando a Leonel García Barros, entrenador de la Quinta División. «Es el paso que necesitaba», añadió Billy, que tuvo un año muy complicado en lo personal porque la pandemia de coronavirus le impidió trabajar durante meses.
«Estuvo difícil, pero por suerte ahora volvimos a trabajar», señaló al referirse a su puesto en el centro de la ciudad. «Hoy anduvo mucha gente, pero en cuanto a ventas está todo muy parado», agregó. «Pero por lo menos pudimos volver», se conformó.